31 may. 2009

Dos flores literarias de mayo (I)


Último día del mes de las flores, muy prolífico en lecturas.
Aparte de bodrios impresionantes que tengo que leerme para la tesis y que no voy a nombrar para no herir susceptibilidades (lo que a mi me parece un tostón puede parecerle el colmo de lo interesante a cualquier otro lector/lectora), he leído un montón de buena letra, de la que selecciono un par de joyitas. Lo que si no me resisto a hacer notar es que sobre la Diosa se han dicho tantas barbaridades como sobre la gravedad de las hormigas (si es que se ha dicho alguna), pero claro, hay que leérselas todas toditas, igual que hay que leerse las cosas buenas.
Bien, para resarcirme un poco de tanto árido ensayo estoy leyendo mucha novela, buena y mala, que lo busco es entretenimiento y evasión y no discrimino comercialidades de genialidades. Dos flores de distinto colorido y textura quiero destacar de toda esa mezcolanza que ha sido mi mayo novelero, dos personajes que en algún momento significaron algo para mi promiscuo corazón literario: Wallada al- Mustakfi y Malinalli la Malinche. Dos princesas, una árabe andalusí, la otra precolombina, dos rebeldes más de mi larga lista de mujeres reseñables.
En aquellos tiempos, que ya me parecen tan lejanos como el propio Al Andalus, en que estudiaba filología árabe me enamoré de la primera. Cómo no, gracias a sus versos, a su palabra, pero también gracias a su borrosa imagen que la Historia (la de los hombres) apenas había dejado perfilar, cuatro cicateros datos que la perfilaban en todo su misterio como "la amante" de Ibn Zaydun ("excelso poeta andalusí" que se hizo famoso contando sus amargas penas por el abandono de Wallada en las ruinas de Medina Azahara), la que se mofó hirientemente de él por el motivo más viejo de las guerras amorosas: el despecho por unos cuernos.
Pero Wallada, naturalmente, era mucho más que eso, como pude averigüar investigando un poco sobre ella. Era una de las últimas princesas del califato de Córdoba, hija de también uno de los últimos califas, disoluto, cobarde e ineficaz gobernante, que huyó disfrazado de mujer para no ser asesinado en su propia corte y acabó muriendo envenenado unos días después. En aquella Córdoba convulsa, donde moría una forma de vida y renacía otra, ella supo encontrar su momento y su gloria. Se quitó el velo, se convirtió en escritora poeta famosa y abrió el salón literario más visitado de la ciudad, donde se encumbraban y se estrellaban los poetas de la época (como hiciera siglos más tarde Colombine, pero con más estilo, que Wallada, al fin y al cabo, llevaba el buen gusto en los genes). Yo, fascinada, hice un trabajo de asignatura de aquellos en que me dejaba la piel y el corazón, desesperada por no encontrar bibliografía y concluyendo que Wallada, más que un personaje histórico, era un personaje de novela, de una novela que cuando tuviera tiempo y dinero para visitar Córdoba y esacarbar en archivos y documentos, escribiría reflejando todo el ocaso de la gloriosa urbe califal y el meteórico ascenso de la que renunció a sus previlegios principescos a cambio de ser una libre ciudadana dedicada a la poesía.
Wallada alternaba sus amores femeninos con los masculinos y eso la hacía aún más enigmática, pero de eso no se hablaba mucho en la bibliografía; Wallada discutía con filósofos y políticos, pero tuvo celos de una esclava negra; Wallada escribía poemas de extrema calidad formal, al más puro estilo clásico árabe y se desahogaba escribiendo poesía obscena, como la que le dedicó a Zaydun y que resulta lo más sincero y divertido de su escasa producción conservada.
Ah, pero mi proyecto se quedó en una carpeta azul, destiñéndose con los años y lo único que saqué de beneficio fue el flamante diez que me pusieron por el trabajo (que no está nada mal tampoco). El otro día, rebuscando en la biblioteca algo para mi solaz aparece en una estantería mi proyecto, pero escrito por otra mujer, Matilde Cabello, y escrito, por supuesto, de manera totalmente diferente: Wallada, la última luna (Almuzara, 2005).
Matilde ha escrito una novela poemática y se ha centrado en los interiores de Wallada, yo quería escribir una novela histórica, que testimoniara toda una época (a ambiciosa no me gana nadie, por eso amarillean mis carpetas de proyectos). Debo decir, sin embargo, que la Wallada de Matilde y la mía son la misma. Es curioso como, sin conocernos de nada, ella y yo nos hemos imaginado la misma mujer: una diosa de la palabra que detenta su poder en el decir y en el no decir y paga sus deudas con el destino por lo no dicho. Esto último puede parecer un galimatías, pero algo tengo que decir para que leáis la novela, que es, por otro lado, bellísima. Será que es la propia Wallada la que nos ha visitado a las dos disfrazada de musa andalusí.Más sobre Wallada: http://www.webislam.com/?idt=9693

