30 jun. 2009

Una walkiria motorizada

Hace tiempo que quería presentaros a una gran compañera en estas lides del feminismo y la cultura, una mujer que envidio profundamente (porque tiene el trabajo con el que he soñado siempre) y admiro sin restricciones porque ha hecho de su vocación su oficio.
Por fin hoy, fisgoneando en su blog, me he enterado que ha colgado un pequeño reportaje que le hicieron el otro día en Punt 2 y con él hago su presentación oficial en mi blog (más vale tarde que nunca). Heidi y yo siempre nos encontramos en grandes (o a mí me lo parecen) eventos relacionados con mujeres: jornadas lésbicas, feministas, en el women worlds... Pero también me la encuentro en el correo con sus "cartitas" (resúmenes con pequeña crítica incluida de lo recién publicado en literatura de mujeres), que me llegan sin falta cada cierto tiempo haciéndome saber cómo anda la ninguneada susodicha en el país de los machos académicos, lo que se agradece mucho porque no es una tarea que mucha gente se dedique a hacer. Y es que, como no me canso nunca de repetir, quien menos conoce a las mujeres son las propias mujeres. Si queréis recibir sus cartitas, no tenéis más que pedírselo por email.
Si alguna vez queréis conseguir un libro especial, probad con Heide... A mí, hasta ahora, no me ha fallado nunca y no soy fácil de contentar.
Para más señas
sidecar@digitel.es
http://sidecarlibros.blogspot.com




29 jun. 2009

Lloraba la Tierra


Lloraba la Tierra,

alzaba su voz pidiendo ayuda

de madre desangrada

al alumbrar su fruto.

Clamaba,

los brazos extendidos

en forma de tormentas,

el vientre alborotado

anegando las marismas,

deshaciéndose las playas

ante su triste aliento,

creciendo los desiertos

a la par que su melancolía.

Lloraba la Tierra.

Lloraba.

Y todas las mujeres fueron una

al vislumbrar

todos los mañanas

muertos de sus hijos.

Y todas las mujeres

fueron una

llorando con el llanto de la Tierra

quemándoles el pecho.

Mi madre,

la vecina,

mis amigas,

la anciana del collar de perlas,

la bibliotecaria,

la mujer del presidente

y sus adeptas,

la que vive en la montaña

y la que come en la oficina…

Todas se lanzaron a la calle

haciendo suyo el grito de La Tierra.

Y el Mundo se detuvo

ante el alarido aquel

de horror y rabia.

Y resurgió de las cenizas

aquel culto,

olvidado por los siglos

y la angustia,

el respeto hacia la Madre,

la Gran Diosa,

ahora y para siempre venerada.

Marta Uma Blanco

26 jun. 2009

Noche mágica de San Juan

QUÉ SE CELEBRA LA “NOCHE DE SAN JUAN”

Por Sandra Román ©

Y al darles el sol la espalda
revolotean las faldas
bajo un manto de guirnaldas
para que el cielo no vea,

en la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su mujer y su galán,
gentes de cien mil raleas.

Joan Manuel Serrat

La mágica “Noche de San Juan” es la reminiscencia de las celebraciones paganas del Solsticio de Verano, momento en que la Madre Sol se encuentra en el máximo de Su luminosidad y esplendor.

Sól, Saule, Solntse, Grainne, Sunna, Sulis, Helia, Magek, Eguzke y Lucina son algunos de los nombres con que la conocieron nuestros ancestros y ancestras de la Vieja Europa.

Juan, es el nombre del santo utilizado por la iglesia católica para reemplazar a la Diosa solar Juno Lucina, conocida también como Jana, que es también uno de los nombres de Diana-Hécate. Cuando la religión romana se volvió patriarcal, el nombre de esta Diosa derivó en el del dios romano Jano, cuyas dos cabezas miran una hacia el pasado y otra hacia el futuro, lo cual era un atributo de la propia Juno, así como de Hécate, Diosa de la Luna[1], con sus 3 caras o fases.

Durante los Solsticios, se abren “portales” cósmicos que dejan pasar energía divina a la tierra. Según Manuel Seral Coca[2] “Jano era el “dios de los portales”. James Frazer sugiere que de su nombre deriva la palabra usada por los romanos para definir el concepto de “puerta”, janua.

Pero Janua Coeli, “puerta del cielo”, título del santuario de las iglesias cristianas, “deriva de la puerta yónica de Juno (Unio o yoni) velada por el hymen en los templos de la misma Diosa”, explica Barbara Walker[3].

San Pedro, como guardián de las puertas del cielo, es la versión cristiana de Jano. Así se fueron “transformando” los antiguos mitos en el moderno mito cristiano…

“La canonización de los santos fue una extensión cristiana de la antigua costumbre grecorromana de la “apoteosis”, en la cual una persona mortal podía convertirse en inmortal y vivir para siempre en el cielo, a través de su identificación con una deidad –explica Walker[4]-. La liturgia y formas de canonización fueron tomadas de los paganos, incluyendo la ceremonia de la liberación de almas-pájaro para representar a la persona deificada volando hacia el cielo para unirse al resto de los inmortales”.

