31 mar. 2009

Elogio de las Brujas

He encontrado este interesante artículo en La Ciudad de las Diosas. Para mis queridas madres brujas, antecesoras ilustres de la sabiduría femenina.República Dominicana: Reivindicación de las brujas, primeras feministas
Si luchar por los propios derechos, aun hasta la muerte en situaciones máximas, es ser feministas, ellas fueron las primeras. Si aliviar y acompañar el dolor de otras mujeres es ser feministas, ellas fueron las primeras. Si enfrentar la opresión y negarse a la sumisión frente a lo que hoy llamamos patriarcado es ser feministas, ellas fueron las primeras.
Si contribuir a sanar espíritus y cuerpos forma parte del ser feministas, ellas también fueron las primeras. Si constituirse en reservorios de la cultura, de los secretos de la sanación y las sabidurías ancestrales ha conformado el cuerpo teórico del feminismo, ellas fueron las primeras académicas.
Si los saberes que hoy reivindicamos como intuición, sexto sentido, corazonada o don de brujas son parte de la savia que alimenta nuestra vocación feminista, ellas, las que se enfrentaron, las que resistieron, las que sobrevivieron a las llamas con su ejemplo de estoicismo y de sapiencias, fueron las mejores.
Si la noción de sororidad —ese otro tipo de solidaridad— tuvo un origen en la hermandad y la identificación entre mujeres; ellas, las incineradas, fueron las primeras sororarias.
Un nuevo Encuentro Continental de Feministas de América Latina y el Caribe acaba de hacer nidos y multiplicar esperanzas en ese México que vio la Inquisición y a los primeros invasores de nuestras tierras, a los patriarcas de barbas y de caballos.
Los desmanes y atropellos llegados desde la España del medioevo trajeron fuegos de muerte, violaciones y todo tipo de engaños a la población originaria, cuyas mujeres se vieron forzadas a reproducir la economía y los genes de los recién llegados.
Los sufrimientos de entonces, muchos de ellos narrados por las mujeres, dieron esencia a ese maravilloso libro que Miguel León Portilla llamó Visión de los Vencidos: "La tierra se acedó, se acedó la comida...", conmovedora expresión de tristeza de las que, sin poder comprender, supieron que la época que se iniciaba casi seguro sería peor, especialmente para ellas.

Una semejante realidad patriarcal
En el último año han muerto en el mundo más de medio millón de mujeres por parto o problemas con el embarazo. De ellas, tres por ciento fueron latinoamericanas o caribeñas. República Dominicana aportó 160 por cada 100.000 nacidos vivos, según el último Estado Mundial de la Infancia 2009, de Naciones Unidas.
Todavía el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y a interrumpir los embarazos no deseados es objeto de fuerte controversia con las iglesias, el segmento más retardatario de este país, aun con esa realidad terrible de estar Dominicana en el cuarto lugar de mayor mortalidad materna, sólo superado por Haití, Bolivia y Perú.
Justificar a ambos ladosLa situación tiene bastante parentesco con las cifras de quemadas por la Inquisición, acusadas de brujas o sanadoras. Un artículo de la colombiana Rosalba Moreno calcula en nueve millones de personas las incineradas.
Se sabe hoy que 80 por ciento fueron mujeres, cálculo corroborado por la española María Fuentes en su libro Mujeres y salud desde el sur. "La gran mayoría eran sanadoras, curanderas y comadronas, que eran acusadas de poseer sexualidad —porque la ejercían, presume la autora—, de estar organizadas y de poseer conocimientos médicos y ginecológicos", escribe Moreno.
"Mientras que, a finales del siglo XVI, una partera —Agnes Simpson— es quemada en la hoguera por intentar disminuir el dolor del parto entre las mujeres, por ese mismo hecho, dos siglos más tarde, se le da el rango de Lord al médico que asistió a la reina Victoria de Inglaterra en su parto", agrega.

Artículo al completo en:
http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2009/03/republica-dominicana-reivindicacion-de.html

20 mar. 2009

Saludos a la primavera

Primavera de Franz Von Stuck
Hoy he vestido el blog de colores claros y lo he llenado de imágenes de flores para saludar con optimismo a la primavera que por fin llega. Ojalá fuera tan fácil llenar la propia vida de flores y colores alegres. Olvidar el cáncer de mi padre, la soga al cuello de la situación económica, la impotencia de no tener el trabajo para el que estoy tan preparada, la tos que me atormenta porque no consigo dejar de fumar, la lejanía de seres tan queridos como mis hermosos nietos...
Sentirme otra vez como una nena obediente que coge la mano grande de papá y cree que nada le puede ocurrir, que él velará siempre por mí y me protegerá de cualquier mal que me aceche. Un papá muy lejano del hombre doliente y ojeroso que está en la cama y que depende de mí para todo, hasta para lavarse.
Pero hoy es primavera por fin y aunque no me han entregado el coche del taller y este fin de semana no puedo ir con mis amigas a participar en el ritual de la primavera y a danzar con ellas bajo el sol, entre los pinos... lo celebro con todo mi corazón y agradezco a la Madre todo lo que tengo y puedo disfrutar. Porque cada mañana me levanto y estoy viva, presta a aceptar lo que me traiga la vida, sean lágrimas o risas, o sea simplemente, un día más, perezoso de grandes acontecimientos, sencillo, cotidiano, un día más de vida...
Y quiero compartir con todas vosotras las palabras de la Diosa.

Escucha las palabras de la Gran Madre, a la que en tiempos antiguos se le llamaba Artemisa, Hécate, Demeter, Afrodita, Ceridwen, Diana, Isis, Brígida y muchos otros nombres. Escucha las palabras de la Diosa de la Estrella, cuyo polvo son los pies de cielo y cuyo cuerpo circula por el universo:

La canción de la Diosa

Cuando necesites cualquier cosa, una vez al mes, y mejor aún cuando la Luna está llena, te reunirás en un lugar secreto y adorarás Mi espíritu, a mí que soy Reina de toda la Sabiduría.

Serás libre de esclavitud, y como señal de esta libertad, estarás desnuda en tus ritos. Canta, festeja, baila, haz música y haz el amor, todo en mi presencia, porque es Mío el éxtasis del espíritu y Mía también es la alegría de esta Tierra.

Mío es el amor a todos los seres. Mío es el secreto que abre la puerta de la juventud, y Mía es la copa de vino de la vida que es el caldero de Ceridwen, que es el Santo Grial de la inmortalidad.