23 may. 2009

La Diosa más antigua


La "diosa madre" más antigua fue hallada en Alemania


La Venus de Hohlen Fels, pertenece a una época de la que apenas se conocen representaciones antropomórficas.
La pequeña Venus de 6 centímetros de longitud y 33 gramos de peso, esculpida sobre el hueso de un Mamut que vivió hace 35 mil años en el suroeste de Alemania, podría ser la más antigua representación humana encontrada hasta ahora por la arqueología. Así lo afirma el director del equipo que la descubrió, el Profesor Nicholas Conard de la Universidad de Tübingen.
Se trata de una figura incompleta, compuesta a partir de seis fragmentos de hueso a la que le falta el brazo y hombro del lado izquierdo, que representa a una típica "Diosa Madre" de la antigüedad con desmesurados genitales, lo que tradicionalmente se ha interpretado como manifestación de cultos o misterios vinculados a la fertilidad.
Estas representaciones son relativamente frecuentes en el paleolítico superior y suelen medir entre cinco y veinte centímetros. Se ha encontrado más de un centenar de ellas entre el Lago Baikal, en Siberia Oriental, y los Pirineos. Una de las más antiguas, la conocida Venus de Willendorf, fue encontrada en 1908 en Austria, en una zona de sedimentos del río Danubio.
La novedad del presente hallazgo es que esta Venus pertenece al periodo auriñacense, del que no se disponen apenas de representaciones antropomórficas, y es diez mil años anterior a la de Willendorf.
En la emotiva presentación de la pieza, Conard dijo que su Venus es cinco mil años anterior a la más antigua disponible, de la cultura Gravetiense, y que podría ser la más antigua representación humana encontrada hasta ahora. "Es una pieza llena de energía y muy expresiva, al verla nos quedamos mudos", explicó Conard.
Su equipo encontró a lo largo de varios días de septiembre los seis fragmentos en la excavación de la cueva de Hohlen Fels, próxima a la localidad de Schelklingen, en la región alemana de Baden-Württemberg. El lugar había conocido su primera exploración arqueológica en 1870 a cargo de un sacerdote. Conard había comenzado a excavar allá hace doce años, y en 2001 ya había encontrado algunas figuras zoomorficas de marfil en el lugar. Encontrar una figura humana fue una gran sorpresa. La Venus estaba protegida en un sedimento de arena que facilitó su conservación, explicó el profesor.
La figura pertenece a la cultura Auriñacense que llegó a Europa procedente de Asia en la época en la que el hombre de Neandertal se extinguía, y poco después de que el
hombre moderno apareciera en el continente. De esa época se conoce, entre otras cosas, un arte de figuras de animales talladas en marfil, adornos corporales, pendientes y huesos con orificios que podrían ser instrumentos de viento.
Se trata de un período, en el inicio del Paleolítico Superior, en el que en Europa se vivía en condiciones climatológicas glaciales, habitando en cuevas y practicando la caza-recolección. Aun tenían que pasar más de 20.000 años para que, once mil años antes de Cristo, apareciera la primera agricultura en el llamado "Creciente Fértil" de Oriente Medio.
La Venus de Hohlen Fels será presentada en sociedad en la exposición "Arte y Cultura del periodo glacial" que tendrá lugar en Stuttgart entre el 18 de septiembre de 2009 y el 10 de enero de 2010.


