17 dic. 2010

Premio por Ellas y Nosotras

Para lxs incrédulxs de la literatura lésbica... que si no existe... que si eso qué es... que si son etiquetas... que la buena literatura no tiene sexo ni género... y etc.
Bueno, pues yo creo que sí existe porque ahí está. Y la literatura de mujeres, y la literatura gay, y la literatura hindú, y la literatura marginal, y todas las literaturas posibles, cuantas más haya mejor. Que en cualquier rincón del mundo, a cualquier hora, cualquier persona, se sienta identificada con una o con otra literatura, con todas a ser posible. Porque mientras haya una escritora mujer habrá lectorxs mujeres, mientras haya una escritora lesbiana, habrá lectorxs lesbianas, si hay escritorxs vietnamitas habrá lectorxs vietnamitas... Y lo importante, al fin y al cabo, es que los seres humanos sigamos leyendo, en libro de papel, en libro electrónico, en papel higiénico si es preciso, como les tocó escribir a muchos y muchas en terribles momentos de la historia en cárceles, campos de concentración, armarios empotrados. Que no se pierda esa sed insacible de comunicar escribiendo, ese hambre voraz de leer lo que a otrxs les cuesta sangre, sudor, nervios y lágrimas. Porque no todxs escribimos por dinero o para ganar premios, pero sí escribimos todxs con la esperanza, con el deseo de ser leídos.
Mientras haya libros, quien los escriba y los lea, habrá humanidad...
En fin, que todo este arrebato viene porque nos han dado un premio "simbólico" (que son los mejores, porque son las más sinceros, los que no tienen que contentar a ninguna editorial ni a ningún escritor/a) en la página de Dos manzanas, el "Desayuno en Urano de Literatura".
Y es la ocasión de agradecerle a Elina Norandi que se empeñara en este proyecto y que, a pesar del tiempo y las dificualtades, haya conseguido llevarlo adelante, pues nada sino su coraje y su fe, han hecho que una modesta (pero rigurosa) compilación de ensayos de literatura lésbica lleguen donde tienen que llegar... Gracias Elina.
Y gracias a Dos manzanas y a todas las personas lectoras de Ellas y Nosotras...
Presentación de Ellas y Nosotras en BiblioCafé, Valencia,  con Carmen Hernández, Elina Norandi y yo.


Ver más:
 http://www.dosmanzanas.com/2010/12/premios-desayuno-en-urano-de-literatura-lgtb-2010.html
 http://www.dosmanzanas.com/2010/06/ellas-y-nosotras.html
 

16 dic. 2010

Regalo de Navidad

Pues no, no me gusta la navidad. Y no es una pose, una opinión, un "porqueyolovalgo". Es una verdadera fobia que revierte en una dolorosa somatización. Cada año, dos semanas antes de navidad me pongo literal y materialmente enferma y tengo que hacer verdaderos esfuerzos para reponerme porque la navidad no perdona y hay mucho que hacer en navidad, lo quieras o no. Aunque no me guste a mí, no vivo en una isla desierta y la gente a mi alrededor sigue haciendo girar en mundo, en este caso a ritmo de  Christmas Time: comida que comprar y preparar, regalos de los que no te puedes zafar, visitas que no puedes eludir, llamadas y emails que contestar... y yo con el estómago encogido, debilidad enfermiza, sarpullido, náusea existencial y una sonrisa estereotipada encasquetada todos los días...
Así que hoy me he levantado (todavía un poco mareada y debilucha) con la corajuda intención de pasar un año más la jodida navidad, el año nuevo, los reyes, etc. y seguir viva y seguir siendo yo. Y respetar a quienes disfruten y crean en la Navidad...

Pero, aunque no celebre (sólo soporte) estas fiestas, sí me gusta celebrar Yule, el solsticio de invierno. El presentimiento, la esperanza de que, a pesar del frío y la oscuridad, hay una pequeña luz en el horizonte que anuncia el regreso del sol y de la luz. El fuego de mi chimenea refleja la luz dulce y generosa de mi interior, que renacerá en este nuevo ciclo para que yo pueda seguir viviendo con alegría y dando lo mejor de mí.
Se nos olvida que dar es mucho más divertido que recibir. Como hijxs de la cultura consumista, regalamos por puro compromiso en estas fiestas, cuando en realidad, el espíritu que habita en los regalos de navidad, mucho más antiguo y pagano, es que es un honor y una bendición regalar... Mejor que comprar y ahora que escasea el dinero, encontrar medios creativos para expresar el amor mediante el regalo es una experiencia llena de alegría.

"Desprenderse es sencillo y, al mismo tiempo, rico y complejo. La lección más importante, entre otras, de esta práctica de dar y tomar nos enseña que personificamos la abundancia amorosa de Todo-lo-es. Eso nos da una oportunidad de expresar nuestra gratitud por la prosperidad que tenemos en nuestra vida y de dar las gracias por nuestros amigos y a nuestros amigos. A veces nos permite expresar la generosidad del perdón a nuestro enemigos. Este es el tiempo de aportar algo nuevo en la vida de otra persona y quizá dar una nueva vida a nuestras cosas. Y al recibir, cada una de nosotras se abre al amor, el perdón y la compasión. Hace falta valor para apoderarse de algo porque lo merecemos, lo queremos o lo valemos. Todas las cosaas se pueden experimentar en su forma más divina si nos abrimos a la corriente de bendición universal.
El flujo del universo es el movimiento de dar, tomar y recibir, de la gratitud y la acción de gracias y luego poner la energía nuevamente en circulación. Nada permanece estático en ese movimiento energético y cada una de nosotras aprende las lecciones de ser una persona generosa que da y una recepetora agradecida. Papeles con los que nos llevamos más o menos bien en diferentes etapas de nuestras vidas.
Hay personas sometidas a sus deseos que tienen que adquirir cosas, hasta que se percatan de que nada de lo que consigan llegará a satisfacerles. A partir de esa sabiduría personal puede verse qué esconde su deseo en busca de sus necesidades reales. Otros se sienten tan inclinados a dar y dar que se agotan. Los hay que reciben como si se les debiera, sin el más mínimo pensamiento de gratitud y ni se les ocurre dar gracias por la abundancia concedida. Todos parecen deprimentes, pero en realidad son reflejos del viaje de nuestra vida. Si logramos afrontar nuestras propias verdades incómodas y parender, entonces podremos transformarnos en los seres sagrados que en verdad somos. Podemos entrar en el flujo del universo y abrazor todo don y regalo con alegría, sabiendo que todos somos preciosos regalos de y para la diosa."
  Gail Wood. Calendario Llewellyn 2010 de las Brujas