Doy el conocimiento del eterno espíritu y más allá de la muerte, doy paz y libertad y reunión con todos aquellos que se han ido antes. No pido sacrificios, porque soy la Madre de todas las cosas, y mi amor brota a toda la Tierra.

Soy la belleza de la verde Tierra y la blanca Luna entre las estrellas y los misterios de las aguas, llamo a tu alma para que se levante y venga a mi. Porque soy el alma de la naturaleza que da vida al universo.

De mí proceden todas las cosas y a mí deben de regresar. Permite que mi adoración esté en el corazón de todo el corazón que se regocija, porque todo acto de amor y placer son mis rituales. Permite que haya belleza y fuerza, poder y compasión, honor y humildad, gozo y reverencia dentro de ti.

Y para los que buscan conocerme, aprende que tu búsqueda y deseos no serán alcanzados, a menos que sepas el Misterio: si aquello que buscas no lo encuentras dentro de ti, no lo encontrarás fuera. Porque he estado dentro de ti desde el principio, y me encontrarás al fin del deseo.

Soy la gran madre, adorada por toda la creación y existente antes de su conciencia. Soy la fuerza femenina básica, ilimitada y eterna.

Soy la casta Diosa de la Luna. La señora de toda magia. Los vientos y las hojas en movimiento cantan mi nombre. Uso la media luna sobre mi frente, y mis pies descansan sobre los cielos estrellados.

Soy los misterios aún no resueltos, un camino recién acometido. Soy un campo no tocado por el arado. Regocíjense en mí y conozcan la plenitud de la juventud.

Soy la madre bendita, la amable Señora de las cosechas. Estoy vestida con la profunda y fresca maravilla de la tierra y el oro de los campos llenos de granos, Las mareas de la tierra son regidas por mí; todas las cosas se realizan de acuerdo a mi estación.

Soy refugio y curación. Soy la madre dadora de vida, maravillosamente fértil.

Adórenme como la anciana sabia, guardiana del continuo ciclo de muerte y renacimiento. Soy la rueda, la sombra de la Luna. Gobierno las mareas de mujeres y hombres, y doy liberación y renovación a almas abatidas. Aunque la oscuridad de la muerte es mi dominio, la alegría del renacimiento es mi regalo.

Soy la Diosa de la Luna, la Tierra y los mares. Mis nombres fortalezas son múltiples, Vierto magia y poder, paz y sabiduría. Soy la eterna doncella, Madre de todo y anciana de la oscuridad y les doy bendiciones de amor ilimitado.

Kwuan Yin, Diosa de la compasión


19 mar. 2009

19 de marzo, San José ¿día del padre cereal?

