23 ago. 2009

Astur, una novela apasionante

He terminado de leer Astur y que me ha enganchado desde principio a fin. Es cierto lo que aprendí en la carrera, en crítica literaria, que lo importante para la crítica es el texto y no importan tanto la ideología del autor/a. Para ser honesta en mi crítica de la novela no debe influirme el que la autora sea de una ideología totalmente contraria a la mía; aunque debo decir que cuando veía a Isabel San Sebastián en debates televisivos siempre admiré su inteligencia y su talante feminista y me preguntada asombrada como era posible que una mujer como ella fuera de derechas.

¿Quién me iba a decir a mí que San Sebastián iba a escribir tan bien? Pues la verdad es que sí, que la novela aguanta y te mantiene interesada hasta el final, además que me va resultar muy útil para mi investigación. Si todas las novelas que me leyera fueran como ésta, menudo placer escribir la tesis. ¡Hay que leerse La visigoda! (es la continuación, que curiosamente, se escribió primero).

En fin, que como decía más arriba, lo importante es el texto y éste es un texto merecedor de un elogio muy sencillo pero que no prodigo mucho: ¡buena literatura!

Argumento:

La novela narra la vida de Huma (“la que mana”) e Ickila. Ella es hija de Naya, sacerdotisa de la Diosa, en los confines de un castro, Coaña, en territorio astur. Él es un godo, hijo de un recaudador de impuestos, Liuva, nacido en Recópolis (Guadalajara). Sus destinos se cruzaran como así reza en la profecía que acompañará a Huma toda su vida y que le vaticinó un tempestiario (un encantador de tormentas) en su más tierna infancia. Ella se quedará para siempre en su castro, ejerciendo de heredera de su madre, él se convertirá en guerrero al servicio del rey cristiano Alfonso, en sus campañas contra los moros. Junto a su historia se entremezclan las historias secundarias de Badona, madrastra de Ickila, y Liuva, Pintaio, hermano de Huma y el mejor amigo de Ickila, que hará que se conozcan, Noreno, el primer amor de Huma, Arevo y Naya, sus padres, Adriano, una fraile amigo de la familia de Ickila, y los reyes godos Alfonso, su hijo Fruela, su hermano Víndamo y Mauregato, hijo ilegítimo de Alfonso y sucesor de Fruela. A la par, se describen las luchas religiosas entre cristianos y seguidores de la devoción ancestral astur a la Diosa, ambos enfrentados al infiel sarraceno.

La novela se estructura en dieciséis capítulos, alternándose los dedicados a Huma y a Ickila hasta llegar al capítulo XII, que es el de su encuentro, en que la acción transcurrirá de forma conjunta para ambos.

En los capítulos dedicados a Huma muestran la vida del castro y se da un énfasis especial en la paz que rodea su existencia, el contacto con la naturaleza, la vida comunal en el castro, del que tanto Naya como Huma son máximas representantes en el Consejo, y las costumbres sencillas de gentes agrestes, así como a la tradición de la Diosa, mantenida por Huma tras la muerte de su madre en creencias y rituales y en su actividad como sanadora. Una labor que tiene que llevar prácticamente en secreto para no ser acusada de brujería por los religiosos cristianos. Se destaca también el papel de las mujeres astur, fuertes y de extraordinario coraje e independencia, que en nada se asemeja al carácter y rol de las mujeres godas y cristianas, .

En los capítulos dedicados a Ickila, en cambio, se describe la vida de un guerrero, que desde su juventud en la que da muerte a un capitán musulmán y es enviado al exilio con su familia, no conoce sino los valores de una sociedad patriarcal: sumisión y subvaloración de la mujer, exaltación de la guerra, honor y fidelidad al rey como prioridad vital, a costa de los intereses y convicciones personales, ocultación de los sentimientos...

El encuentro entre Huma e Ickila estará condicionado por los diferentes puntos de vista de ambos respecto a los roles sexuales y estará marcado por el enfrentamiento, puesto que ni uno ni otro quieren ceder en su postura. Asimismo, los pueblos de los que proceden, godos y astures, son desde siempre enemigos hasta la conquista musulmana, que los obligará a unirse en el mismo bando, junto a cántabros y vascones, para vencer al invasor de su tierra.