19 nov. 2010

Disculpas de un hijo de la Diosa

Este texto me ha llegado al corazón. Ojalá abundaran estos guerreros...


Disculpas a lo Divino Femenino (de un guerrero en transición)
~ Jeff Brown


Te pido disculpas por mi incapacidad de distinguir al guerrero benevolente del guerrero sin corazón, una reflexión de mi propia confusión al debatirme con las batallas de tiempos pasados. Cuando abrí demasiado mi corazón, fui vulnerable a ataques de varias formas. Estaba acostumbrado a creer que tenía que permanecer rígido, enfocado, preparado para cualquier eventualidad, con el deseo de protegerme a mí mismo y a otros de algún ataque. Pero fui muy lejos, me encerré demasiado y erradiqué el puente entre nuestros corazones. Ahora me doy cuenta de esto y me arrepiento.

Te pido disculpas por mi ausencia eterna, una reflexión de mi propia ausencia, mi incapacidad de conectarme ya que tenía un corazón lleno de emociones sin resolver, al no tener las herramientas para trabajar con ellas. Todavía me faltan muchas de éstas, pero estoy dispuesto a utilizarlas cuando surjan.

Te pido disculpas por no saber distinguir entre una relación y una guerra. Como un guerrero en territorio enemigo, yo entraba en tu vida y salía de ella en la noche, saqueando y tomando lo que necesitaba, para después regresar arrastrándome al otro lado del abismo con el botín. No di mucho a cambio por miedo a ser vulnerable al ataque. Tenía guerra en el cerebro y no podía ver el rió de amor esperándome en el otro lado de la batalla. Ahora reconozco que el amor es el antídoto para el guerrero armado, pero no podía beber este antídoto en el estado confundido en que me encontraba.

Te pido disculpas por no haberte visto, mis ojos estaban ciegos por la rabia oculta y las lágrimas no derramadas. Si esto sirve de algún consuelo, e imagino que no es así, tampoco podía verme a mí mismo. Solo veía lo que alimentaba mi supervigilancia, mi enfoque guerrero. Mi espejo era el campo de batalla.

Te pido disculpas por mi materialismo sin conexión a la tierra, mis tiranías con ansias de poder, mi obsesión por la acumulación. De alguna forma, imaginé que el acumular me protegería a mí y a mis seres queridos, pero fallé al no reconocer que esto sólo perpetuaba la locura. También te pido disculpas por los abusos de mi ego, una reflexión de mi propio ego equivocado, soberbio, para interactuar con un mundo intrínsicamente competitivo. No podía distinguir al ego saludable, seguro de sí mismo, del ego enfermo. Fui demasiado lejos en la dirección equivocada.

Te pido disculpas por una sexualidad desconectada del corazón que hacía de ti un objeto. Sé que anhelabas la verdadera intimidad, una fusión de nuestras almas a través del camino corazón-genital. Pero había demasiadas defensas alrededor de mi corazón, sin un puente que enlazara nuestras almas. Hubo momentos en los que tus formas de amar me liberaban de las máscaras de mi cuerpo, pero no tenía un esquema para estar en ese fuego del corazón. Me siento mal por todo esto, porque sé que el camino que tú añorabas era el camino a Dios.

Te pido disculpas por mis horrendos actos de violencia, una reflexión de mi propia rabia escondida, mi incapacidad de distinguir verdaderos enemigos entre amigos. No hay palabras que puedan borrar lo que hice en esos momentos de locura. Lo sé, lo sé. Escondería mi cara de vergüenza, pero eso no hará que las cosas sean mejores. Necesito ser dueño de mis fechorías, y luego encontrar una forma de creer en mi capacidad de actuar de una forma más amorosa. Hago un llamado a otros guerreros hombres a hacerse responsables por las acciones de su género, no de una forma en que se odien a sí mismos, pero si de una manera que sea valientemente honesta y genuinamente compasiva. El guerrero sincero reconoce los errores cometidos a lo largo de su camino y tiene el coraje de enmendarlos con el tiempo.

Te pido disculpas por mi incapacidad de desarrollar una relación consciente. Estabas allí con tu corazón en la mano pero yo estaba muy apegado a mi individualismo y con miedo a ese terreno desconocido. Conozco los bosques, el mercado y las formas del mundo exterior muy bien, pero mi geografía interna me es desconocida. Me llamaste a un lugar al que no estaba preparado para entrar, aunque sentía, bajo la superficie de mi arrogancia, que tú me llamabas a casa.

Estoy agradecido por tu disposición a creer que quien yo era verdaderamente en esos momentos de vulnerabilidad. Tu tenías razón- el verdadero yo vive dentro de mi corazón-pero sólo unos instantes aquí y allá era todo lo que yo podía manejar. Te vi como peligrosa, porque en tu presencia comenzaba a saborear una manera de vivir la vida con entrega. Sin embargo, tu fe en mi bondad me dio la fuerza para seguir luchando y salvó mi fe en la vida cuando más la necesitaba. Fuiste la luz al final del túnel bárbaro y me siento bendecido.