Astarté

Los ritos paganos que relacionan los ciclos de la Naturaleza con los de la vida humana no dejan de sorprenderme. Leyendo La rama dorada de James Frazer he descubierto curiosos rituales que él califica como "salvajes" o "ignorantes", que me confirman la intuitiva inteligencia de aquellas civilizaciones que florecieron en comunión con las creencias en la supremacía de la Diosa y que para mí revisten toda la implacable lógica de la conexión con los cilos naturales.
En todo el Mediterráneo se celebraron en la Antiguedad solemnemente ritos mágicos con la intención de regular las estaciones en armonía con los ciclos vitales de la vegetación y la vida animal, en los que se personificaban los poderes de la Diosa en íntimo matrimonio con el Dios y sus consecuencias en la fertilidad de la tierra.
Bajo los nombres de Osiris (Egipto), Tammuz (Babilonia y Siria), Adonis (Biblos y Chipre) y Attis (Roma), los pueblos de Egipto y del Asia Menor representaban la decadencia y el poder anual de la vida, en particular de la vegetasl, personificándola como un dios que muere anualmente y vuelve a vivir.
Tammuz moría todos los años, marchando al mundo subterráneo, mientras su amante divina Istar, la Diosa Gran Madre, le buscaba hasta "el país de cual no se vuelve, la casa de las tinieblas, donde el polvo cubre la puerta y el cerrojo". Durante la ausencia de la diosa, ningún mortal osaba tener relaciones sexuales (¿no os recuerda esto el ayuno tanto sexual como alimenticio de la cuaresma?). La reina de las regiones infernales, Allatu o Eresh-kigal, consiente de mala gana a que Tammuz regrese con Istar a la superficie y vuelva a renacer la vida y la actividad en la tierra. Las lamentaciones por Tammuz se relatan en himnos babilónicos donde se le compara a las plantas que se marchitan prontamente.
En Biblos y en Pafos (Chipre) se rindió culto a Afrodita o su contrafigura semítica Astarté. Cada año tenía lugar la celebración de la muerte de Adonis, su amante, herido mortalmente por un oso o un jabalí en las montañas, tiñendose de rojo las aguas del río con su sangre, pues en el tiempo florecían las anémonas rojas. Las mujeres, antes de casarse, estaban obligadas a prostituirse con extrajeros en el santuario de la Diosa y dedicar al templo las ganancias obtenidas. Lloraban al son de plañideras flutas la muerte del dios, llevando su imagen a las aguas del mar, esperanzadas, sin embargo en su retorno cíclico. En Alejandría se creía que Adonis había surgido del árbol de la mirra, de ahí que se usara incienso de mirra en su festival. Afrodita luchaba con Perséfone en los abismos para traerse de vuelta a su amado a la tierra de los vivos y al fin sellaban el pacto de que estuviera una parte del año arriba y otra abajo, simbología ésta que casa con la vida del cereal, medio año entrerrado bajo la tierra y otro medio en la superficie. Adonis y Afrodita
Así como los agricultores hacían perecer al grano con la siega o era pateado por la pezuñas de los bueyes mientras las mujeres lloraban su muerte en casa, se cree que también se personificaba a Adonis con un hombre vivo sacrificado en el campo de la siega. Los espíritus de los inmolados volvían a la vida en las espigas que ha´bian nutrido con su sangre.
Los "jardines de Adonis" eran unas cestas o macetas llenas de tierra en donde se sembraba trigo, cebada, lechuga, hinojo y varias clases de flores que cuidaban las mujeres durante ocho días, dejándolas acariciar por el calor del sol. Las plantas crecían rápidamente, pero al tener raíces pronto se marchitaban, por lo que una vez transcurrido los ocho días se llevaban junto a las imágenes yacentes de Adonis y se tiraban al mar o a los manantiales. El crecimieento rápido del trigo y la cebada tenía por designio que la cosecha germinase pronto y brotara sobre la tierra y el arrojar juntos jardines (representación de su naturaleza) e imágenes (su figura humana) era un sortilegio para asegurar las lluvias fertilizadoras. Todavía se siembran "jardines de Adonis" en Cerdeña y Sicilia alrededor de marzo para ser arrojadas al mar en la festividad de San Juan en rituales relacionados con el emparejamiento de los jóvenes. En Sicilia y en Calabria los jardines sembrados por las sicilianas se dedican al Cristo de la Semana Santa. En Grecia sacan en procesión por todo el pueblo una imagen de cera que representa a Jesús en un túmulo adornado con limones, rosas, jazmines y otras flores. Tras lamentos y salmodias por su muerte y un ayuno estricto, la medianoche del sábado se anuncia su resurrección y se desata el júbilo, descargando los cañones, escopetas y toda clase de cohetes y fuegos de artificio.
Atis, amado por Cibeles, representaba en Frigia lo que Adonis en Siria. también su nacimiento fue milagroso: su madre Nana, una virgen, le concibió al poner una almendra o un granada en su regazo. En la cosmografía frigia se representa al almendro como padre de todas las cosas, ya que sus flores sonrosadas son los primeros heraldos de la primavera, apareciendo en sus ramas desnudas de hojas. Sobre la muerte de Atis hay dos versiones, una cuenta que le mató un jabalí y la segunda que él mismo se emasculó bajo un pino, muriendo desangrado allí mismo. Esta automutilación la practicaban los sacerdotes del culto a Cibeles, castrándose ellos mismos antes de entrar al servicio de la diosa. Cibeles fue llevada a Roma como parte de una profecía sbilina, que decía que el extranjero invasor (Aníbal) sería arrojado de Italia cuando la diosa fuera llevada allí desde su Frigia natal. La diosa, corpereizada en una piedra negra, llegó a mediados de abril y aquel año la cosecha fue como no se había visto en mucho tiempo. Al año siguiente, Aníbal embarcó hacia África.
El festival primaveral de Cibeles y Atis es bien conocido. El 22 de marzo cortaban un pino del bosque y lo llevaban al santuario de Cibeles, donde era tratado como una deidad. El tronco se amortajba con bandas de lana y se adornaba con guirnaldas de violetas (que habían brotado de la sangre de Atis como las rosas y las anémonas de Adonis).Después ataban a la mitad del tronco la figura de un joven, el propio Atis. El 23 se celebraba haciendo sonar las trompetas y el 24 era el "día de la sangre": el gran sacerdote se sangraba los brazos y presentaba su sangre como una ofrenda. Del mismo modo le imitaban los clérigos inferiores, danzando frenéticos y cotándose el cuerpo con trozos de loza y navajas, salpicando el altar y el árbol sagrado con su sangre. También se cree que entonces los novicios sacrficaban su virilidad y lanazaban sus miembros contra la imagen de la diosa. Después sus "rotos insmtrumentos de fertilidad", según la poética expresión de Frazer eran enterrados en el suelo o en las cámaras subterráneas consagradas a Cibeles, donde, al igual que la ofrenda de sangre, estaban destinados a llamar a Atis a su renacimiento y con él a la resurrección general de la naturaleza. Otras diosas también fueron asistidas por sacerdotes eunucos, como Artemisa de Éfeso o Astarté de Hierápolis.
Venus y Adonis
Más, al llegar la noche, la tristeza y el duelo se convertían en gozo: brillaba una luz en las tinieblas, se abría la tumba y el dios se levantaba de entre los muertos, llevando la promesa de la resurrección a todos sus creyentes. El 25 de marzo, considerado como el equinoccio de primavera, se celebraba la buena nueva con un carnaval y una fiesta de desenfreno, el 26 se descansaba y el 27 se daba término a las festividades con una procesión de la imagen de la diosa tallada en piedra negra colocada en una carreta tirada por bueyes, precedida de nobles descalzos y al son de tambores y flautas hasta el Tíber, donde un sacerdote vestido de púrpura lavaba la carreta, la imagen y demás objetos sagrados en el agua corriente. Al vuelta, se esparcían sobre el vehículo y los bueyes las flores de primavera, que hacían olvidar la sangre vertida.
No es difícil encontrar remisniscencias de todo ello en la celebración católica de la pasión y muerte de Cristo, anulando, eso sí, todo vestigio de sexualidad y remarcando sólo lo sangriento (los penitentes de Semana Santa no deben ser muy diferentes de los de Cibeles). Como cada primavera, Jesús va a ser sacrificado y resucitará al tercer día, como la promesa de la nueva vida resurge en la Naturaleza.