Este canon hizo del cristianismo “una forma de politeísmo similar al sistema de bodhisattvas creado por el politeísmo budista –agrega la erudita-. Los europeos del medioevo deseaban muchas deidades, no solo una (…). Los santos míticos incluyeron numerosas transformaciones de la Gran Diosa bajo nombres que solo fueron algunos de sus títulos paganos”.

Santa Lucía, por ejemplo, es una derivación de Juno Lucina, Madre de la Luz, cuya estatua que presidía su templo en Esquilina estaba adornada de riquísimas joyas, incluidos sus ojos. Vándalos cristianos destruyeron esta imagen y se “inspiraron” en la figura destruida para inventar la historia de la supuesta mártir que prefirió quitarse los ojos, para continuar siendo casta.

Junio es justamente el mes consagrado a la Diosa Juno. “La tradición eleva esta fecha (el día 24) al rango de uno de los mayores festivales del fuego, en la que las hogueras se encienden a modo de júbilo y expresión de alegría por la visión del Sol en su máxima potencia –agrega Seral Coca-. De hecho este es el festival del fuego por antonomasia y las costumbres se han conservado más que otras fiestas incluso dentro del mismo cristianismo, aunque este no ha podido dar una explicación religiosa convincente de dicho hábito”.

Barbara Walker opina que “estas multitudes de santos comerciales son tratadas por los académicos católicos modernos con una tolerancia algo divertida, como si las fantasías “fabricadoras” de santos tuviesen el mismo encanto que las leyendas inventadas por los niños inteligentes. Muy rara vez es admitido que estas fantasías no fueron creadas con la intención de encantar sino más bien de defraudar. Estos santos hicieron ganar mucho dinero a la iglesia y aún continúan haciéndolo y admitir la verdad acerca de ellos podrían disgustar a los fieles, con lo cual sus donaciones a la iglesia cesarían”.

La higuera, centro de muchos de los rituales de esta noche, era el árbol sagrado de la Diosa Juno. Sus higos representan su yoni como símbolo de la fertilidad y la sexualidad femeninas. Algunos eruditos dicen que en realidad era una higuera y no un manzano el árbol señalado en el Génesis como “el árbol del conocimiento del bien y del mal”. En un hecho confuso narrado en los evangelios, Jesús maldijo una higuera cuando marchaba de Bethania camino a Jerusalén, enojado porque el árbol no tenía un solo fruto para comer: “Que nadie vuelva a comer un fruto de ti, nunca más”, dijo y tras sus palabras el árbol se secó. Lo curioso es por qué una persona capaz de hacer tantos milagros destruiría un árbol en lugar de hacerlo fructificar y cómo una persona tan sabia no se habría dado cuenta que las higueras no tienen frutos en primavera, que era el tiempo en el cual transcurrió supuestamente el episodio.

En el Hemisferio Sur, esta noche celebramos el Wiñoy Trepantu, el año nuevo mapuche. Aquí, se enciende una hoguera por cada una de las 4 direcciones para calentar a la Ñuque Mapu (Madre Tierra) en la noche más fría, larga y oscura del año.


[1] Juno, Diana y Hécate son las figuras que conforman a esta Triple Diosa, honrada en Europa con diferentes nombres, desde los tiempos pre-hélenicos.

[2] Rituales de las Fiestas Mágicas. Ediciones Karma 7.

[3] The Woman´s Encyclopedia of Myths and Secrets. HarperCollins.Barbara Walker, op cit.

[4] Barbara Walker, op cit.

21 jun. 2009

Vandana Shiva: hambre y hartazgo

Vandana Shiva lleva toda la vida luchando contra el monocultivo de la tierra, pero también de la mente. Nacida en el norte de la India, Shiva inició su formación como Física cuántica, pero pronto comprendió que había muchas batallas pacíficas que librar contra la injusticia y la codicia y que las mujeres debían tomar la batuta.

Ahora, a sus 56 años, es filósofa, ecologista, escritora... y sobre todo una activista contra la destrucción de la naturaleza y «la miseria que acarrea un sistema de producción de alimentos. Hace unos días, Shiva ha recibido el Premio Internacional 'Yo Dona' por su labor humanitaria, uno más que sumar a la larga lista en la que también está el Premio Nobel Alternativo, en 1993.

Pregunta.- ¿Qué le hizo cambiar el rumbo como física?

Respuesta.- Mi padre era conservador medioambiental en un valle del Himalaya, pero el cambio fue en la Universidad, donde me hice voluntaria del movimiento Chipko. Eran mujeres que protegían los árboles. Al acabar los estudios creé una ONG de investigación independiente porque me di cuenta de que quienes cortaban los árboles eran quienes hacían los informes, y el resultado siempre era a su favor. La gente necesitaba sus propias investigaciones. El lema era que había que dejar de robar a la Naturaleza y que debía hacerse desde una perspectiva femenina. Y se basaba en que el conocimiento es necesario para la acción en defensa de los derechos de ambas. Yo soy física, pero ese título no basta. A menudo, los expertos bloquean las acciones porque saben mucho de un tema y no son conscientes de lo que no saben. Por ello es importante escuchar a todos, a la gente normal, a las mujeres, aunque no tengan títulos.

P.- Luego creó la ONG Navdanya, opuesta a los cultivos transgénicos.