Fuente:

http://www.lahora.com.gt/notas.php?key=49156&fch=2009-05-21



18 may. 2009

Se fue Mario Benedetti

Otro poeta que se nos va en pocos días.
A Benedetti lo glorifican, además, su edad y su fama mundial.
No era famoso por erudito o por intelectual, sino porque todo el mundo lo entiende, por algo fue clasificado en el cajón de los poetas coloquiales; cualquiera que se acerque a su poesía puede encontrar un poema que le conmueva, con el que se identifique, no necesita tener estudios previos. Él era natural, cercano, entrañable, el abuelito poeta con el que todas las filólogas sueñan.
Le recuerdo de aquella vez que le vi en el recital "A dos voces" con Daniel Viglieti, su cascada y anciana voz llenando de ternura y verdad la sala del Paraninfo. Parecía que iba a ser eterno...
Me he puesto tan triste con su pérdida... es como si hubiera muerto un vecino al que hacía mucho que no veía y no me haya dado tiempo a despedirme.
Él también tuvo su alma femenina y ningún rubor en cultivarla...

SI DIOS FUERA MUJER

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Para leer y escuchar poemas de su propia voz:
http://www.wradio.com.co/benedetti/poema.aspx?id=806192

13 may. 2009

Ha muerto un poeta

En la antigua Grecia, los poetas eran considerados mensajeros de los dioses. Poseídos del rapto de las musas, comunicaban a los simples mortales el lenguaje de la divinidad, los conceptos del universo, tan inexplicables que solo el símbolo o la metáfora podían hacerlos un poco comprensibles para el intelecto humano. Además eran rapsodas, no escribían su poesía para leerla en silencio, sino para ser declamada acompañada de música.
Con los siglos, la poesía perdió su significado primigenio y con Safo se convirtió en lírica, en expresión de los sentimientos personales. Abandonó a su compañera eterna, la música y los dioses se convirtieron en uno solo, que no gustaba de raptos irracionales y prefería la obediencia ciega y la sujeción a la norma.
Los poetas (ellas y ellos) no lo saben, pero en su don habita todavía el misterio divino, en sus versos transita enigmática una música olvidada. A veces, hay chispazos de conciencia de ese don, sabiduría más allá de la experiencia y la intelectualidad, humildad de prestar la voz y la palabra a ese algo superior para conmover al resto del mundo. A esos poetas conscientes, la vida cotidiana y reglada no les interesa, ellos y ellas tienen una misión más elevada en este mundo que los pobres mortales no acaban de entender nunca y a la que ponen nombres inadecuados como disipación, degeneración, adicción, malditismo, decadentismo...
Murió un poeta de nuestro tiempo (¡y son tan raros!), un poeta completo: un rapsoda.
Un hombre que no perdió el tiempo en cuidarse y estar bello porque para él era más importante mostrar el alma desnuda del dios que habitaba en su cuerpo y dirigía su mente .
Un joven eterno con cara de anciano, de yonqui triste y solitario que, sin embargo, nunca estuvo solo y pocas veces triste.
Adiós y hasta siempre, Antonio Vega.

11 may. 2009

Los insospechados caminos de la Diosa

El otro día, viajando por la red, descubro que se va a hacer un seminario sobre la Diosa en Paraná, Argentina. Curioseando, pido información al email de contacto y recibo una muy amable respuesta del profesor Ecio Bertellotti, facilitándome los detalles del seminario.
Pues bien, el señor Ecio es ingeniero de caminos y ha sido profesor de matemáticas. Me cuenta Ecio que ha llegado al conocimineto de la Diosa a través de las ciencias duras, desde el más puro de los cientificismos. Para que os hagáis una idea, estos son los temas propuestos en su seminario:

-Las estructuras simbólicas. Invariancia. Mathesis, mathémata, matemáticas. Las categorías matemáticas de la realidad.

-La vida como autopoíesis. Autopoíesis y el animal humano.

-Magia, religión, ciencia.

-Lo sagrado. Lo prohibido. Lo divino.

-La naturaleza y la diosa madre. Sexo, vida, alimento, muerte.

-La diosa en la tradición europea, en Oriente y en América.

Los misterios y lo iniciático. Lo oscuro y lo luminoso.

Los dioses padre. El dios padre y el padre ideal. El patriarcado, el trabajo, la propiedad.