17 mar. 2009

Dos películas para disfrutar y pensar

Quiero recomendar dos películas que he visto ultimamente y que me han llegado al corazón.
Son dos historias de amor absolutamente distintas. Una es El curioso caso de Benjamin Button, inspirada en un relato de Scott Fitgerald y que nos cuenta una vida vivida al revés, desde la decrepitud de la vejez a la tierna infancia. Sea como fuere, siendo niño anciano Benjamin conoce a su gran amor y hay un momento ideal en que las edades de ambos coinciden para que fructifique su amor y otro momento trágico en que las diferentes trayectorias vitales obligan a una dolorosa separación. Separación que se rompe, al final, en una prueba de amor que va más allá de la relación de pareja y que demuestra la inquebrantable fuerza de la lealtad. Tanto Brad Pitt como Kate Blanchet bordan su respectivos papeles y ninguno prevalece sobre el otro en coraje interpretativo, logrando unos personajes totalmente creíbles en una fábula deliciosamente fantástica, que nada tiene que envidiar al realismo mágico hispanoamericano. Para las que no la hayáis visto os animo a que no os desanime el metraje: son casi tres horas de película, pero se pasan sin sentir...
La otra historia de amor es bastante menos idílica, yo diría que se trata más bien de un amor cruel, tan imposible como el de Button, pero por motivos bien diferentes. The Reader habla de una tortuosa relación entre un adolescente y una mujer en su plenitud, que dura solamente un verano, pocos años antes de la II guerra mundial, en Berlín. Años después ambos se reencuentran, él como estudiante de derecho, ella como acusada de crímenes nazis. The Reader no cuenta solamente una historia personal y anónima, profundiza en el sentimiento de culpa alemán por el holocausto judío (una vez más, como las películas de nuestra guerra civil inciden una y otra vez en el odio cainita) enfocándolo en este caso desde una nueva perspectiva y es la de sentir amor y repulsión al mismo tiempo por una mujer a la que se la considera como un monstruo, vivir esa culpabilidad hasta extremos insospechados y cumplir con el deber moral del agradecimiento, a pesar de la condena colectiva de toda una nación hacia esas pocas cabezas de turco que fueron los nazis condenados a muerte o prisión. La lectura que puede hacerse de esta película es que esas cabezas de turco fueron necesarias para que todo el pueblo alemán se librara de la condena y pudiera seguir adelante con la conciencia colectiva lavada a fuerza de ejemplares juicios a personas concretas, que no eran sino parte pequeña de un sistema social anestesiado por el nazismo. Una vuelta de tuerca más en las supuestas lecciones que debe darnos la historia y que nunca se terminan de aprender. Sin embargo, no es eso lo que me ha conmovido de la película, sintiéndome como me siento más que encallecida en el tema del holocausto (casi tanto como en el de nuestra guerra, todo hay que decirlo), tanta promiscuidad acaba por convertirte si no en insensible sí al menos en poco impresionable. Lo que me ha conmovido es el tipo de relación que se establece entre los protagonistas, que aderezan sus encuentros sexuales con lecturas literarias. Es la literatura la que convierte su relación en algo especial y es ella, con el correr del tiempo, la que los vuelve a unir, más allá del amor y las normativas sociales. La Odisea de Homero y otras obras de la literatura universal son la banda sonora de su atormentada historia, de amor y deuda moral. Kate Winslet, soberbia, y el joven David Kross tan convincente como joven Michael como desvaido resulta Ralph Fiennes interpretándolo de adulto (no me parece una de sus mejores actuaciones). Una película incómoda, para pensar y repensar.

15 mar. 2009

Lesbianas. Discursos y representaciones (IV)


Ayer le tocó el turno a Alicante y dentro de los actos que el CEM ha organizado este año con motivo del 8 de marzo, hemos hecho nuestra presentación del libro en la sede de la universidad. Las lesbianas hemos tenido nuestro hueco y es que cuando se busca, se encuentra. Raquel Platero llegó desde Madrid en un viaje relámpago, sólo para estar un rato en amigable sabat lésbico con Llum Quiñonero, que tuvo la gentileza de ser nuestra maestra de ceremonias, Marisol Moreno (del grupo lgtb KQ, de la uni) y yo. Vinieron amigas y amigos, curiosas y curiosos, gais e incluso un homosexual que no quería que le llamaran gay. En general, gente sin etiquetas que disfrutó de un nuevo libro sobre el que reflexionar y que preguntó lo que le apeteció sobre lesbianas y no lesbianas ... Lo pasamos más que bien. Una pena que Raquel no pudiera quedarse más y tostarse un poco al sol alicantino. Otra vez será...

12 mar. 2009

Sumisión

Por la película Submission y su acerada crítica al trato del islam hacia las mujeres, Theo Van Gogh fue amenazado de muerte por los fundamentalistas. Van Gogh, que pese a las amenazas de muerte recibidas eludía la protección policial, fue asesinado poco después por un islamista holandés de origen marroquí en plena calle. Van Gogh se dirigía en bicicleta a su trabajo cuando Mohammed Bouyeri, de 26 años y miembro de una organización islamista radical, le disparó, derribándolo de la bicicleta. Bouyeri, que portaba una chilaba larga, lo remató a quemarropa en el suelo con veinte tiros más, lo apuñaló varias veces y finalmente lo degolló. En el cadáver del director, clavada con un cuchillo en el pecho, el asesino dejó una carta de cinco páginas, firmada «en nombre de Alá», que incluía amenazas a los gobiernos occidentales, a los judíos y a los no creyentes en Mahoma. La carta iba dirigida a Ayaan Hirsi Ali y les prometía a ella y a otros dirigentes holandeses (que citaba por sus nombres) un final similar. Bouyeri fue condenado a cadena perpetua y jamás se arrepintió de su crimen, es más, declaró al tribunal que si le liberaran algún día, haría exactamente lo mismo.
A partir de un guión de Ayaan Hirsi Ali, Van Gogh produjo y realizó el cortometraje Submission («Sumisión»), que aborda el tema de la violencia contra las mujeres en las sociedades islámicas. El film se emitió en la televisión holandesa en agosto de 2004 y provocó gran indignación entre los musulmanes, que lo tacharon de «blasfemo». La película muestra a cuatro mujeres maltratadas y semidesnudas cuyos cuerpos han sido caligrafiados con textos denigrantes para la mujer, sacados del Corán.

8 mar. 2009

LA AUTORIDAD


En épocas remotas, las mujeres se sentaban en la proa de la canoa y los hombres en la popa. Eran las mujeres quienes cazaban y pescaban. Ellas salían de las aldeas y volvían cuando podían o querían. Los hombres montaban las chozas, preparaban la comida, mantenían encendidas las fogatas contra el frío, cuidaban a los hijos y curtían las pieles de abrigo.

Así era la vida entre los indios onas y los yaganes, en la Tierra del Fuego, hasta que un día los hombres mataron a todas las mujeres y se pusieron las máscaras que las mujeres habían inventado para darles terror. Solamente las niñas recién nacidas se salvaron del exterminio.

Mientras ellas crecían, los asesinos les decían y les repetían que servir a los hombres era su destino. Ellas lo creyeron. También lo creyeron sus hijas y las hijas de sus hijas.

Eduardo Galeano

5 mar. 2009

Más Ecofeminismo


He localizado una entrevista más amplia con Alicia Puleo. Las cosas que dice me parecen interesantísimas y dignas de tomar nota de ellas en cuanto a la explotación de los recursos naturales y las iniciativas que han tenido mujeres en todo el mundo para defender la Tierra.

ALICIA PULEO: “EXISTE UN ECOFEMINISMO PARA LA IGUALDAD EN EL FUTURO MODELO DE DESARROLLO”
Por Juan Carlos Ruiz

La carencia de una perspectiva de género en muchas políticas, incluida la medioambiental, es una realidad. En general, no se tiene en cuenta a las mujeres y su experiencia. La desigualdad entre mujeres y hombres no es algo baladí y afecta todos los ámbitos sociales y culturales. (…) Y en esa senda está una corriente feminista de la que se ha hablado poco o nada: el ecofeminismo. Una de sus máximas representantes en nuestro país es Alicia H. Puleo, catedrática de Filosofía Moral y directora de la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid. Autora de numerosos libros y artículos (…).