Agradezco que hayas permanecido conmigo en las buenas y en las malas, y también entiendo las veces en las que tuviste que rendirte y dejarme ir. Ahora reconozco que hay una gran diferencia entre un conducto de amor y una relación. El amor solo no es suficiente. Sin tener una disposición compartida para crecer nuestra conciencia, sólo puede haber frustración. Fui tan intransigente, aferrándome a mi inconsciencia como un guerrero aferrándose a sus armas. Reconozco el coraje que te tomó mantener tu corazón abierto en la presencia de mi resistencia. Tú tuviste cada motivo para buscar una relación auténtica, ya que tu espíritu era iluminado en su presencia. Tu hermoso corazón tenía cada razón para ser conocido en toda su magnitud y buena voluntad. Me siento agradecido por el tiempo que me diste, momentos de respiro de los escondites que erróneamente llamaba hogar.

Doy gracias a mi abuela, nadie vio mi ternura más claramente que ella. Le doy gracias a mi madre, por haber escogido darme vida y por nutrir mi cuerpo hasta que pude encontrar mis pies. Le doy gracias a la Madre Tierra, por conectarme a su esencia en mi desarrollo y avivar mi espíritu. Le doy gracias a la Divina Madre, nuestra verdadera madre. Ahora siento su presencia divina tan cerca. Ferozmente compasiva, ella siempre estuvo aquí, infundiendo vida en mi ser, manteniéndome seguro. Me siento en su regazo mientras que Ella me baña con su aliento.

Estoy esperando el día en que la única cosa que encienda una relación sea dos almas llamándose una a otra, dos almas-corazones latiendo en la misma dirección, un susurro de nostalgia que cree un puente de anhelo entre nuestras esencias. Te quiero no porque gratifiques mi ego, no porque seas bonita, sino porque tu misma presencia invita a mi ser divino a salir de su escondite. Quiero tocarte con mi corazón en la mano, conocer la química que hay entre nosotros y que no es identificada con el género, pero que proviene de nuestra esencia, amando esta lava liquida que fluye desde el corazón hacia los genitales hasta el infinito. En este mundo tocado por el amor, una relación siempre se vivirá como una práctica espiritual, como una expresión de devoción hacia nuestra esencia divina.

Siempre creí que mantener la sensibilidad en un mundo duro era imposible. Sin embargo, en este momento, me siento sensible, pero sin fragilidad. Todavía llevo la caparazón pero ha habido un cambio en la dirección de mi intensidad. Ahora puedo quedarme en el espacio del corazón un poco más que antes, me estoy suavizando en ciertos lugares. Después de tantas vidas con armas en la mano, un guerrero tierno está naciendo en lo más profundo de mí. El está confundido, pero sabe intuitivamente que éste es el camino a su hogar.

Por favor, no te rindas de mí o de mis compañeros guerreros. Perdona nuestras faltas o aunque sea ábrete a la posibilidad de que cambiemos mientras que el camino se expande para encontrar nuestra intencionalidad cambiante. Ya vendrá el día en que nuestro espíritu guerrero pierda su coraza y entre en alineamiento con la acción de buena voluntad. Algunos de nosotros estamos ya en ese lugar, y muchos más nos seguirán. El camino a la transformación depende de un puente entre los géneros, un puente benevolente que celebre nuestras diferencias con respeto y bondad. Este trabajo debe comenzar con la sanación de grietas entre nuestros géneros, trabajando duro para sanar el corazón colectivo hasta que un día nosotros podamos cruzar este puente para siempre, tomándonos de la mano, con los corazones abiertos y humildes abrazando los masculino sagrado y lo femenino divino en el corazón de cada uno de nosotros. Ahí te encontraré.

Espero que puedas sentir el amor de la Divina Madre llegando a las orillas de tu corazón, levantándote encima de la locura de este mundo, colocándote en los brazos agradecidos de los que has alimentado. Los que hemos recibido tus bendiciones no siempre lo hemos podido reconocer, pero tus actos de amor han aterrizado dentro de nosotros, haciéndonos crecer más fuertes y llenándonos con la luz del amor.



Selene y Endymion J.F. Watts





© Jeff Brown, 2010 (www.soulshaping.com)


Traducido al español por Marjory Mejia (http://marjorymejia.com)

15 nov. 2010

Protesta por la supresión del Ministerio de Igualdad

La Plataforma “STOP SUPRESIÓN” por la defensa de los organismos de igualdad manifiesta su enérgica protesta por la eliminación del Ministerio de Igualdad llevada a cabo por el gobierno de Zapatero en lo que viene siendo, como ya anunciamos cuando el gobierno de Barreda suprimió el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, un desmantelamiento de los organismos de igualdad, donde las mujeres hemos sido una vez más, objeto de trueque político y ninguneadas.
Desde esta Plataforma denunciamos el incumplimiento de los compromisos suscritos en la IV Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing, en cuanto a la creación y fortalecimiento de los organismos de igualdad y a que la responsabilidad de sus políticas recayeran en las esferas más altas de gobierno.
Negamos los argumentos de la necesidad de dichos recortes ante la crisis porque el coste de los organismos de igualdad es comparativamente irrelevante.
Mantenemos que el verdadero coste es simbólico y que afecta a la visibilización y transversalidad de las políticas de igualdad y responde a una concesión a los sectores de la derecha más reaccionaria que no han cesado en una ofensiva durísima contra lo que pareció ser una apuesta firme de este gobierno por dichas políticas.
Desde esta Plataforma lamentamos una vez más que las políticas igualitarias sean las últimas en ser incorporadas en las agendas políticas y las primeras en ser apeadas, lo que demuestra la falta de convicción del poder político en la necesidad de considerarlas no como un gasto sino como una inversión en igualdad y justicia social.
El sr Barreda ha manifestado en la Cadena Ser que los acontecimientos le han dado la razón. A esta Plataforma también cuando anunció que esta medida tendría efecto dominó. A la supresión del Instituto de la Mujer del Castilla-la Mancha que su gobierno tuvo el honor de inaugurar, le ha seguido el Servicio Gallego de Igualdad, el Instituto de la Mujer de Murcia y ahora, el Ministerio de Igualdad.
¡Las diosas nos guarden de su razón patriarcal!