Me quedé a cuadros y a rombos. No me esperaba, de verdad, encontrar un profe de mates enamorado de los temas de la Diosa hasta el punto de proponer un seminario en su universidad, arriesgándose a que le tilden de new age, de feminista o de esotérico trasnochado. Porque Ecio me corrobora que el tema se mira así también en la universidad argentina, prácticamente como en la de aquí. Pero como digo en el título, los caminos de la Diosa son insospechados y sus vías de difusión abarcan todos los caminos, senderos y autopistas. Y todos los corazones, femeninos y masculinos.

Os transcribo la propuesta de Ecio, por lo demás interesantísima... ¡qué pena, por fin un seminario en una universidad sobre Ella y es al otro lado del Atlántico.


Las estructuras simbólicas intelectivas del mundo, la Diosa y la sustentabilidad ambiental

Por el Dr. Ecio Bertellotti

Seminario crítico sobre la figura de la Diosa y su relación con la sustentabilidad ambiental


En el proceso de configuración–consolidación de la deriva que va desde lo primate hacia lo humano ocurrido en los últimos 5.000.000 de años, se fueron introyectándo en nuestro haber cultural órdenes conceptuales de tiempo, de espacio, de energía, de identidad, de conjunto, de parte, de todo, de orden, de asociación, de medida, de proximidad, de número, de movimiento, de sucesión, de lleno, de vacío, e incluso de sentido, los que fueron permitiendo, y esto con independencia de las dimensiones morales implicadas, la construcción de herramientas (armas), el manejo del fuego, el desarrollo de lenguajes auto referenciales, o el despliegue de complejas estrategias sociales orientadas a fines. Va a ser la irrupción de la dimensión moral lo que dará lugar a la emergencia de lo más específico humano, y cuyas marcas reconocemos en la prohibición del incesto, en los tabúes en general, en la sacralidad o en la ley.

En los últimos tiempos, anteriores al despliegue de las culturas productoras pero ya en un mundo que reconocemos plenamente humano, cuando nuestros ancestros vivían en sistemas sociales parentales organizados alrededor de la caza, la pesca, la recolección y el intercambio (y hablamos de ese intervalo de tiempo que podemos fijar entre los 35.000 y los 10.000 años anteriores aproximadamente), la figura de la Diosa habría ocupado un lugar de absoluta centralidad. Dicha figuración conlleva la cosmovisión partogenética originaria, y como tal encierra en sí en una síntesis formidable de los misterios de la naturaleza, de la vida y de la muerte, del nacimiento, del alimento y del sexo, a lo que más tardíamente añadiría incluso guerra y sabiduría. El animal humano, separado de la naturaleza en su conciencia (del mismo modo que fue separado de su madre tras el nacimiento), encontraría en ella mediación como vínculo religante con lo real en tanto la gran madre simbólica que esta figura representa. Las actividades humanas en este período se encontrarían así reguladas bajo las pautas relacionales que la diosa impone y que en virtud de la afinidad referida resultan sustentables en los términos de la naturaleza de lo real. Lo humano, si bien se encuentra ahora separado del mundo desde su autoconciencia, en tanto se encuentra inmerso en la omni-presencia divina, se obliga a que las relaciones con el mundo se produzcan dentro del dominio de lo sagrado, tal y como todavía ocurre en aquellas culturas que mantienen esta estructura vigente. [1] Esta situación se habría mantenido estable incluso durante los primeros tiempos de la fase de la revolución agrícola, aunque poco a poco, habría ido perdiendo su lugar hegemónico frente al creciente despliegue de los dioses padre. De hecho, fue por entonces que el mundo habría comenzado a perder aquella condición de sacralidad universal consustancial con el sistema partogenético propio de la diosa madre, volviéndose con ello cada vez más profano y consecuentemente profanable resultando así funcional para el desarrollo de una fase de producción con acumulación propia del productivismo incipiente. No obstante, la convivencia aun bajo tensiones, se habría mantenido durante varios miles de años, ya que en un principio se habrían desarrollado formas no excluyentes (politeístas) y fuertemente panteístas de manifestación de la divinidad en convivencia con las nuevas relaciones de producción y de dominio social emergentes.