Alicia, ¿crees que en estos momentos debe darse un diálogo entre ecologismo y feminismo?
Yo creo que sí. (…) el ecofeminismo es la corriente de la teoría y del movimiento de mujeres que considera que existe una serie de puntos de contacto que hacen que la ecología sea un tema feminista o un tema que importe a las mujeres. Uno de ellos, quizás el mas evidente, es la cuestión de la salud. Aunque el deterioro medioambiental nos daña a todos, a hombres y mujeres, estas últimas parecen ser las primeras afectadas. No soy bióloga, ni medico, soy filósofa, pero me baso en una serie de estudios que señalan que los trastornos debidos a la contaminación afectan de manera particular a las mujeres porque su organismo tiene mayor proporción de tejido graso. Ciertas sustancias tóxicas se fijan en la grasa. Como señala el Colectivo de Mujeres de Boston en la ultima edición de ese inestimable manual de ginecología alternativa “Nuestros cuerpos, nuestras vidas”, este hecho, unido a la condición de inestabilidad hormonal del organismo femenino, explicaría por que se da más en las mujeres el síndrome de hipersensibilidad química múltiple.
Otro punto de contacto es, por ejemplo, la incidencia de los pesticidas en las trabajadoras del campo. Los xenoestrógenos son sustancias químicas que por ser similares a los estrógenos producen patologías especiales en las mujeres. Algunos investigadores relacionan el gran aumento del cáncer de mama en las dos ultimas décadas con la exposición a xenoestrógenos presentes en pesticidas, en las dioxinas liberadas al medio ambiente por las incineradoras, en las resinas sintéticas de barnices y pinturas, en los envoltorios de plástico y en numerosos productos de cosmética. Ahí tenemos, pues, un aspecto muy específico de la cuestión de por qué la ecología les tiene que interesar particularmente a las mujeres. Otra de las razones del contacto entre ambas problemáticas es la situación de las mujeres pobres en el Tercer Mundo.
Si lo que acabo de mencionar con respecto a la salud afecta a todas las mujeres, incluso a las privilegiadas del Primer Mundo que consumen con alegría y placer innumerables productos sofisticadamente envenenados, las mujeres pobres del Tercer Mundo son las que soportan sólo la cara perversa del desarrollo y de la destrucción de un medio ambiente del que antes extraían los alimentos necesarios para subsistir.
Con la globalización del capitalismo, se ha llevado a cabo una reconversión de grandes extensiones que eran salvajes, que estaban dedicadas a la recogida de leña o al cultivo del huerto. Ha desaparecido su biodiversidad, se ha dado paso a los monocultivos y ya toda la producción de esas tierras se dirige al mercado mundial, destinada a consumidores que dispongan de dinero. Una de las razones del ecofeminismo que viene del Sur es justamente el gran deterioro de la calidad de vida de millones de mujeres que ahora tienen que caminar muchos kilómetros para encontrar algo de leña para el hogar en una tierra devastada o trabajan con los niños en plantaciones contaminadas por las fumigaciones. El desarrollo que les ha llegado con los créditos internacionales es, como bien dice Vandana Shiva, un "mal desarrollo".
¿Cómo es la convivencia del ecologismo y el feminismo en el caso de España?
(…) El movimiento feminista es una parte de la sociedad y, como tal participa de sus características generales. Todavía hay poca preocupación, por ejemplo, por los efectos de la contaminación en la salud. Subsiste la confianza absoluta en la tecnología como la gran solución a todos los problemas, incluso los creados por ella misma. (...)
Quizá también influye el antropocentrismo muy fuerte del feminismo español, entendiendo por "antropocentrismo" la idea de que sólo lo humano merece consideración moral. En consecuencia, hay una reducción de los intereses del feminismo a los intereses del mundo humano, y dentro del mundo humano, a las mujeres, sin ver que muchas veces para conservar o respetar esos intereses de las mujeres es necesario ampliar un poco mas el marco.
¿Peca el ecologismo de patriarcal?
El ecologismo es plural, en él hay muchas personas diferentes. Por lo tanto, todo juicio generalizador, igual que el que he hecho para el feminismo, es un juicio en cierta medida injusto. Pero, estadísticamente hablando (…) gran parte del ecologismo español todavía no sabe comunicar con el colectivo femenino. A veces miro los artículos ecologistas y, a pesar de estar sensibilizada, se me caen un poco de las manos. Generalmente son demasiado técnicos, utilizan un lenguaje muy instrumental. Por supuesto que hay una parte muy importante de la ecología que tiene que ser técnica, pero no se debe confundir seriedad con exclusión de la afectividad. El feminismo psicoanalítico ha puesto de relieve la tendencia a manejar las cosas con un distanciamiento muy grande como un mecanismo de defensa y de identidad masculinos.
El lenguaje que evita toda referencia al sentimiento con respecto a la Naturaleza es parte del estilo androcéntrico. (…) la educación ambiental que se está dando en la escuela, ¿no es una educación donde la naturaleza es todavía un "recurso" que hay que "gestionar bien"?. No hay una educación sentimental de los niños y niñas para crear una nueva mirada hacia el mundo no humano. Y en el caso de los movimientos sociales, una educación sentimental para mirar, no el medio ambiente, sino la Naturaleza.
Me parece muy importante destacar la ya clásica diferencia conceptual entre "medio ambiente" que alude a la naturaleza como un escenario de la acción humana y "Naturaleza" que asume una perspectiva mas profunda en la que lo no humano ya no es un decorado para las proezas de la humanidad, sino que es algo mas, algo que emociona y que deseamos preservar porque la amamos. A mi juicio, falta una movilización emocional que vaya mas allá del mero cuidar el medio ambiente porque nos conviene. Nos ofrecen un discurso en el que la naturaleza parece sólo un recurso administrable.
(…) Al respecto, permíteme una anécdota familiar. Mi madre procedía de una familia naturista asturiana, de ese naturismo libertario que había surgido en Asturias en el siglo XIX. A través de mi madre y de un tío mío, gracias a esa tradición, aprendí a amar la naturaleza, a amar aquello que no es recurso económico. Recuerdo que, siendo yo muy pequeña, un día mi madre me mostró las almohadillas de la pata de un pequeño gatito que teníamos y me dijo: "¡Mira, qué maravilla, qué perfección, qué belleza!". En la niñez, evidentemente, eso es mucho mas importante que oír que hay que "administrar bien los recursos naturales" o separar los residuos para su reciclado. Eso está muy bien, pero tiene que haber una base emocional para que se grabe de manera indeleble. (…)
¿Compartes lo que decía Simón de Beauvoir de "no se nace mujer sino que se llega a serlo"?
Cuando hablamos de género, nos referimos a la parte de construcción social, no a características innatas. Pero lo mismo hay que afirmar para el varón. Porque el varón tampoco nace, sino que se hace. En las últimas dos décadas, el feminismo ha trabajado bastante esta cuestión. (…)
El ecofeminismo, por tanto, deduzco por todo lo que dices, ¿puede ser un medio para conseguir esta igualdad?
(…) el ecofemismo es también la forma de estar presentes en la elaboración de un modelo para el porvenir. Ese sería un aspecto pragmático del ecofeminismo.
¿Quiénes ponen la primera piedra de toda esta corriente?
En el año 1974, la primera teórica que usó la palabra "ecofeminismo" fue Françoise D’Eaubonne. Lo hizo en un articulo titulado "El feminismo o la muerte". (…) Un poco mas tarde, el tema se traslada al mundo anglosajón (…) que consideran que los sexos se diferencian absolutamente y que las mujeres están más cerca de la naturaleza. Ésta tendencia recoge la antigua idea patriarcal, pero le da un sentido positivo. Estar cerca de la naturaleza no es visto como inferior, sino, por el contrario, como superior. En un período histórico de temor a la guerra atómica, pensaron en los hombres como creadores de una civilización belicosa y autodestructiva. (…)