2 nov. 2010

A vueltas y revueltas con la Teoría Queer


Siempre he pensado que lo queer no es ninguna revolución, que apenas se queda en provocación y a veces una provocación de muy mal gusto y de manifesta falta de respeto hacia la sexualidad. Son ganas de escandalizar y hacer el payaso/la payasa... y siento ponerme tan caústica y radical, pero estoy un poco harta de morderme la lengua con el tema queer, porque conozco mucha gente que simpatiza o que comulga con el ideario queer y gente a la aprecio o quiero mucho. Pero una cosa son los amigos y otra las ideas...
Yo soy mujer, feminista y lesbiana y a mucha honra mis etiquetas... A estos cuires los veo como a los del movimiento dadá, efímeros... importantes en su momento, porque te hacen reflexionar sobre cosas que necesitan un buen lavado, pero que no proponen nada práctico ni viable...
En fin, que en este artículo, escrito por una mujer indígena, se ven reflejadas y muy bien expresadas las mismas ideas que yo barajo respecto a lo queer (pero con muchísima más diplomacia y cortesía de las que yo soy capaz...) 
Aquí dejo algunos extractos del artículo de Nxu Zänä, recogido en el blog de Yan María Yaoyólotl .  El artículo completo podéis leerlo en: http://yanmaria.blogspot.com/2010/10/contra-la-teoria-queer.html 
De paso, podéis visitar el blog de Yan, que es un denso espacio de feminismo, lesbianismo, ecología, indigenismo y... ¡espiritualidad de mujeres! 


[...] soy una mujer indígena que ha tenido la posibilidad de estudiar y leer cosas que una gran mayoría de mis hermanas y hermanos no han podido debido a falta de oportunidades, falta de recursos económicos, en pocas palabras por la opresión de un sistema que nos discrimina, violenta, extermina porque no coincidimos con su forma de concebir el “desarrollo”, el “progreso”, el “trabajo”, el “éxito”, la “explotación de recursos”, así pues nos despojan de nuestras tierras, nuestra voz, nuestras lenguas, nuestras costumbres, nuestras culturas, nuestros entornos ecológicos, nuestros conocimientos para que aprendamos “su” forma de vivir, una forma de vivir que consideran “mejor” a la nuestra, que finalmente es una imposición.
[...]la autodenominación queer, es sabido que dicha palabra fue usada como un medio de denominar de manera despectiva a homosexuales y lesbianas, siendo que algunos sectores decidieron usarla como una forma de orgullo contra las actitudes homofóbicas de las sociedades anglosajonas, así pues podríamos decir que esto dio el inicio de un movimiento bajo dicha denominación. Por lo que se intenta dar un sentido de rebeldía a la forma de autodenominarse, pues se enfrenta a la sociedad bajo sus mismos términos pero con un aire de orgullo y defensa de su condición despreciada ante los ojos de los “normales”. Bajo dicha apropiación se genera el discurso queer que comienza a cuestionar las identidades y categorías que varios movimientos usamos para la defensa de nuestros derechos, de nuestra forma de vida, de nuestras culturas tales como el género, la clase y la raza argumentando que no debemos usarlas porque finalmente son términos acuñados desde la experiencia histórica y opresiva de un sistema como el patriarcado, el colonialismo, el capitalismo y el racismo.