Los monoteísmos fundamentalistas y excluyentes y su entronización hegemónica, trajeron consigo la expulsión definitiva de la diosa del panteón divino, con lo cual el mundo habría completado el vuelco de campana, del cual y desde entonces, no se ha recuperado. La diosa, rectora del orden moral de la vida humana dentro de la naturaleza en su integridad, fue tenazmente perseguida acusada precisamente de los peores crímenes morales. Con ello la simbología propia de la naturaleza profunda que se encontraba anclada en lo partogenético originario, perdió su lugar bajo la égida de una cultura fundada sobre una nueva naturaleza sustituta de la anterior, que mantiene dogmáticamente de la creación paterna ex-nihilo, perdiendo con ello aquel anclaje en lo real constitutivo que la primera brindaba. Y es aquí donde radicaría precisamente la condición de insustentabilidad intrínseca del nuevo sistema dado que sustituye aquella afinidad entre lo real y la realidad por una nueva construcción representacional desligada de aquel vínculo originario. Consecuentemente la naturaleza en su totalidad, incluyendo los propios cuerpos, habría quedado desde entonces ex-puesta al servicio utilitario de la apropiación y la explotación, acciones estas que han caracterizado al despliegue cultural de occidente, y que alcanza en nuestros días su expresión más descarnada y extrema en las relaciones sociales que impone el capitalismo de mercado en su fase neoliberal mediante la exacerbación de un individualismo consumista y neg-ligente que naturaliza aún más si cabe, las relaciones patriarcales que le habrían dado origen.

Propuesta académica

El Seminario está dirigido a docentes, alumnos y público en general interesados en la temática. Tendrá una duración total de treinta horas a desarrollar en ocho encuentros. El Seminario se propone como un lugar abierto al debate crítico y como tal polémico sobre la temática propuesta. A partir de sucesivas exposiciones que vayan dando cuenta del estado de la cuestión y con la participación extendida a actores provenientes de diversos campos del saber interesados en la cuestión, se irán abordando los diversos temas específicos involucrados.

Ecio Bertellotti es Doctor Ingeniero de Caminos Canales y Puertos. Ha desplegado una activa vida pública comprometida con el desarrollo humano y la sustentabilidad socio ambiental, habiendo realizado entre otros, trabajos de investigación y docencia en Matemáticas (fundamentos) y Medio Ambiente en universidades del país y el

extranjero.

En el presente Seminario el Dr. Bertellotti expone y comenta resultados formales y conjeturas abiertas desarrollados a partir de la consideración de las estructuras simbólicas inherentes a lo divino y su emergencia dentro del contexto que ofrece el proceso cultural humano.


[1] Sin que esto sostenga la ingenua suposición de que la vida era entonces idílica y sustentable, sino destacando los alcances del término de la sucesión entonces.


9 may. 2009

Verdades como puños

Ya sé que los feminismos son muchos y plurales... Pero es curioso cómo coinciden los discursos de las mujeres que creen en el feminismo (en sentido global) como alternativa de paz e igualdad para todos los seres humanos. Ahí no nos separan ni los océanos, ni la formación, ni la edad, ni la nacionalidad. Yo a veces me asombro leyendo a algunas mujeres y pensando ¿cómo es posible que diga exactamente lo mismo que yo quiero decir? Me ha encantado este artículo por eso mismo, porque resume magistralmente mi ideario.