Con el paso del tiempo han surgido otras tendencias. (…) se ha podido saber que existen en el mundo movimientos de resistencia al "mal desarrollo" en las que las protagonistas sois las mujeres. El colectivo de mujeres Chipko es un caso. A mi me gustaría saber si es cierto que ellas consiguieron detener la deforestación total del Himalaya.
Por lo que yo sé, sí. Su lucha fue exitosa. Y además, lo que es interesante es que estas mujeres después evolucionaron hacia reivindicaciones de corte feminista (…) Aquella fue una rebelión de las mujeres, pero no sólo contra las maquinas y la destrucción medioambiental, sino contra los maridos deslumbrados por unas monedas. Luego, el movimiento Chipko asumió también la lucha por la participación política de las mujeres. (…) Pero el caso de las mujeres Chipko no es el único, porque en estos momentos, por ejemplo, en Santiago del Estero, Argentina, tengo noticias de mujeres indígenas que están haciendo algo parecido. Hacen guardia con sus hijos en brazos para que las máquinas de desbroce y tala no entren en sus tierras. Son acciones donde la acción se inicia sin una teoría. Después, sus protagonistas van evolucionando hacia una toma de conciencia de la significación de lo que han hecho.

Precisamente en América Latina también se están sentado las bases para un desarrollo limpio y se ha acuñado un termino fundamental para el futuro: la "ecojusticia".
Justamente, Ivone Gevara, la teóloga brasileña, retoma la idea de Hans Küng de "ecojusticia", porque considera que preservar la naturaleza es hacer justicia a los más pobres, de las criaturas vivientes. El desarrollo ecofeminista de la Teología de la Liberación incluye la idea de preservación medioambiental como justicia social. (…) Las ciudades latinoamericanas sufren problemas de contaminación que afectan gravemente la salud (aunque no solo en el llamado Tercer Mundo, si nos atenemos al informe científico sobre cáncer, alergias y deformaciones congénitas provocadas por el deterioro del medioambiente en Francia, presentado en febrero de 2004 al gobierno de ese país). En Brasil, hay dos redes de mujeres que se ocupan de la educación medioambiental de las mujeres, de la concienciación para que conozcan los problemas de salud que provoca el contacto con pesticidas y desechos tóxicos y organicen un reciclaje de la basura en las chabolas, en los barrios en los que no hay servicios municipales y donde las asociaciones tienen que negociar con los ayuntamientos para conseguir al menos un mínimo de atención. Como es lógico, allí ya hay un elemento social muy fuerte en el tema medioambiental.

Frente al ecofeminismo espiritualista del que venías hablando encontramos el constructivista. ¿Cuales son sus tesis?
Se trata del ecofeminismo mas reciente, surgido a partir de los años noventa. Para diferenciarse del anterior, a menudo toma el nombre de "feminismo ecológico". Sostiene que no hay una esencia femenina que acerque a la mujeres a la naturaleza, sino un devenir histórico con estructuras socioeconómicas determinadas que ha acercado a las mujeres a la naturaleza y alejado a los varones de ella, que ha reprimido ciertas características en los varones, como por ejemplo, la expresión y cultivo de los sentimientos (…)
(…) propone una política de alianzas, (…) para determinadas acciones. (…). Muchas ecofeministas están preocupadas con el sufrimiento animal y lo tematizan en sus obras. (…) Plumwood propuso una gran alianza entre asociaciones de consumidores preocupados por la salud, ecologistas preocupados por el medio ambiente, ecofeministas preocupadas por el sufrimiento animal, movimientos de liberación animal y pequeños productores. Todos podrían converger en una política de lucha contra la producción industrial de carne; porque en esa producción, que es nefasta para la salud y para el medio ambiente y hace vivir un autentico infierno a los animales, se daría un punto común en el cual esos grupos que luchan por acciones diversas podrían ponerse de acuerdo y decir: esto no debe ser así. Las terneras estabuladas inmovilizadas en cajas para que la carne tenga un color pálido atractivo para el consumidor, la producción avícola en batería con pollos llenos de tumores y llagas, tratados con antibióticos, etc., etc. (…) Esta es una propuesta de una pensadora para el futuro inmediato pero podría darte ejemplos de políticas de alianza sin fusión que ya se han producido. En EEUU ha habido muchas experiencias de ecofeministas y sindicalistas que se unen en un momento determinado para denunciar la contaminación que sufren las trabajadoras. (…)
¿Estamos ante un nuevo modelo ético y político?
Pienso que sí. Creo que podría ser un feminismo para los tiempos del cambio climático. (…)
¿Es un reto a los gobiernos que no contemplan las cuestiones de género en sus políticas, incluida la medioambiental?
No sólo es un reto para esos gobiernos, sino también para los que tienen en cuenta la perspectiva de género (…). En general, esas políticas se hacen únicamente desde la perspectiva de la integración de las mujeres en algo que ya existe y que es insostenible. Entonces, el ecofeminismo es un reto para obtener no sólo la igualdad, sino también una transformación del modelo social con vistas a que no sea un modelo destructor de la base material de la humanidad, que es la Naturaleza.
¿La utopía va a dar paso a realidades concretas?
(…) si lo que me preguntas es si realmente el modelo va a poder concretarse a corto plazo, yo contestaría que todavía hay un paradigma de desarrollo insostenible demasiado establecido como para que eso sea posible. Pero podemos ir avanzando en pequeñas experiencias que irán cristalizando en un proyecto global.
¿Que nos queda por hacer a los hombres?
(…) Es necesario dar voz y dialogar intelectualmente. Las mujeres siempre hemos estudiado las teorías hechas por los varones, pero hace poco tiempo que estos comienzan a interesarse por la teoría feminista. Es importante llegar plenamente a ese diálogo en condiciones de igualdad para bien de todos. (…)