De manera que deberíamos diluir el ser hombre, el ser mujer, el ser indígena, el ser blanc@, el ser negr@, el ser latin@ o europe@, el ser obrer@, el ser polític@, el ser proletari@ o burgués. En lugar de esto se propone una “hibridación” como una forma de resistencia contra la homogenización globalizante y se enaltece la individualidad con las múltiples variables y diferencias que implica donde la afinidad de intereses sustituya a la identidad.
Al respecto surgen las siguientes preguntas si ell@s marcaron el derecho de autodenominarse queer como una forma de respuesta a la homofobia del sistema ¿por qué a mí y a los pueblos indígenas ha de negársenos la posibilidad de autodenominarnos indígenas? Si finalmente el término “indígena” fue acuñado dentro de un sistema de opresión para diferenciar al hombre blanco europeo civilizado de nosotras y nosotros (situación similar a la apropiación del término queer), por lo tanto tengo y asumo el derecho de retomar la categoría para autodenominarme frente al sistema que intenta dominarme y que es racista, finalmente su acción es equivalente a la nuestra puesto que la palabra queer también deviene de un sistema homofóbico y se inserta su acción en dicho sistema. 
la identidad a diferencia de lo que los queer piensan no sólo implica un ámbito de la vida, pues el ser indígena no representa sólo un aspecto de mi vida, representa mi vida, nuestra vida: la forma de vivir y concebir a la vida, la historia de mi pueblo, nuestra cultura, nuestra relación con el entorno en que vivimos y nos desarrollamos, con la madre tierra, la forma de relacionarnos entre nosotras y nosotros mismos.
Creo que esta gran confusión sobre la identidad surge porque su lucha la enfocan a un solo ámbito: la sexualidad en lo individual; y porque su lucha se ejerce contra los movimientos feministas, homosexuales y lésbicos creyendo que estos sólo se enfocan en el género y la sexualidad; sin ver más allá y entender que en sus inicios estos movimientos tenían un trasfondo político, económico, social y no sólo como hoy se ve: sexo y sexualidad, preferencias, orientaciones, derecho al placer, siendo que esto sólo es una deformación de los movimientos dada por el sistema y los discursos médicos y comercializadores del cuerpo, del sexo y la sexualidad.
La teoría queer pretende que la afinidad sea un medio de lucha por medio de las diferencias de cada individualidad, así pues pueden existir tendencias queer como tantos queer existen (lo cual es un derechos), pero esto es una falacia pues más bien elimina la posibilidad de la organización colectiva.
Otra situación cuestionable es el hecho de pretender eliminar el ser hombre o mujer, yo soy y me identifico como mujer, si bien no estoy de acuerdo con muchas cosas que me enseñaron sobre el ser mujer tanto en mi cultura de origen como en la sociedad occidental (como el hecho de que tenía que ser madre porque de no hacerlo no me realizaba como mujer, el hecho de imponerme que debía casarme, de que no podía disponer de mi cuerpo, no tener acceso al placer, o que no podía ser independiente sino depender del que fuera mi marido, de que debía dedicarme al hogar, hoy día me permiten trabajar pero además debo cumplir con las labores del hogar por ser mujer, o incluso decirme que debo sentirme atraída por los hombres por que si siento atracción afectiva o erótica por otras mujeres no se considera normal); es decir me impusieron una serie de disposiciones que debía cumplir por el hecho de ser mujer y de no hacerlo sería juzgada, castigada, marginada, estigmatizada y hasta violentada, con esto no estoy de acuerdo pero jamás negaría la realidad de mi cuerpo y lo que conlleva en mi grupo, historia, vida personal y colectiva, porque desecharlo implica negar una realidad y mi experiencia al respecto tratando de abandonarme en una mentira.
Es innegable la realidad biológica: aquel que nace macho como todo animal tiene cierto tipo de corporeidad y atributos fisiológicos que son diferentes a las que nacemos hembras, ellos tienen fuerza por su volumen muscular y genitales externos, nosotras tenemos genitales internos y damos a luz por poner el ejemplo más sencillo, si bien esta diferenciación biológica generó una construcción social y cultural de género y sobre todo una división sexual del trabajo (que de fondo ha sido injusta), por otra parte no puedo negar que tenemos biologías y aspectos diferentes lo que no justifica la injusticia y violencia de que somos sujetas las mujeres.
Y yo preguntaría a la teoría queer y aquellos que la sustentan ¿el hecho de eliminar las categorías de hombre y mujer elimina la injusticia en la realidad social? Dudo mucho que eliminar dichas categorías cambien el sistema, porque más bien tendríamos que modificar todo el sistema (cosa de la que no hablan los queer e implicaría una organización colectiva importante) para eliminar la injusticia y violencia que por sexo se ejerce hacia la mujer, eliminar los términos no cambia la realidad de los hechos, ¿acaso por dejar de sentirme mujer no seré violentada, golpeada, secuestrada, violada o explotada sexualmente? y me dirán que eso es sólo un comienzo para reconceptualizarnos, para comenzar a cambiar pero entonces ¿de qué manera haremos el cambio si de principio no reconocemos nuestras diferencias sustanciales que generan injusticia y violencia?
Les pregunto ¿Cómo pretenden cambiar la realidad si pretenden vivir al margen de ella aun dentro de ella? Decirse queer para no reconocerse hombre o mujer, homosexual o lesbiana, indígena o blanca, obrera o política, etcétera no cambia las relaciones sociales en las que se desenvuelven, sólo modifica su propia subjetividad y creo que en lo individual empieza el cambio, más no es el cambio ni conlleva acciones políticas y/o sociales efectivas para un cambio real, sólo se convierte en la creación de un mundo aparte acomodado, finalmente, dentro del mismo sistema que se pretende criticar.
[...] Si la teoría queer y sus seguidores pretenden que me deshaga de mi identidad como indígena y como mujer puedo con toda razón decirles: ustedes son un arma del sistema, una corriente ideológica que promueve la globalización, la herramienta de la homogenización pues como menciona Susana López los queer cumplen la función final de penetrar los cuerpos marginados hasta: “legitimarlos y anexarlos a las mismas instituciones que forman los pilares del dispositivo de sexualidad. Para los queer la vida personal está sexualizada, y también lo está la política y la economía, y ellos no la desexualizan, sino que proponen otra alternativa sexualizada a lo que ya existe. No se produce por lo tanto, una ruptura real, sino que esa alternativa se incorpora a la scientia sexualis…”
Si consideran que “lo personal es político” y que por tanto traer la sexualidad al espacio público para reivindicar a las sexualidades marginadas y conseguir la emancipación y subvertir la cultura me parece que ello es erróneo porque de fondo consideran que practicar el sexo (entendido como prácticas sexuales) es practicar política y que en consecuencia cada vez que ejercen prácticas no normativas están haciendo una subversión del sistema como forma de resistencia que llevaría al cambio social, la pregunta sería ¿cómo hacer un cambio colectivo cuando su ideología y prácticas sólo competen al ámbito privado estrictamente: al deseo, al placer individual?
Si no existe identidad y el movimiento se basa en el deseo y placer individual ¿la lucha se constituye con la afinidad de prácticas sexuales privadas diferenciales sólo por ir en contra del sistema normativo? ¿cómo puede esto ser un cambio social real y de fondo? ¿cómo se pretende vincular a los “individuos” para generar estrategias de cambio reales?
[...]  la generación de la teoría queer contribuye a la generación de un saber que forma parte de los juegos de poder del sistema en el rompimiento de las comunidades e identidades. En contra de las mujeres, las y los indígenas del mundo, las y los obreros, las y los campesinos, las lesbianas, los homosexuales, las feministas, los sindicatos, en fin la teoría queer se convierte en el arma ideológica neoliberal perfecta basada en la individualidad y el placer promoviendo además una forma mercantilizada de la sexualidad que resulta opresiva, nuevamente, para la mujer, las y los niños, las y los adolescentes, facilitando el camino para una nueva opresión y explotación de los sexos y géneros. Y de paso servir como forma de desarticulación, desprecio y estigmatización de los movimientos de todo tipo, en especial contra nosotros: las y los indígenas.
Por eso como mujer e indígena escribo CONTRA la teoría queer con la esperanza de que quien lea esto reflexione y haga una crítica severa de esta teoría y sus postulados, con la esperanza de que quien se autodenomine queer haga una autocrítica al respecto.