Sin feminismos, otro mundo no es posible
Por Alda Facio

A pesar de haber sido uno de los movimientos más importantes del siglo XX, el movimiento feminista (1), ha sido vilipendiado por la mayoría de los medios de comunicación, historiadores y líderes de otros movimientos sociales. Tanto así que, ni las mismas mujeres que hoy gozan del derecho a ser electas, de salirse de un matrimonio violento, o de compartir la responsabilidad parental, le reconocen al feminismo estos logros. Y peor aún, en el imaginario social, el feminismo es la inversión del machismo o sinónimo de “depravación” sexual.
No es de extrañar, entonces, que todavía haya muchas personas que, a pesar de estar realmente comprometidas con la justicia social, crean que otro mundo es posible aunque en él se mantengan intactas las estructuras de género gracias a las cuales la salud de un bebé, de un bosque o de un manto acuífero están menos protegidas que la propiedad intelectual o el agua embotellada, porque no contribuyen al aumento del PIB.
Creo que sin los aportes de las teorías feministas, otro mundo no es posible. Mientras se mantengan las condiciones que posibilitaron el que unos hombres se apropien del trabajo de otras personas y del planeta mismo, aunque se logre implantar sistemas más justos y democráticos en ciertos espacios, éstos serán sólo temporales. ¿Qué mejor ejemplo de esto que el final del Siglo XX? En vez de seguir por el camino de lograr una cierta justicia social, hoy vamos devolucionando hacia una desigualdad aún mayor debido a que no se erradicó la creencia de que el desarrollo de un país se mide en dólares.
¿Y cómo se llegó a esa concepción de desarrollo? Algunas vertientes del feminismo afirman que fue gracias a que ya existía la idea de que producir cosas vale más que producir vida. Pero, ¿cómo se instauró esa idea? Estas vertientes nos explican que, debido a que las mujeres tenemos el enorme poder de reproducir la vida humana en nuestros propios cuerpos, algunos hombres se dieron cuenta que para instaurarse como superiores, tenían que controlar ese poder. Para lograrlo tenían que controlar a todas las mujeres y, eso sólo lo podían hacer estableciendo un sistema de división dicotómica de roles sexuales, que se fue haciendo más y más complejo, pero que necesitó de un pensamiento dicotómico que estableciera muy claramente que los hombres y las mujeres eran seres humanos con características opuestas.
Una vez establecido esto, no fue tan difícil infravalorar todo lo asociado con lo femenino, como lo es la naturaleza, el cuido, la nutrición, etc. El costo del mantenimiento de este sistema es que al asociar a la naturaleza con el lado femenino de las dicotomías, ésta se convierte en un ente a dominar y controlar. Y así como se puede dominar, explotar y controlar a las mujeres y a la naturaleza, también se puede controlar y explotar a otros hombres. Con esta lógica dicotómica, jerarquizada y sexualizada, después de milenios de despreciar los valores femeninos, en el imaginario mundial actual, amamantar vale menos que producir alimentos en una granja. Pero esto último vale menos que construir tractores para esa granja, que vale menos que construir armas para proteger a los dueños de esos tractores, granjas e hijos/as.
En síntesis, lo que nos enseñan muchos feminismos es que mientras se crea que la superioridad o centralidad de lo masculino es natural, o mandato divino, siempre existirá el peligro de que se extienda ese razonamiento a algunos o muchos hombres y a otros seres que pueden ser inferiorizados/feminizados. Es obvio entonces que todos los hombres que quieran una justicia duradera, deberían preocuparse por eliminar los valores patriarcales con sus consecuentes actitudes machistas. Para ello es imprescindible dejar de despreciar o desconocer el potencial transformador de las teorías y prácticas feministas.
Esto no es tarea fácil, pues los aportes de los feminismos son constantemente invisibilizados o tergiversados. No es de extrañar que los diccionarios definan el feminismo desde el punto de vista masculino, como “una doctrina social que concede a la mujer igual capacidad y los mismos derechos que a los hombres”(2), como si ser igual a los hombres fuera la mayor aspiración de las mujeres. Al poner al hombre como modelo de lo que quieren las mujeres, esta definición ignora la variedad de explicaciones, que desde múltiples feminismos, han demostrado cómo la centralidad de lo masculino en todas las estructuras sociales, políticas, espirituales y económicas ha redundado en tanta desarmonía e infelicidad para todos los seres de nuestro planeta.
El feminismo es mucho más que una doctrina social; es un movimiento social y político, una teoría y una epistemología que parte de la toma de conciencia de que las mujeres, entendidas como colectivo humano, estamos subordinadas, discriminadas y/o oprimidas por el colectivo de hombres en el patriarcado, sistema que es anterior a todas las formas de explotación y que por lo tanto es necesario erradicar para lograr una justicia social duradera.
El feminismo no se circunscribe a luchar por los derechos de las mujeres, sino a cuestionar profundamente y desde una perspectiva nueva (3), todas las estructuras de poder, incluyendo,pero no reducidas a, las de género. De ahí que cuando se habla de feminismo, se aluda a profundas transformaciones en la sociedad que afectan necesariamente a hombres y mujeres.
Las feministas, como ya lo insinué, pensamos que los hombres que pertenecen a colectivos subordinados, oprimidos y/o discriminados por su raza, etnia, clase, edad, orientación sexual, discapacidad, etc. podrían enriquecer su accionar político a partir de un análisis feminista de sus privilegios de género, para entender cómo y cuánto éstos contribuyen a la manutención de su propia discriminación. Más importante aún, para llegar a la raíz de este sistema de opresión que hoy llamamos capitalismo neoliberal.
Los feminismos tampoco “concede(n) a la mujer igual capacidad y los mismos derechos que a los hombres". Al contrario, partiendo de las experiencias vitales de las mujeres, cuestionan profundamente todas las estructuras que han mantenido al hombre como el modelo de lo humano y ser supremo en este planeta. A partir de este cuestionamiento, los distintos feminismos buscan cómo eliminar las desigualdades. Esta aspiración no es una de asemejar a las mujeres con los hombres, sino la de una igualdad que se logra transformando las estructuras que mantienen a unos hombres como centrales a la experiencia humana, a costa de la exclusión de todos los seres que no comparten su sexo, raza, clase, sexualidad, etc.
Además, no se puede hablar de “feminismo” en singular, ya que existen distintas vertientes. Es precisamente su pluralidad ideológica y de prácticas la que permite comprender cómo y cuán profundamente la ideología patriarcal permea todas las cosmovisiones y hasta nuestros sentimientos más íntimos. En esta gran variedad de feminismos hay consensos y disensos, como en cualquier otra corriente de pensamiento o como en cualquier otro movimiento social, pero creo que en todos los feminismos transformadores se pueden encontrar algunos elementos o principios comunes que desarrollaré en otros artículos.