Hablando sobre el Ecofeminismo


Ahora que me he dejado la militancia lésbica, el movimiento social que más me atrae es el ecofeminismo porque aúna las dos facetas que más me interesan (dos por uno, como el Carrefour, ¡qué más se puede pedir!), la de la lucha por los derechos de las mujeres y la del cuidado de nuestra querida Madre Tierra. Si reflexionamos en profundidad sobre ello, las mujeres nos podemos dar cuenta que nuestro destino como mujeres está íntimamente ligado al destino de nuestra verdadera Madre; no esa señora tan sacrificada que nos contaron que fue madre de Jesucristo y que ha pasado por madre de todos sin comérselo ni bebérselo, sino la auténtica, la que nos ha dado el ser a la par que la biológica, autora de nuestros días, la Gran Madre Tierra, tan maltratada, violada y explotada por el Hombre y la cultura patriarcal como todas nosotras, sus Hijas.
Aquí tenéis una entrevista muy interesante que recojo de la inmensa cantera que es La Ciudad de las Diosas, página que os recomiendo a todas por su diversidad y amplitud...

Entrevista a Alicia Puleo: claves del ecofeminismo

Alicia Puleo es doctora en filosofía y directora de la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid. Ha escrito numerosos artículos sobre feminismo y es la máxima representante del ecofemisnismo en España. Esta línea de pensamiento, de especial seguimiento en América Latina, propone los objetivos comunes de la lucha por la igualdad de las mujeres y la conservación del medio ambiente, como una mejora de la calidad de vida del conjunto de la sociedad. El respeto como punto de partida para una sociedad más justa.

¿Cuál es la relación entre ecologismo y feminismo? ¿Cuáles son los objetivos comunes? –preguntamos a Puleo.
Creo que ambos son pensamiento y praxis que responden a grandes retos del siglo XXI. El ecologismo busca proteger lo poco que va quedando del mundo natural y nos muestra la necesidad de alcanzar una calidad de vida que pueda ser mantenida sin agotar recursos naturales limitados. Plantea cambiar nuestra relación depredadora con respecto a la Naturaleza.
El feminismo, hoy, es la demanda de igualdad efectiva, no sólo formal, para las mujeres. Apunta a una asignatura pendiente en el trabajo asalariado y en el doméstico, en el acceso a puestos de decisión, en el reconocimiento del mérito, etcétcera. También quiere la autonomía en la relación con el propio cuerpo y una corrección de los sesgos androcéntricos de la cultura.
Tanto el feminismo como el ecologismo se plantean una mejora de la calidad de vida del conjunto de la sociedad, no en el sentido de simple acumulación alienada de más objetos de consumo, sino de desarrollo de las capacidades de las personas. Ambos tienen una visión del mundo menos jerarquizada, con profundos cambios en la vivencia de la cotidianeidad.
¿Cómo se define el ecofeminismo, entonces?
Es la corriente del feminismo que asume la problemática ecológica como algo que puede ser abordado de manera pertinente en clave de género, aportando ciertas claves de comprensión de la relación humana con la Naturaleza”
En la práctica, ¿en qué se traduce? ¿Cómo podemos aplicarlo en nuestra vida cotidiana?
Voy a citar algunos ejemplos que no resumen, por supuesto, todas las dimensiones del ecofeminismo. Uno de sus aspectos es el cuidado de la salud, dar un trato menos agresivo a nuestros cuerpos, promoviendo en la medida de lo posible una alimentación sana, sin pesticidas ni transgénicos. No se trata de una preocupación egoísta, referida sólo a la salud personal o de quienes te son más próximos, sino de pensar también en los otros, humanos y animales, y en la tierra que los cobija.
Las productoras ecológicas no utilizan agrotóxicos, con lo que preservan su salud, la del medio y la de los consumidores, el componente feminista les provee de una actitud crítica y reivindicativa sobre las relaciones de poder patriarcales en su pareja, en sus organizaciones sindicales y en la sociedad.
Ser ecofeminista implica, además, en tanto consumidoras, ser conscientes de aquellos aspectos de los estereotipos femeninos que dan lugar a prácticas increíblemente crueles como las de experimentación de cosméticos o las que abastecen la industria peletera. Sólo la falta de información de muchas mujeres sobre la forma en que agonizan millones de animales a los que se arranca su piel puede explicar que la moda siga imponiendo el uso de las pieles”.
De entre las acciones ecofeministas se suele citar el caso de las mujeres de Chipko que, abrazándose a los árboles de su región, evitaron la tala masiva de esta zona del Himalaya en 1973. ¿Conoce más acciones de este tipo?
En 2004, el movimiento de mujeres de Plachimada, también en India, consiguió que la justicia reconociera a la comunidad el derecho de uso del agua frente al deterioro de las condiciones de acceso a este recurso básico producido por la contaminación y la explotación excesiva de las empresas multinacionales. La misma Vandana Shiva lo cuenta en su libro Manifiesto para una democracia de la Tierra.
Debemos recordar también las manifestaciones pacifistas de las feministas inglesas de Greenham Common que lograron cerrar bases de misiles con más de trece años de campamentos y manifestaciones en las que desplegaban redes tejidas simbolizando el entramado de lo orgánico que estaba siendo amenazado por la guerra atómica.
O la campaña del barrio obrero de Love Canal, en Estados Unidos, cuando las amas de casa se organizaron contra la contaminación química local que afectaba la salud de sus familias. Existen muchos otros casos de resistencia organizada de las mujeres. Pero generalmente no encuentran eco en las agencias de noticias.
Existen varias corrientes dentro del ecofeminismo. ¿Cuáles son las que tenemos que conocer para tener una idea global?
En efecto, el ecofeminismo no es uno sino múltiple. Incluso se ha llegado a señalar que hay tantas posiciones como teóricas del ecofeminismo. Esquematizando mucho, se pueden diferenciar dos grandes líneas de pensamiento según su manera de entender la identidad femenina y la relación humana con la Naturaleza: un ecofeminismo clásico de corte más esencialista y espiritualista que considera que las mujeres estarían biológica u ontológicamente más cerca de la Naturaleza; y otro constructivista que enfatiza las condiciones históricas y económicas.
Pienso que las distintas formas de ecofeminismo hacen valiosas aportaciones desde sus perspectivas específicas apoyadas en distintos contextos culturales y geográficos, aunque no comparta algunos planteamientos diferencialistas o excesivamente lapidarios con respecto al pensamiento moderno.
Por eso, después de varios años de reflexión sobre feminismo, ecología y ecofeminismos, he elaborado mi propia propuesta que he llamado “ecofeminismo ilustrado”. Es una posición que se orienta hacia la ecojusticia y la sostenibilidad sin renegar de las conquistas de igualdad y autonomía que el feminismo ilustrado ha obtenido o sigue demandando como asignatura pendiente de las democracias modernas.
Considero que la sostenibilidad debe ser hermandad con el conjunto de la ciudadanía, con niñas, niños, mujeres y hombres pobres del Sur, responsabilidad con las generaciones futuras y compasión activa con los demás seres vivos con los que compartimos la Tierra”
¿Qué corriente es hoy en día la más popularizada?
Es difícil decirlo. En los ambientes académicos predomina el constructivismo. Más allá, hay una mezcla de componentes de distinto origen. Algo que me parece importante es que el ecofeminismo está creciendo entre las productoras del movimiento agroecológico en América Latina.
¿En España tiene fuerza este movimiento? ¿Está organizado?
Todavía no, pero estoy percibiendo en muchas jóvenes un fuerte interés por esta dimensión tan poco conocida del feminismo.