12 oct. 2010

El niño pez

En la 1ª Muestra itinerante de Cine Español  de Mujeres (organizado por el Instituto de la Mujer) en Benidorm, tuvimos el placer de contemplar El niño pez, de Lucía Puenzo, una película sobre el amor entre mujeres fuera de los tópicos y estereotipos lésbicos. Excelente trabajo de actrices, insuperable Inés Efrón, algo difícil después de haber bordado XXY... la recomiendo encarecidamente(y no sólo a lesbianas, sino a tod@s l@s amantes de la poesía visual y del drama humano del amor).

Advierto que a Lucía Puenzo o se la ama o se la odia y que su cine no es precisamente cómodo ni fácil. Quien espere que con "poesía visual" me refiero a flores y ternura, yerra... Hablo de un lenguaje muy personal y una estética muy cuidadosa que no siempre tiene que ver con la belleza, sino con la síntesis entre cruda realidad y espacios oníricos inquietantes.

Cine sin concesiones a la comercialidad, ni con aspiraciones a ser condescendiente con el espectador.

16 sept. 2010

Jean Ellen Harrison: pionera de los estudios de la Diosa

Estoy con la idea hace tiempo de compartir cosas que voy descubriendo gracias a la tesis. Jean Ellen Harrison fue una mujer singular, erudita , feminista , lesbiana, fumadora empedernida y amiga de los buenos copazos. Longeva, rebelde y de apabullante inteligencia, en ella se inspiraron muchos y muchas para continuar sus investigaciones o para creas su arte, como el mismo Robert Graves o como Los del Círculo de Blomsbury, con Virginia Woolf a la Cabeza.

Aquí os dejo mi aportación Sobre esta Extraordinaria mujer:

Una pionera surge entre los investigadores masculinos centrados en la Diosa desde finales del siglo XIX La figura de Jane Ellen Harrison (1850-1928) destaca, no sólo por llevar a cabo una de las más originales orientaciones en los estudios sobre la Grecia Clásica que la convierten en referente mundial, sino por acogerse a las ideas bachofianas y a los métodos de Frazer (de quien fue compañera en Cambridge), y dirigir su atención al origen del panteón olímpico, del que extraerá la conclusión de un pasado de veneración a la Diosa Madre, anterior a la dictadura patriarcal de Zeus.
               Harrison es pionera también por otros motivos que enlazan con la situación social de la mujer en la época victoriana y su acceso a los estudios superiores; a la futura eminencia en la religión de la Grecia clásica le quedaban demasiado estrechos los límites al conocimiento que le imponía la moral de su tiempo. Nacida en Cottingham (Yorkshire, Inglaterra), huérfana de madre y educada por varias institutrices, antes de cumplir los diecisiete años ya dominaba el latín, el alemán y el griego. Estudió en varias escuelas para mujeres hasta llegar al Newmann College de Cambridge, convirtiéndose en la primera mujer con carrera académica del país, especializándose en Estudios Clásicos. Hasta 1948, las mujeres no obtuvieron el derecho a ser miembros con plenos derechos en la universidad en Cambrigde, tras un largo proceso que habían iniciado personalidades individuales pretendiendo llevar a cabo una reforma universitaria que diera cabida a las mujeres. Hasta entonces, sólo podían asistir como oyentes a determinadas lecturas. No hace falta sino recordar a Virginia Woolf en Una habitación propia, viendo la sombra de Harrison vagando por los jardines del campus, prohibida su entrada en el sacro edificio. Harrison tuvo una estrecha relación con Virginia, fue asidua del grupo de Bloomsbury y algunas autoras no dejan de ver la influencia que, como feminista y como lesbiana[1], tuvo Harrison en Woolf; incluso, más allá, en la evolución de su escritura y en sus innovaciones novelísticas, sobre todo en Las olas o La señora Dalloway[2].
               Ideológicamente, Harrison se convirtió en una sufragista moderada, que prefirió, en lugar de practicar violentas protestas, luchar por el derecho al voto de la mujer desde su púlpito de antropóloga. Para ella, el movimiento de las mujeres no era un intento de usurpar el poder a los hombres, ni siquiera un intento de afirmar y subrayar el privilegio de las mujeres de la feminidad, sino simplemente la exigencia de que en la vida de la mujer, como en la vida del hombre, el espacio y la libertad como derecho iban más allá de cualquier idea de masculinidad o feminidad y repercutían en el bienestar de toda la humanidad. El lema de Harrison es Homo sum, humani nihil alienum est mihi (Soy un ser humano, nada que sea humano me es ajeno).
El “college” de Newnham, en el que se forma J. Harrison, se convierte de este modo en un ámbito social en el que la actividad intelectual tiene significación política: la adquisición de conocimientos es inseparable de una nueva configuración de la identidad femenina. Es aquí donde hay que insertar la importancia de los estudios clásicos: la dedicación de J. Harrison al estudio del mundo griego antiguo, y el campo temático hacia el que va derivando su obra, la religión griega “primitiva”, tiene un profundo significado político[3].
Un significado político feminista, primeramente por su mismo “status” de investigadora, y por su renuncia al matrimonio, que tal y como ella lo concibe representa un modo de subordinación al papel de esposa y madre que limitaría su actividad intelectual. En segundo lugar “porque la “religión prehomérica” es en su obra un objeto de investigación, pero también de militancia. Hay que situarse en la Europa del último tercio del siglo XIX, en donde el mundo griego es un “campo de batalla” (tal y como lo definía Nietzsche) entre proyectos de poder diversos que se sirven de un determinado “ideal helénico” como arma[4].