R.- Sí, su fin es proteger la biodiversidad y las semillas, cuyo conocimiento ancestral siempre ha estado en manos de las mujeres. Han sido 25 años de duro trabajo para ayudar a los pequeños granjeros a cultivar semillas orgánicas. Y ahora consiguen mejores resultados que quienes plantan los transgénicos de Monsanto. Con la amenaza del cambio climático, estas semillas del banco de Navdanya son la solución y no están patentadas. Cuando hay ciclones o sequías, las repartimos a los campesinos, a medio millón de personas. Además, son mejores para los consumidores que las que vienen de Occidente, cuyos frutos no tienen sabor. En nuestro banco tenemos semillas que combaten el cambio climático y vegetales de infinidad de clases: 20 tipos de patatas, 10 de berenjenas, etcétera.

P.- ¿Qué es el ecofeminismo?

R.- Contar con la conciencia verde de las mujeres para evitar el binomio entre dominación y destrucción. La percepción masculina es que se puede mantener parte del medio ambiente y destruir la otra. Y si surgen problemas, se buscan soluciones. La perspectiva de la mujer es social. Se basa en la conexión entre el derecho a la alimentación de todos y la protección de la naturaleza. Si un niño tiene cáncer porque el agua está contaminada, sabe que hay que luchar contra lo que lo desencadena. Y como ejemplo, las mujeres que lucharon contra Coca-Cola en Kerala por ensuciar su agua potable, o las de Bhopal. Son las últimas expertas en supervivencia.

P.- ¿Hacia dónde cree que va la producción mundial de alimentos? R.- La alimentación de la Humanidad cada vez depende de menos alimentos (soja, arroz, trigo y maíz). Y es porque unas pocas multinacionales controlan todas las semillas. Patentan una semilla de maíz y la distribuyen por el mundo. El segundo cambio importante es el comercio. La globalización no ha significado el libre comercio de comida de unos países a otros; al contrario, se aplasta a los países que pueden producirla. A cambio, mil millones de personas pasan hambre. En un mundo que produce más comida que nunca, en India el consumo per cápita ha caído de 270 kilos al año a 150 kilos, menos que en la gran crisis alimentaria de Bengala [1945]. Hoy el 70% de los niños están mal nutridos y las mujeres están anémicas porque plantan semillas sin hierro. En Navdanya tenemos un plan de nueve semillas, que son las básicas para la vida.

P.- ¿Y qué fue de la famosa Revolución Verde en India? R.- Hoy hablar de Revolución Verde cómo solución es absurdo. Ya lo escribí en 1984. Incluso en Punjab, donde se vendía como un éxito, creció el terrorismo acuciado por el hambre. Los campesinos tomaron las armas y murieron 30.000 personas. Incluso el conflicto mató a Indira Ghandi. La Revolución Verde sólo produjo más arroz y trigo porque hubo más irrigación. Lo malo es que se usan pesticidas para semillas transgénicas a las que no afectan esos productos. Y las familias se endeudan al comprar estos productos. Hipotecan hasta las tierras. Hoy, quienes pasan más hambre son los productores de comida porque no pueden comer lo que han sembrado. La industria química, la revolución verde y los transgénicos se basan en la muerte. Lo venden como milagroso, pero cuando sustituyes ciencia por mitología, nunca puedes saber si tus colegas científicos te van a mentir. Y la Revolución Verde es en un mito.

P.- ¿Cree que los científicos tienen responsabilidad?

R.- Por supuesto. La responsabilidad está desde el científico que en su laboratorio hace una semilla que afectará al medio ambiente, hasta los políticos que redireccionan hacia los transgénicos presupuestos que deberían ir a la agricultura orgánica.

P.- Un cambio es que ya no se venden como el fin del hambre, sino la solución al cambio climático.

R.- Es verdad. Y lo que hacen es robar el conocimiento que los agricultores consiguieron durante milenios, y también la naturaleza. Venden trigo de bajo gluten, o arroz basmati, o el neem, como sus inventos. Pero ya existían. Y cuando cambias un gen en una planta, no sabes cómo va a afectar a los demás, si saldrá una planta inestable. Pero como hay pánico al cambio climático, ofrecen la solución milagrosa.

P.- ¿Y transgénicos sin patentes?

R.- Incluso así los científicos independientes deberían comprobar que no tienen riesgo. Porque ni siquiera producen más. Monsanto dijo que sus semillas de algodón darían 50.000 kilos por acre en cada cosecha, pero nosotros hemos seguido todo el proceso y realmente son 400. Ahora, un informe de la ONU, en el que 400 científicos han trabajado durante cuatro años, compara los resultados de la agricultura transgénica, la de la Revolución Verde y la orgánica y han comprobado que los mejores resultados se dan en la última. Lo que pasa es que se potencia la agricultura industrial frente a los jóvenes que quieren volver al campo.

P.-El Gobierno español apoya a los transgénicos. Tenemos 80.000 hectáreas plantadas...

R.- Yo le diría que se fije en sus vecinos (Francia, Hungría, Austria) que los han vetado. Los españoles se merecen más y mejor de lo que tienen. El Gobierno debería protegerles de los transgénicos y falla al no hacer investigaciones independientes sobre sus efectos. Pero como no hay regulación, proliferan.