Por Elena Duque
Fuente:
http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2009/03/entrevista-alicia-puleo-claves-del.html
Más extendida en:
http://mi-estrella-de-mar.blogspot.com/2008/09/ecofeminismo-salud-ssqm-alicia-puleo.html

2 mar. 2009

La construcción de la lesbiana perversa, de Beatriz Gimeno


Una vez más, lo ha conseguido: Beatriz me ha enganchado con uno de sus últimos libros, La construcción de la lesbiana perversa (Gedisa, 2008).
Da lo mismo que sea con un relato corto (Primeras Caricias, 2002), que con una enternecedora novela (Su cuerpo era su gozo, 2005), que con un tocho de ensayo de 356 páginas (Historia y análisis político del lesbianismo, 2005); ella siempre me engancha a que me lea el libro hasta la última página con fruición y curiosidad ilimitada.
Y eso que yo había decidido no leer más lesbianismo por el momento, después de la saturación de los cuatro años de DEA . Y eso que el caso de Dolores Vazquez ya no me picaba la curiosidad. Y eso que lo empecé porque Beatriz me regaló sus dos últimos libros y me sentía un poco obligada, que no motivada. Y eso que, además, lo leía en el tranvía, trayecto La Vila-Alicante, porque tengo el coche en el taller. Y eso que, en fin..., que me lo leí del tirón y me quedé sin resuello y con ganas de más, como me pasaba con las novelas del XIX.
Todo el caso en torno a Rocío Wanninkhof y Dolores Vazquez, que nos tenía ya un poco saturadas a las lesbianas militantes desde que empezó el gran circo mediático de su juicio, condena y postcondena, de pronto cobró para mí un inusitado interés. Beatriz hace un análisis serio y comedido de las noticias aparecidas en tres de los periódicos más leídos en España, cada uno de una ideología diferente (El País, El Mundo, ABC), para ir desgranando su acertada teoría sobre las construcciones sociales lesbofóbicas en nuestra venerada sociedad de la desinformación, construcciones y desconstrucciones de las que no nos libramos ninguna por mucho matrimonio homosexual que haya y mucho día del orgullo dedicado a las lesbianas...
Una lesbofobia densa y tenaz que pasa, sin embargo, la mayor parte de las veces desapercibida, incluso para las propias lesbianas; no digamos ya para la sociedad en general.
Las construcciones y reconstrucciones estereotípicas que los medios de comunicación difunden y engordan a voluntad no son una cuestión baladí: pueden causar la ruina de por vida de personas, colectivos e incluso naciones. Conducen a la discriminación, al ostracismo, a la (re)criminación y al castigo por crímenes imaginarios o imaginados. Todo eso lo sabemos, al menos superficialmente. Es de agradecer que alguien de vez en cuando, como ha hecho Beatriz, no sólo te lo recuerde, sino que te lo demuestre.
Para que no se nos olvide que mientras seamos lesbianas en un país machista, corremos siempre el riesgo de ser expuestas en la picota por cualquier otro motivo como excusa. Pero la raíz será siempre la misma: que somos lesbianas, mujeres independientes del amor de un hombre, cuerpos femeninos con sabor a amenaza, mentes desleales a la civilización patriarcal, hembras de una pieza que no van buscando medias naranjas o medias manzanas o medios pepinos.
Para que no se nos olvide que somos un peligro para su hegemonía y que, como suelen hacer los hombres ante el peligro, primero disparan y después preguntan, no vaya a ser que les contesten algo que no quieren oir.
Y para que no se nos olvide que habitar los armarios (tanto los nuestros como los que nos imponen) puede ser un primer paso para encerrarnos en herméticas celdas, tanto reales como simbólicas, y que tiren la llave donde nunca pueda ser encontrada.
En fin, un libro que no puede faltar en una biblioteca lésbica o feminista y que deberían poner como obligatorio en alguna asignatura de periodismo para saber a conciencia lo que es jugar con la intimidad y la dignidad de las personas de a pie.
Beatriz Gimeno, La construcción de la lesbiana perversa. Visibilidad y representación de las lesbianas en los medios de comunicación. El caso Dolores Vázquez - Wanninkhof, Gedisa, 2008.