Se advierte también una puesta en valor del papel de la mujer, que adquiere en la novela un tratamiento mucho más equitativo y reivindicativo de sus aportaciones, y no sólo como oficiante de una religiosidad ancestral dominada por la bondad y el sentido común. Las notas acerca de la autonomía de la mujer están diseminadas por toda la novela: capacidad de decisión; ellas eligen libremente marido e, incluso, se lo escogen a sus hermanos; generosidad y principios férreos; inteligencia superior; participación en la guerra y en los asuntos de la vida pública son rasgos caracterizadores de las mujeres astures, quienes llevan estoicamente los embarazos y dan a luz sin emitir un solo grito de dolor. La obra critica el maltrato, el sometimiento y la humillación, así como los enlaces por intereses de linaje o territorialidad. Hace una acre censura del patriarcalismo, sinónimo de debilidad mental, y desmantela la concepción religiosa de la mujer como ser pecaminoso e imperfecto.
(José Luis Campal, El Comercio
, http://asturlanovela.blogspot.com/).

Si algo tengo que criticar es la imagen que ofrece la novela sobre la ocupación musulmana. No hay ningún retrato humanizado de ningún personaje "caldeo", que es como llama San Sebastián a los andalusíes. Y los llamo así porque eso es lo que históricamente fueron, desde una generación posterior a Tariq hasta el emirato de Hixam, que es el tiempo que abarca la novela. Ya sé que algún malo malísimo tenía que haber en una trama de aventuras, pero así como la autora no repara en retratar a los reyes visigodos (Alfonso, Fruela) con toda la ambivalencia de cualquier ser humano y no duda en dibujar a Mauregato como el malo malísimo de la estirpe, también podía haber ofecido algún personaje musulmán con humana ambivalencia, sin perjudicar por ello el equilibrio novelesco.

Claro que esto entra dentro de mis opiniones personales porque yo siempre defiendo el período andalusí como de prosperidad, tolerancia y refinamiento cultural y tanto conquistaron los árabes como los romanos y los godos. Sin embargo, esa no es la idea que deduzco tiene la autora sobre la conquista musulmana y la "reconquista" (que todavía se escribe mucho con mayúscula, como hecho primordial de la historia de España, siendo como es una ficción descomunal de algunos historiadores), ya que en algún lugar ha declarado San Sebastián: "La España que tenemos es fruto de dos herencias, la de los pueblos godos y la de la herencia cristiana".¿Y la andalusí, dónde queda? ¿Ocho siglos de permanencia no han dejado ninguna herencia? En otro lugar ha declarado también que si no hubiera sido por la "reconquista", hoy seríamos una provincia del Magreb, visto lo cual huelo un tufillo a prejuicio racista o al menos hacia lo cultural "moro" que pueda haber en nuestra "raza hispana". Pero esto, también, queda dentro de las opiniones de la autora y eso no le resta un ápice de calidad a la novela.

Isabel San Sebastián, Astur, Madrid, La Esfera de los libros, 2009.

La novela tiene su propio blog y su página web, que está muy bien montada:

www.asturlanovela.com

http://asturlanovela.blogspot.com/

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Se que no tiene nada que ver con la novela, pero si con tu web. Sobre el lenguaje sexista y demas historietas:

http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=4447&id_firma=9491

Es algo que siempre me llamó la atención: ¿Puedes decirme por que hay que hacerle más caso a los que abogais por el lenguaje "no sexista" antes que a un integrante de la Real Academia de la Lengua, que opina lo contrario?

Angie Simonis dijo...

Tú eres libre de hacerle caso a quien quieras o a quien pienses que tiene razón, pero en mi descargo te diré que los de la Real Academia son tan humanos y propensos a equivocarse como el que más. La lengua es propiedad (y responsabilidad)de todo hablante y los límites de lo incorrecto y lo correcto deben regirse por el sentido común y no por el dogma.
Pero, como bien dices, no es este el tema del post. Puedes encontrar otros post en mi blog sobre el mismo tema y la discusión que se generó entonces. Así no tendré que repetir argumentos...
¡Un abrazo y gracias por tu comentario!

Jo dijo...

Mira que yo no lo leí por lo mismo, porque la autora me saca bastante de mis casillas. Yo ni siquiera le vi ese feminismo del que hablas.

Pero haré una excepción y abriré mi mente. Eso sí, por principios, lo sacaré de la biblioteca, que no estoy para aumentar los beneficios de la derecha, por muy mujer que sea.

Angie Simonis dijo...