(1) Hablo de movimiento feminista en singular aunque compuesto por muchos feminismos en plural.
(2)Diccionario Ideológico de la Lengua Española. Julio Casares de la Real Academia Española, 1975.
(3) Lo que ahora se llama la perspectiva de género.

Fuente:
http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2009/05/sin-feminismos-otro-mundo-no-es-posible.html

7 may. 2009

¡¡¡ABORTO LIBRE YA!!!


Hoy me he levantado reivindicativa y guerrera. Y es cada vez más estoy hasta las narices que todo el mundo (masculino) se sienta autorizado a decidir, a opinar y a legislar "por el bien de las mujeres". ¡Pobrecitas de nosotras que no sabemos lo que nos conviene!

Manifiesto feminista ante la nueva regulación del aborto:
http://www.nonosresignamos.net/MujeresAnteElCongreso.pdf

¡Así me gustan a mí los hombres, caray!

¡LAZOS BLANCOS

¿Lazos blancos contra el aborto?
La iglesia no tiene información adecuada o la utiliza con alevosía.

Los lazos blancos surgen en España en 1998. El Grupo de Hombres de Sevilla llama con ellos a los hombres a implicarse contra la violencia machista tras el asesinato de Ana Orantes, coincidiendo con la Campaña del Lazo Blanco (The White Ribbon Campaign) impulsada por hombres canadienses desde 1989 tras el asesinato de 14 adolescentes, mujeres que cursaban una carrera destinada a hombres, por un joven que en su carta de despedida solo pedía perdón por la brevedad de su carta -no por el asesinato de esas chicas-. Esta Campaña mereció el reconocimiento del Secretario General de Naciones Unidas el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

El lazo blanco simboliza el compromiso de los hombres que lo reivindicamos como rechazo a toda violencia contra las mujeres y a quienes la practican, así como la voluntad de implicar a la mayoría de los hombres en la lucha contra la violencia machista y por la igualdad entre hombres y mujeres.

De hecho, en la última década el lazo blanco ha sido usado en el Estado Español por hombres y mujeres, medios de comunicación e instituciones públicas, para acabar con el silencio cómplice ante la violencia machista.

Por su origen y su significado resulta ofensivo que la Iglesia Católica, claro exponente de discriminación de las mujeres en una organización, intente apropiarse del lazo blanco, usándolo como un símbolo de su oposición al derecho al aborto, en un intento más por lograr que el Código Penal imponga el recorte a la libertad de las mujeres que no logran con las excomuniones.