En el ámbito de los estudios clásicos, el panorama se resumía en la necesidad de plantear otras vías de investigación y prestar atención a otras áreas, como la cotidianeidad y la ritualidad, para esclarecer zonas oscuras de la teoría clásica dominante. Desde que, alrededor de 1890, los estudios de Frazer habían intentado dar sentido
[…] al enjambre de espíritus y deidades menores que abarrotaban los arrabales del Olimpo –cuyos dioses la tradición literaria griega había encumbrado- y hallaron su significado en prácticas cotidianas efectuadas en los santuarios y sitios sagrados de la antigüedad. Nietzsche […] había subrayado con el mismo material en una dirección convergente y a comienzos de la década de 1870 las diferencias entre los cultos apolíneos, basados en estatuas de alabastro, y los obscenos cultos dionisíacos, y había revelado el nexo entre esas dispares figuras religiosas, un conflicto entre moralidades sociales diferentes. A principios del siglo XX, esas líneas de trabajo cristalizaron en la escuela de estudios clásicos de Cambridge, en torno a Jane Ellen Harrison, F.M. Cornford y Gilbert Murray, que interpretaban programáticamente todo mito en términos de las prácticas cúlticas de sus creyentes originales. Otro estudioso de esta corriente, R.R. Marrett (1914: 100) lo resumió lapidariamente: «la religión primitiva se pensaba menos que se danzaba».[5]
Estos investigadores del mundo clásico y de la antropología histórica, si los comparamos con sus sucesores, no fueron demasiado partidarios de la abstracción, ni teorizaron sistemáticamente su programa de investigación. “Su idea directriz era traducir mitos concretos a conjeturas prácticas cúlticas y correlacionar éstas con restos arqueológicos procedentes de antiguos lugares de culto”[6].
El estudio del mito se abordó desde diferentes perspectivas. Por un lado, un movimiento intelectual de carácter popular intentaba documentar el culto a la Diosa Madre, un rito de fertilidad consagrado a una diosa, supuestamente anterior a las demás religiones, luego sucedida por cultos androcéntricos, quizás a causa de migraciones de pueblos guerreros y conquistadores. Este es grupo que perdura en nuestros días, consolidado al calor del feminismo de la diferencia, y que tuvo especial relevancia en la creación de los movimientos New Age y alternativos.
Por otro lado:
 Otra rama analítica quiso formular los principios de la ‘mentalidad primitiva’ y poner de relieve sus diferencias con el posterior pensamiento racional (un movimiento tajantemente repudiado en el período postcolonial); obras emparentadas con éstas vieron las raíces de la filosofía griega arcaica en el desarrollo de los conceptos religiosos y en la mitología. Todos estos enfoques usaron evidencia procedente de mitos y ritos para elaborar reconstrucciones históricas; y dado que intentaban identificar las etapas históricas precedentes –que en ocasiones postulaban como patrones evolutivos universales- sus teorías solían ser bastante concretas. [7]
Harrison creyó firmemente en la existencia de una sociedad centrada en lo femenino que precedió a la religión patriarcal entre los antiguos griegos; se basó en sus investigaciones en las imágenes de las diosas madres y en los antiguos relatos. La religión patriarcal, según Harrison, invadió completamente los dominios antes asignados a las mujeres, incluyendo el derecho a los hijos. Como ejemplo citaba el nacimiento de Atenea del muslo de Zeus. Para ella, los mitos olímpicos eran demasiado abstractos, carecían de la dinámica emocional que implicaban los ritos femeninos centrados en la fertilidad de la naturaleza. Los olímpicos no eran la fuente de la vida ni tenían ésta 
como objetivo[8].
               En su libro Prolegomena to the Study of Greek Religion (1903)[9], analizó los festivales más conocidos de la ciudad de Atenas: Targelias, Kallynteria, Plinteria… y especialmente, los celebrados por las mujeres en los que detectó muchas supervivencias primitivas: Tesmoforias, Arrophoria, Skirophoria, Stenia y Haloa. Harrison
[…] encuentra que en los festivales griegos prehoméricos y en los cultos mistéricos el lugar de honor estaba reservado a la diosa que aparecía como la madre de los vivos y los muertos y cuyo consorte solía ser una serpiente. Esta serpiente es, bajo la forma de dragón, la que destruyen los héroes, acto que relaciona en Themis (1912)[10] con el fin del culto a los poderes de la fertilidad[11].
Este interés por los ritos en la explicación del mito y de fenómenos como el teatro griego, hace que el grupo que lideran Harrison, Gilbert Murray y A. B. Cook, se conozca como el Cambrigde Ritualist, los ritualistas de Cambrigde, la “Escuela de Cambrigde” o “Escuela del mito y del ritual”.
Los helenistas éramos, por entonces, unos moradores de la sombra, pero pronto nos alumbraría la claridad, nos alumbrarían las luces de la antropología y la arqueología. Los clásicos se revolvían en su pesadilla de siglos. Los viejos comenzaban a ver visiones y los jóvenes a soñar sus sueños. Acababa yo de salir de Cambridge, cuando Schliemann empezó sus excavaciones en Troya. Entre mis contemporáneos figuraba J.G. Frazer, que pronto arrojaría torrentes de luz sobre las sombras de las supersticiones salvajes con el resplandor de su Rama dorada. El título feliz de esta obra preclara… atrajo la atención de los humanistas. Ellos comprendieron al fin que la antropología comparada era asunto serio, capaz de dilucidar los textos griegos y latinos. Tylor había hecho ya lo suyo; Robertson Smith, desterrado como hereje, había visto aparecer la Estrella de Oriente: todo en vano. Nosotros nada oíamos, y cerrábamos los ojos. Pero al eco mágico de la palabra ‘rama dorada’ se disipó nuestra insensibilidad. A poco, Arthur Evans tendió la vela rumbo a la nueva Atlántida, y empezó a telegrafiar noticias sobre el Minotauro desde su propio Laberinto. Y no pudimos ya menos de conceder al caso toda la importancia que se merecía, puesto que afectaba a la tan traída y llevada cuestión homérica”.[12]