Rosa M. Tristán

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/19/ciencia/1245432168.html

20 jun. 2009

Recital poético: ..."pero nos queda la palabra"

El próximo jueves 25 de junio participo en un recital poético muy especial, donde las palabras se acompañan de música y danza en un encuentro que promete engalanar de fiesta a las propias musas.
Será en Novelda, en el Centro cultural Gómez -Tortosa (Calle Mayor, 6), a partir de las 20:30 horas.
Participarán las y los poetas del Liceo Poético de Benidorm: María Meilán, Ana Marlópez, Paqui Herrera, Amparo Solbes, Pilar de Juan, Candela Jiménez, Rafael Mones -Ruiz, Miguel Gutiérrez, Jorge Álvarez y Julio Pavanetti.
Les arroparan los músicos: José Armando Borrero (guitarra), José Félix Felipe de Pablo (piano) y el grupo Moon Roots (piano, viola y danza).
Y a mí me permiten el honor de presentar este regalo para los sentidos.
Si querèis saber más sobre el Liceo Poético Benidorm:
http://www.palimpalem.com/2/LiceoPoeticodeBenidorm/index.html

10 jun. 2009

Piedad de rompe y rasga

¡Me encanta esta mujer! Los tiene bien puestos (los ovarios)

La negociadora "Piedad Córdoba"

Polémica, impulsiva y políticamente incorrecta, la senadora colombiana Piedad Córdoba se ha convertido en la enemiga número uno del presidente Alvaro Uribe. Sin embargo, pocos podrían reprochar su incansable trabajo a favor de la liberación de los rehenes de la guerrilla de su país.
“Oiga, hermano; ¿cuál es el problema? La única responsable de la gira soy yo.” La leyenda dice que así le contestó Piedad Córdoba al comandante del grupo guerrillero Ejército Popular de Liberación que la secuestró en 1990, mientras hacía campaña en el norte colombiano. Habían encañonado a un abogado que viajaba con ella y pensó que, si no actuaba rápido, los matarían a los dos.
Así que la actual senadora no tuvo mejor idea que ponerse la boina que el guerrillero maoísta llevaba encima mientras le hablaba en tono desafiante. Afortunadamente, al guerrillero la actitud de Córdoba le pareció graciosa y a los pocos minutos los liberó. No sería la última vez que Córdoba se mostraría “bocona”, uno de los pocos términos felices con los que la prensa colombiana se dirige a la senadora antiuribista, la más tenaz intermediaria en las gestiones de paz entre las FARC y el gobierno de Alvaro Uribe y que posibilitaron la liberación de Ingrid Betancourt, entre otros rehenes.
Esta semana, esta imponente señora de turbante volvió a ser noticia al denunciar que las amenazas a familiares de los integrantes de organizaciones paramilitares extraditados en Estados Unidos impiden el avance de la polémica Ley de Justicia y Paz, impulsada por Uribe y que contempla penas mínimas para delitos como asesinato a cambio de la desmovilización de estos grupos de extrema derecha.
El encuentro entre la senadora y dos ex paramilitares sorprendió a muchos, sobre todo porque marca la desesperación y aislamiento de estos hombres acusados de planear miles de asesinatos en Colombia, entre ellos el de la misma Córdoba, que escapó por un pelo de morir acribillada en dos oportunidades.
Según la legisladora, que con el encuentro con aquellos que ordenaron su secuestro en 1999 ha vuelto a posicionarse como una de las máximas activistas por la paz de su país, no existen mecanismos de cooperación judicial entre los dos países para que los paramilitares sigan proveyendo información clave sobre sus crímenes. Sin embargo, para algunos analistas, su gira por Estados Unidos –que incluye conversaciones con parlamentarios– no tiene nada de altruista, sino que se debería a un intento para negociar una convergencia entre los diezmados paramilitares y sus otrora rivales, las FARC.
En medio de estas intrigas, Córdoba es acusada, junto al presidente venezolano Hugo Chávez, de actuar como “vocera” del grupo guerrillero, lo que no sólo ha socavado sus sólidas credenciales como intermediaria, sino la liberación de rehenes como Pablo Moncayo, joven militar del ejército colombiano secuestrado por las FARC hace once años y cuyo cautiverio parecía tener los días contados en abril pasado. Pero en su caso Uribe se niega a ceder ante las FARC, que para liberar a este rehén exigen la presencia de Córdoba, enemiga acérrima del presidente colombiano. Córdoba y los padres de muchos secuestrados acusan a Uribe de anteponer odios personales –ha acusado a las FARC de asesinar a su padre– por encima del bienestar de los rehenes.