No es nueva la posición de la Iglesia contra el aborto, ni su deseo de someter a todo el mundo a sus dictados, sin importarle cuáles sean sus convicciones éticas o sus creencias religiosas.

Más llamativo aún ha sido el intento de la Iglesia de aprovechar el ruido de la movilización de los católicos más conservadores, para apropiarse de un símbolo que pertenece a la lucha contra la violencia sexista. También sorprende que los medios de comunicación hayan ignorado esta maniobra.

Los hombres que estamos comprometidos y trabajando a favor de la igualdad vamos a seguir usando lazos blancos contra la violencia machista en todo el mundo, tal y como ya se viene haciendo en casi cien países de nuestro planeta, hasta conseguir la mayoría social necesaria para acabar con la discriminación y las agresiones contra las mujeres, al tiempo que intentamos implicar a todos los hombres en la construcción de una sociedad igualitaria.

Si aceptan estos principios, los hombres de la Iglesia están también invitados.

Foro de Hombres por la Igualdad

http://heterodoxia.wordpress.com/2009/04/21/%C2%BFlazos-blancos-contra-el-aborto-comunicado-del-foro-de-hombres-por-la-igualdad/

3 may. 2009

Lisístratas del siglo XXI

¡Bien por las mujeres keniatas! ¿Quién dijo que no sabíamos utilizar nuestro poder?

Sin unión no hay sexo
MUNDO
Viernes 1 Mayo 2009

La tensión política en la nación africana parece haber dado un salto a los dormitorios.Un grupo de mujeres en Kenia se niega a tener relaciones sexuales con sus parejas con una medida de protesta contra las disputas internas que atentan contra el gobierno de unidad nacional.

La Organización para el Desarrollo de las Mujeres impulsa la campaña que restringe, por una semana, las relaciones sexuales de las keniatas con sus compañeros.La coalición señaló que le pagará a las prostitutas para que se unan al paro y exhortaron a las esposas del presidente de Kenia, Mwai Kibaki, y del primer ministro, Raila Odinga, a unirse a la protesta.

¿Qué buscan?
La organización indicó que la medida quiere prevenir la violencia que convulsionó al país tras las elecciones del 27 de diciembre de 2007.
Los disturbios provocaron la muerte de 1.500 personas y forzaron a 300.000 a abandonar sus hogares. Las relaciones entre Kibaki y Odinga se han vuelto cada vez más tensas, pese a que el año pasado ambos funcionarios acordaron compartir el poder.
El partido del primer ministro, el Movimiento Democrático Naranja, denuncia que ha sido relegado y protesta por varias razones, entre ellas la necesidad de que se lleve a cabo una reforma electoral.
Liderazgo
Patricia Nyaundi, directora ejecutiva de una de las agrupaciones que promueve la campaña, la Federación de Abogadas (FIDA), señaló que espera que la prohibición obligue a los líderes del gobierno a conciliar sus posiciones. De acuerdo con Nyaundi, la protesta comenzará en su propia habitación.
La funcionaria también dijo que emisarias fueron enviadas a conversar con las esposas de los dos gobernantes, Ida Odinga y Lucy Kibaki, en busca de solidaridad.
"Incluso las trabajadoras sexuales deberían unirse a la campaña, que es vital para el país", le señaló Nyaundi a la BBC.
"Importantes decisiones son tomadas durante las conversaciones con la almohada. Por eso, le estamos pidiendo a las dos señoras que en ese momento íntimo le pidan a sus esposos: ‘Mi amor ¿puedes hacer algo por Kenia?'".
La corresponsal de la BBC en la capital de Kenia, Nairobi, Anne Waithera, informó que es muy probable que la propuesta enfrente la resistencia de los hombres.
Nuestra corresponsal indicó que algunas personas dicen que los keniatas no se pueden abstener de tener relaciones sexuales ni dos días seguidos.
Otras organizaciones como Maendeleo ya Wanawake, una red nacional que agrupa a mujeres en zonas rurales, y grupos de liderazgo femenino en la esfera política respaldan la propuesta.
Patricia Nyaundi

Fuente: http://www.semana.com/noticias-mundo/union-no-sexo/123547.aspx