Y que lo digas... A mi me lo han prestado.
La San Sebastián es un poco ambivalente. Fíjate que leí que una de sus presentaciones del libro se la hicieron José Bono y la Cospedal. ¡Vaya mejunje!
Yo ya te digo, hasta creí que era otra San Sebastián...
Bueno, también escribió Juan Manuel de Prada Las esquinas del aire y es un homófobo (además de un pedante).

Lilith dijo...

Hola Agie, se ve que esta bueno el libro, probablemente ya esta a la venta en mexico o no tardara, me gustaria leerlo.

Por cierto, si solo leyéramos las obras de autores que nos caigan bien y sean buenas personas, abría muy pocos libros...

Yur dijo...

Hola, Angie!

Tengo pendiente Astur (y reconozco que me retiene la autora...), pero sí que conozco La diosa contra Roma, de Pilar Sánchez Vicente y te la recomiendo... También su autora tiene blog: http://pilarsv.blogspot.com/
A ver que te parece...

Un abrazo

Gema

Angie Simonis dijo...

Pues precisamente es uno de los que tengo pendientes en mi lista. Y sí, conozco a Pilar virtualmente, nos estuvimos escribiendo un tiempo...
¡Gracias, guapa! Si te enteras de alguna otra novela con temática de la Diosa, avísame...

Yur dijo...

Buenas...
Pues siguiendo con el tema ayer mismo, cambiando de cadena, vi algo terrorífico: una película en la que se hablaba de la Diosa pero en qué tono: la película era Wickerman y, por lo leído en internet (http://www.blogdecine.com/criticas/the-wicker-man-un-remake-que-no-arregla-los-problemas-de-la-original), es un remake malísimo. Te lo apunto, aunque muy probablemente lo tengas controlado.
En el mismo sentido (control de la novela), leí hace ya un tiempo La grieta, de Doris Lessing... No entro en gustos literarios (para mí, Yourcenar y Lessing son intocables), pero sí que se debe tener en cuenta esta novela desde los estudios en torno a la Diosa por las ideas que se plasman en el argumento...
Un saludo,

Gema

Angie Simonis dijo...

Tienes toda la razón en ambas cosas. La película es un horror y encima con el Nicolas Cage, que no lo soporto. Yo la vi en otra de las reposiciones (también en Antena 3) y al principio me dije, qué guay, una película de la Diosa, pero ya te puedes imaginar qué indignada terminé...
Y en cuanto a La grieta, hace tiempo que quería hacer una reseña,cuando la leí el año pasado porque puse un post cuando se publicó en España, pero la cosa se quedó en intención. Pero si la tienes reciente y te animas a escribirla, me la mandas a mi correo y yo la cuelgo encantada.
A mi me fascinó porque juega con todas las convenciones feministas sobre la Diosa, mezclándolo todo con nuestras aspiraciones y luchas modernas y cada párrafo te provoca una reflexión... Un libro para no olvidar. Aunque el final me decepcionó un poco...

AMARI dijo...

AMARI.Hola."Casualmente buscando una información llegué a tu pág.y casualmente acabó de terminar de leer el libro de Astur".
El libro no está mal aunq da mxas vueltas para ir al sitio q todos esperábamos.
Te recomiendo:Nieblas de Avalon. Es una trilogía.
Muy bonitos tus gatos.Yo acabo de perder a mi gatita, tras doce años de star juntas ha decidido escaparse...a saber xq.

Angie Simonis dijo...

Tengo por ahí un post sobre Marion Zimmer Bradley, mi escritora favorita

Soter dijo...

Comparto tus ideas acerca de Al-Andalus. Yo nací y vivo en una ciudad fundada por los musulmanes, y en la que nació uno de los grandes poetas andalusís de la época. Para mí la cultura islámica de la época era mucho más refinada y compleja que la de los reinos cristianos del Norte, y desde luego, eran tan "españoles" unos como otros. No considero los 800 años de presencia musulmana ningún paréntesis en la historia.

Hay una corriente de la nueva derecha española empeñada en ensuciar la imagen de Al Andalus minimizando sus aportaciones y maximizando y tergiversando la mal llamada "reconquista". Isabel San Sebastián forma parte de este grupito de nuevos don Pelayos del siglo XXI.

Angie Simonis dijo...

Un paréntesis sí, pero de refinamiento y cultura, que cuando iban los cristianos a algún reino andalusí, los andalusíes llenaban el palacio de perfume de incienso para poder soportar el olor que despedían. Y mientras los cristianos vivían en sus castillos junto a los animales, los árabes tenían alcantarillado y baños en sus ciudades.