“Por Dios, Piedad, hay cosas que se pueden pensar, que pueden incluso ser ciertas, pero que una parlamentaria no debe decir.” Con estos términos se dirigía el periodista Julio César Londoño, del diario colombiano El País, a Piedad Córdoba, a la que reprochaba de haber tachado de “mafioso y paramilitar” a Uribe ante funcionarios extranjeros. Sin embargo, el columnista reconocía también el coraje de esta mujer en el conflicto armado más complejo y antiguo de Latinoamérica, en el que se enlazan gobernantes, narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares y que desde 1964 ha dejado un saldo de más de 200.000 muertos.
Hija de un maestro negro y una rubia de ojos claros de Medellín, esta abogada egresada de una universidad católica de su ciudad empezó a militar en movimientos de izquierda desde muy joven. “Por mi perfil rebelde y contestatario, yo debería haber estudiado en la Universidad Nacional”, contaba Córdoba en un reportaje.
La futura abogada tenía antecedentes como instigadora de rebeliones en el colegio secundario que inquietaron a las autoridades de la Universidad Pontificia Bolivariana, de donde sin embargo egresó con honores. “Mi permanencia allí fue contradictoria, pero al mismo tiempo fecunda, pues en medio de un ambiente de discriminación y de rechazo, yo comenzaba a saber qué me gustaba y, sobre todo, a saber elegir en la vida”, recordó. Sobrina de un dirigente del Partido Liberal –centroizquierda–, entró a la política de la mano de William Jaramillo Gómez, quien más tarde se convertiría en alcalde de Medellín. Córdoba llegó a ser su secretaria privada, lo que luego le allanaría el camino al Parlamento, cuando su padrino político anunció que no buscaría la reelección como senador. En 1994, Córdoba fue electa en la Cámara alta del Congreso. Allí comenzó una larga labor legislativa a favor de las mujeres, las minorías sexuales y la comunidad afrocolombiana.

En 1999, Carlos Castaño, por entonces el máximo líder paramilitar, la mantuvo secuestrada varias semanas por presuntos vínculos con el ELN. La primera vez que Castaño la fue a ver, “se sentó en una mesa, y me dijo: ‘Ah, por fin; aquí tenemos a la negrita’. Era el mismo tono burlón y peyorativo con que siempre han tratado a los negros en Colombia”, recuerda Córdoba. A los pocos días, y gracias a una intensa presión internacional, Castaño la liberó. Enseguida, Córdoba reunió a sus tres hijos y se los llevó a la embajada canadiense, donde pidió asilo. Pero el exilio no estaba en sus planes y a los seis meses decidió cambiar el frío y civilizado invierno canadiense por el caos de su país.
Dejó a sus hijos en el Norte para abocarse a su trabajo en el Senado, pero los intentos de asesinato no amainaron: en un shopping intentaron balearla, y en las cercanías de un estadio, su camioneta quedó perforada a balazos. Años más tarde, y ante la sorpresa general, Uribe aceptaba que su más feroz opositora y su turbulento vecino, Hugo Chávez, facilitaran un acuerdo de intercambio humanitario con las FARC. Por entonces, la senadora viajó a Caracas para entrevistarse con el presidente venezolano y dos representantes de las FARC. Las fotos del encuentro fueron divulgadas y allí se veía a Córdoba con la boina de uno de los guerrilleros en la cabeza y charlando distendidamente con ellos, lo que causó controversia en la opinión pública. Cuando el ejército abatió a Raúl Reyes, el gobierno colombiano aseguró haber encontrado en la computadora del líder guerrillero varios correos electrónicos entre este y la senadora.

Al igual que Chávez, a quien muchos llaman su “concubino político”, esta mujer de 53 años provoca las reacciones más virulentas. A contramano de sus pares, que eligen rigurosos trajes sastre para asistir a reuniones y esconden sus liftings y aplicaciones de colágeno, Córdoba reivindica públicamente sus numerosas cirugías plásticas mientras usa turbante, mucho maquillaje, joyas tintineantes y vestidos con motivos africanos, lo que nunca termina de caer bien entre la dirigencia colombiana. “Soy mujer, soy negra, me dedico a la política, estoy acostumbrada a que me insulten”, decía hace un tiempo esta feminista radical al diario Le Monde. Desde hace doce años, “Córdoba la Negra”, como la llaman sus colegas y rivales, “ha contribuido a modernizar el debate político y la legislación colombiana al introducir cuestiones sociales como los derechos de las mujeres, los homosexuales y los descendientes de africanos”, indica la cineasta Clara Riascos, entrevistada por el diario francés.
Por otro lado, los que la conocen mencionan su verborragia, sus acusaciones impulsivas, su falta de diplomacia y espíritu táctico, lo que la convierte en una mujer muy detestada en la política de su país. Sin embargo, muy pocos podrían objetar su trabajo a favor de la liberación de los rehenes de la guerrilla colombiana. A pesar de sus discutibles métodos nadie podrá acusarla de no haber intentado todo por la pacificación de su país.

Por Milagros Belgrano Rawson
Fuente: Página/12
Fuente: http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2009/06/la-negociadora-piedad-cordoba.html

8 jun. 2009

Ecofeminismo y Feminismo ecológico

Los primeros acercamientos entre la ecología y feminismo surgen de las utopías feministas de los 60, en donde se anhelaba una sociedad ecológica, descentralizada, no jerárquica y no militarizada y en la que prevalece el uso de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.

La precursora del eco feminismo, Franchise d’Eaubonne arraigó este concepto con el fin de representar el potencial de las mujeres para encabezar una revolución ecológica que conlleve nuevas relaciones de genero y una relación distinta entre estos y la naturaleza.
Tras 40 años, el eco feminismo ha tenido diversas corrientes anexas, todas ellas preocupadas por el cambio de las relaciones entre las personas y el medio ambiente:

El eco feminismo radical
Considera que la explotación y opresión de ambas es la consecuencia del dominio y del orden patriarcal los orígenes de dicha explotación se encuentran en la prehistoria Se parte de la existencia de una sociedad anterior al patriarcado que podría definirse como mayoritariamente matriarcal, en la que "lo femenino" gozaba de mayor prestigio. En dicha sociedad la biología de la mujer (su capacidad para crear vida) y la naturaleza (entendida como la madre-tierra) eran festejadas como se puede interpretar a partir del predominio de divinidades femeninas que hacían referencia a la fertilidad y a la madre naturaleza sobre las masculinas. El patriarcado supuso la imposición de los valores masculinos y la substitución de las diosas por los dioses

La propuesta es la recuperación de los valores matriarcales y la implantación de la cultura femenina, convirtiendo el rol insustituible de las mujeres en la preservación de la especie en un instrumento de poder para las mujeres y en un activismo ecológico propio.
Las eco feministas que defienden esta corriente proponen reformas medioambientales en base a una mejor aplicación de la ciencia moderna acompañada de una legislación que asegure el cumplimento de las condiciones necesarias para un desarrollo ecológicamente sostenible. Su planteamiento ecológico es fundamentalmente conservacionista. Las mujeres deben acceder al poder, a través de la igualdad de oportunidades, participando de todas las decisiones entre las que se encuentran la gestión de los recursos naturales, la preservación de un medio ambiente saludable y la defensa de la calidad de vida.

Eco feminismo socialista:
Visión: que los problemas medioambientales son intrínsecos al patriarcado y al capitalismo, el cual justifica la explotación de la naturaleza mediante la técnica para facilitar el progreso, entendido principalmente como crecimiento económico. El capitalismo ha liberado a los hombres de la naturaleza, les ha proporcionado los medios para explotarla y controlarla para su beneficio valiéndose de la explotación de las mujeres al invisibilizar su participación histórica en la economía (tanto por su contribución a través del trabajo productivo como reproductivo). El capitalismo esta acabando con otros medios de producción como la agricultura de subsistencia y la artesanía, en los que hombres y mujeres participaban en condiciones de mayor igualdad; adjudicando el trabajo asalariado a los hombres y la reproducción, gratuita, devaluada e invisible, a las mujeres.
Misión: Las eco feministas socialistas proponen la construcción de una sociedad socialista que cimiente una nueva relación entre los géneros y una relación distinta con la naturaleza, lejos de la dominación que hace el capitalismo y que garantice una buena calidad de vida para todos y todas.

Argumentos generales de los ecofeminismos:
• La biología de las mujeres (característica que las capacita para gestar y crear vida) hace que estas estén en una posición de mayor proximidad a la naturaleza, lo que permite su identificación con ella.
• Los hombres, guiados por la razón, en oposición a la intuición femenina, pertenecen al mundo de la cultura. Por su capacidad para controlar y transformar la naturaleza, la cultura se considera superior a la naturaleza. Los binomios mujer-naturaleza y hombre-cultura y la superioridad de la cultura sobre la naturaleza en el patriarcado explican que las mujeres sean consideradas inferiores a los hombres.
• El movimiento feminista y el movimiento ecologista tienen objetivos comunes (la igualdad de derechos, la abolición de jerarquías, etc.) y deberían trabajar conjuntamente en la construcción de alternativas teóricas y prácticas

Visiones:
Sherry B. Ortner, fue la primera feminista en analizar la supuesta proximidad de las mujeres a la naturaleza, simbólicamente asociadas a ella, en oposición a los hombres que son identificados con la cultura.
Esta autora se refiere a factores biológicos, sociales y psicológicos como elementos que contribuyen a la identificación de las mujeres con la naturaleza, ubicándolas en una posición intermedia entre la naturaleza y la cultura, permitiéndoles actuar como mediadoras entre ambas. Algunas eco feministas, acusadas al igual que Sherry B. Ortner de "esencialistas", argumentan que la maternidad debe ser entendida como capacidad, logrando en las mujeres una comprensión distinta y de mayor proximidad a la naturaleza.
Según Carolyn Merchant, la identificación de la naturaleza con el sexo femenino viene dada, por una parte, por la maternidad de las mujeres y la definición de la naturaleza como la madre-tierra, capaz de proveer, y por otra, por la definición de la naturaleza como salvaje, incontrolable, amenazante, responsable de los desastres "naturales"; asociada al carácter "emocional" de las mujeres en oposición a la "racionalidad" masculina. Dicha relación justificaría el control y dominio del hombre sobre la naturaleza y sobre las mujeres.
Vandana Shiva coincide con Carolyn Merchant en que la experiencia común de opresión de las mujeres y de la naturaleza por parte del patriarcado define la conexión entre ambas, pero Shiva establece dicha conexión a nivel ideológico y material
Según Vandana Shiva, "La ciencia que no respeta las necesidades de la naturaleza y el modelo de desarrollo que no respeta las necesidades de las personas amenaza la supervivencia"

Pero luego de duras criticas a estas autoras por su corte escencialista y no completamente apegado a la realidad, surge un nuevo movimiento: el feminismo ecologista.
Este contempla que la relación de las mujeres con el medio ambiente tomará formas distintas de acuerdo a la clase social, casta, raza, etc... a la que pertenecen. Estos factores, a su vez, determinan la relación que las mujeres tenemos con la organización de la producción, la reproducción y la distribución.
El feminismo ecologista, tal como Bina Agarwal lo define, reconoce que la destrucción ambiental afecta en especial a las mujeres y al conjunto de las poblaciones pobres de los países del "Tercer Mundo", pero al analizar sus mecanismos atribuye una parte de la responsabilidad a los grupos dominantes que monopolizan el poder, la propiedad y el privilegio y control de los recursos.
Desde el feminismo debemos desafiar y transformar el sistema de géneros, la división sexual del trabajo y la distribución desigual de los recursos entre los géneros.
Desde el ecologismo debemos desafiar y cambiar las relaciones entre las personas y el medio ambiente, así como acabar con los procesos que permiten que una minoría se apropie de los recursos de la naturaleza , ya sean los países desarrollados o las oligarquías de los países del sur, a expensas de los/las demás.
El feminismo ecologista pone su énfasis en la necesidad de luchar y transformar desde el feminismo y el ecologismo simultáneamente.

Susana Bravo
Fuente:
Feminismo ecologico
Diario: El Incendio - lunes, 08 de junio de 2009

3 jun. 2009

El harén Mernissi y el nuestro de la talla 38


El Harén en Occidente, de Fatema Mernissi, es un libro absolutamente imprescindible, sobre todo para aquellas personas que se han dejado llevar por la visión simplista de que las mujeres han conquistado la igualdad en Occidente mientras siguen oprimidas en el mundo árabe. Se trata de un libro serio pero ameno que la Premio Príncipe de Asturias de las Letras empezó a escribir a raíz de un episodio que le perturbó. En su primera rueda de prensa en Europa para presentar otro libro, le asombró que cada vez que mencionaba que se había criado en un harén, el público masculino se riera o sonrojara. Se quedó tan perpleja que empezó a investigar cómo era el harén en el imaginario occidental masculino: una suerte de paraíso en el que un montón de mujeres desnudas y cautivas aguardan pasivas para satisfacer al hombre.

Ese hallazgo le llevó a profundizar en el estudio de las fantasías masculinas en Occidente y alucinó con el ideal de chica guapa pero tonta. Para que una mujer sea una sex symbol no es necesario que sea lista, e incluso resulta contraproducente. En el mundo árabe, en cambio, la seducción se basa en la palabra y, por tanto, resulta inconcebible sentirse atraido por una mujer tonta. El sexo se considera ante todo una forma de comunicación. Las mujeres del harén cultivan su intelecto para ganar puntos ante el hombre. Nada más excitante para un hombre que perder al ajedrez con una mujer o disfrutar de su dominio de la oratoria en una reunión de alto nivel.

Uno de los símbolos de la cultura árabe es Sherezade, la protagonista de Las mil y una noches, que logra romper con la negra costumbre del rey de asesinar a sus esposas en la noche de bodas contándole cada noche un cuento que deja a medias. A Sherezade no le salva ser guapa o buena en la cama, sino su inteligencia, ingenio y la vasta cultura que le permite conocer tantas historias y contarlas con gracia. Mernissi lamenta la imagen simplificada de Sherezade (a lo barbie árabe) que ha llegado a Occidente, y que las traducciones de Las mil y una noches dediquen más espacio a cuestiones como la estética que a los ricos debates sobre el equilibrio y la convivencia entre lo masculino y femenino que desarrolla.

La autora analiza las representaciones artísticas de harenes en Europa (Matisse, Ingres, Picasso...), y las compara con las miniaturas persas en las que las mujeres aparecen como intrépidas aventureras, y critica el contraste que supone que durante la Ilustración, cuando se hablaba de libertad e igualdad, Kant (el filósofo occidental por excelencia) profiriera opiniones tan bestias como que la mujer debe disimular su inteligencia para no resultar fea. Otro ejemplo que me encanta: "[Las mujeres mayores] nunca me dijeron que un príncipe me haría feliz. Me decían que yo misma podría crear la felicidad si me esforzaba lo suficiente, y que podría hacer feliz a mi príncipe si me gustaba lo suficiente".

Y vosotras, ¿qué tipo de princesa preferís ser?
Sin embargo, el capítulo clave y más celebre es el último: "El harén de las mujeres occidentales es la talla 38". Una Mernissi confusa y abrumada por sus hallazgos, consigue dar forma a todo lo descubierto cuando acude a comprarse una falda a una tienda neoyorquina y la dependienta le informa de que no encontrará talla para ella (la 46, calcula) a menos que acuda a una tienda de tallas especiales. Se siente humillada e impelida a debatir sobre la cuestión con la dependienta, una mujer de unos cincuenta años, que confiesa que mantiene una figura delgada a cambio de ser esclava de la dieta. Si engorda, probablemente pierda el trabajo o le releguen a un puesto inferior. En Marruecos las tallas no existen puesto que las faldas se hacen a medida y las caderas anchas de Mernissi son uno de sus principales atractivos.

"Sí, pensé, acababa de encontrar la respuesta a mi enigma. A diferencia del hombre musulmán, que establece su dominación por medio del uso del espacio (excluyendo a la mujer de la arena pública), el occidental manipula el tiempo y la luz. Este último afirma que una mujer es bella sólo cuando aparenta tener catorce años. (...) Fijar esa imagen de niña en la iconografía como ideal de belleza condena a la mujer madura a la invisibilidad". Mernissi concluye que esas actitudes son "más peligrosas y taimadas que las musulmanas", porque "el tiempo es menos visible, más fluido que el espacio".

A partir de ahí, encuentra las respuestas que le faltan en Naomi Wolf y Pierre Bordieu. Wolf detalla que hace una generación las modelos pesaban un 8% menos que la media femenina, mientras que hoy la diferencia es de un 23%. Afirma que la reducción de la talla ideal es una de las causas de la anorexia. "El sometimiento a regímenes alimenticios es el sedante político más potente de la historia de las mujeres: una población silenciosamente trastornada es una población muy fácil de manejar", abunda Wolf. La preocupación por el peso provoca "un colapso virtual de la autoestima" y la restricción calórica conduce a una personalidad caracterizada por "pasividad, ansiedad y cambios emocionales bruscos". Los desórdenes alimentarios generan neurosis y la sensación de pérdida del control. Quienes nos controlan son todas esas industrias dirigidas por hombres: la moda, la cosmética, la cirugía estética, la industria alimentaria y la pornografía.

Bourdieu explica en "La dominación masculina" que "la violencia simbólica es una forma de ejercer el poder, que repercute directamente sobre el cuerpo de la otra persona, como por arte de magia, sin constricciones físicas aparentes". No se trata de una imposición externa sino que nosotras mismas, sintiéndonos liberadas e iguales a los hombres, nos calzamos los tacones de aguja, nos inyectamos botox, hacemos la dieta de la alcachofa y seguimos sexualizadas y reducidas a objetos de deseo. Dice Bordieu: "Al confinar a las mujeres al estatus de objetos simbólicos que siempre serán mirados y percibidos por el otro, la dominación masculina las coloca en un estado de inseguridad constante. Tienen que luchar sin cesar por resultar atractivas, bellas y siempre disponibles".

El final del libro es brillante. Tras dar gracias a Alá por haberla ahorrado la tiranía de la talla 38, Mernissi se pregunta: "¿Es posible organizar una manifestación política creíble y salir a las calles a protestar y gritar que se nos han pisoteado los derechos humanos porque no es posible encontrar la falda que una busca?"
JUNE FERNANDES

Fuente: http://circulosdemujeres.blogspot.com/2009/04/la-tirania-de-la-talla-38.html

2 jun. 2009

Dos flores literarias de mayo (II)


"Y tu lengua será la palabra de la luz y tu palabra,
pincel de flores, palabra de colores
que con tu voz pintará nuevos códices"


Mi segunda flor literaria es Malinalli, o Malintzin, o, como fue universalmente conocida "la Malinche". Sin embargo, aunque se crea popularmente que se le puso este "apodo" por ser la amante de Cortés, es al contrario, a Cortés a quien se conocía como "malinche", por ser, para los indígenas, incapaces de pronunciar la r de su apellido,"el que va con la señora Malinche". Así que el título es un poco hermafrodita y contiene tanto al guerrero y conquistador masculino como a la delicada y cantarina princesa que lo hechizó con su palabra.
Malinalli es otra de esas grandes mujeres y diosa de la palabra (en su caso la oral) que desconocemos "gracias" a la Historia y cuya historia se ha contado hasta la saciedad en múltiples versiones. Sólo hay que asomarse a la impresionante bibliografía existente sobre ella. Como a todas las diosas, lo que el patriarcado ha pretendido eliminar o disfrazar o tergiversar, se olvida ante la fuerza y el vigor de su presencia a lo largo de los siglos. Y es en este siglo 21, cuyos dígitos suman 3, que es el número mágico de la Diosa y expresión de su triple faceta, cuando las diosas renacen con una nueva piel, de serpiente renacida bajo el signo de venus y no de marte porque proclaman el amor y no la guerra, el equilibrio y no la competición, la flor y no la sangre.
Hacía mucho que no leía a Laura Esquivel y empecé con cierto temor a la decepción la lectura de Malinche (Suma de Letras, 2005, una nueva buenaventura porque la fecha de publicación suma 7, también número mágico donde los haya). La verdad es que lo hice más por la tesis que por iniciativa propia. Pero no sólo me ha servido muchísimo para mi trabajo de tesis, sino que Laura me ha inundado de nuevo, como me inundó con su agua para chocolate, que todavía, después de dos décadas de la primera edición y diecisiete años del estreno de la película, aún no me ha dejado secar del todo el corazón.
No voy a decir que Maliche me haya impactado tanto porque mentiría. Tanto se ha escrito sobre la traductora de náhuatl, como amante de Hernán Cortés o como de traidora a su pueblo, que semejante peso muerto influye siempre de alguna manera a cualquier acercamiento.
Pero si te la envuelven en espiritualidad de la Diosa, en respeto y veneración por la palabra de las antepasadas, en re/visión de los dioses que has terminado por despreciar (como Quetzalcoatl) y en un conmovedor viaje interior que termina en el dulce regazo de la Inevitable agua sagrada... cambia mucho la percepción.
Así que, espero que mis palabras sirvan para recuperar tanto a Maliche como a Laura Esquivel para quien la haya perdido o parcialemente olvidado...