Este párrafo prueba la “emocionalidad” que provoca el estudio religioso en Harrison, que, según Diego Mariño, refiriéndose concretamente al estudio de Dioniso, en ella “está alimentado por su búsqueda de identidad femenina desmarcada del rol normativo de su época, para la cual las dimensiones emocionales de la religión, representadas por Dioniso, son esenciales”[13]. Este  “modo emotivo” de trabajar podría calificarse de “femenino” en cuanto a que incluir factores como la emoción o los sentimientos en las investigaciones serias ha sido una de las viejas reivindicaciones del quehacer feminista. Para Mariño, la obra de Harrison puede entenderse “como un gran edificio en el que se monumentalizan numerosos fenómenos religiosos del mundo antiguo partiendo de una teoría de la religión elaborada desde una reflexión antropológica en cuyo centro se sitúa la emocionalidad humana”.[14]
               Harrison reveló la existencia del fuerte vínculo entre el mito y el rito, y que, en multitud de ocasiones, el ritual era el origen del mito. La religión griega, o cualquier otra religión, en términos de sentimientos y pensamientos colectivos, es fruto de la exaltación inducida por la actividad ceremonial, proyección del estado afectivo del grupo, de éxtasis grupal o thiasos: “la religión báquica se basa en el estado de afectividad colectiva del thiasos. Su dios es una proyección de la unidad del grupo”. Lo cual implica, asimismo, que la religión de la Diosa, anterior a todas, refleja un orden social determinado y una emocionalidad derivada de sus prácticas sociales que han sobrevivido en las posteriores religiones agazapados y enmascarados en sus rituales.
               En su teoría de la relación entre el rito y el mito, Harrison destaca la prioridad cronológica y ontológica del rito sobre el mito, lo que le permite entroncar socialmente la religión y el mito griegos mediante el procedimiento que le llevaría a buscar las claves de la comprensión de las religiones clásicas más allá del mundo greco-romano, a los pueblos que en su época eran sujetos pasivos de la colonización, los pueblos llamados “primitivos”. Esta comparación entre el pueblos griego, considerado la cuna de la civilización occidental, con pueblos “salvajes” (obsérvese la similitud con la terminología de Frazer), fue considerada poco menos que una herejía, que implicaba poner en duda la superioridad del Imperio Británico sobre sus gobernados y, a su vez, la superioridad de Europa sobre el resto del mundo[15].  El descubrimiento de lo irracional, lo pasional y lo primitivo no descubre solamente un mundo nuevo del pasado, sino también el propio pasado. Liberar la religión y la mitología clásicas del canon clasicista se corresponde con el proceso de Harrison de liberación personal y social: “para ella liberar al mito y liberar a Grecia era lo mismo que liberarse a sí misma y que liberar a la sociedad burguesa de fines del siglo XIX”[16].
Jane harrison con Hope Mirless, su compañera
Las aportaciones de Harrison fueron esenciales para las teorías posteriores de las feministas de la diferencia, que desarrollaron y practicaron la espiritualidad de la Diosa como una nueva forma de empoderamiento de las mujeres. Aunque Harrison, influenciada por el evolucionismo darwiniano, creyera que toda religión tiende al dogma y evita el intelectualismo, defendió la necesidad cultural de la religión como una faceta más del desarrollo humano.  


[1] Harrison mantuvo una larga relación de convivencia con Hope Mirless desde 1913 hasta 1928 en que murió Jane. Poeta, novelista y antigua alumna suya, Hope era también muy amiga del matrimonio Woolf, que publicó su obra París: A Poem, en Hogarth Press en 1919.
[2] Como por ejemplo Patricia Cramer o Bonnie Zimmerman. “For a lesbian and feminist writer like Woolf, Harrison's gynocentric ritual mould provided a welcome opportunity to adopt a structure for her "play-poem" that kept women at the center rather than the periphery of her plot. Woolf seems to have sought through Harrison's work a way to link her fiction to an ancient female-centered tradition; by grafting her own plots onto Harrison's ritual model, Woolf achieves a collective significance for her lesbian stories not otherwise available to her. Additionally, while adapting Harrison's ritual theories for her own lesbian and feminist aims, Woolf integrates into The Waves a range of literary techniques now recognized as lesbian literary conventions. Thus, The Waves can be read not merely as a classic of literary modernism, but as a founding text for lesbian literary conventions.” Patricia Cramer, “Jane Harrison and lesbian plots: the absent lover in Virginia Woolf’s The Waves” en Studies en the Novel, 2005. Leído el 25/01/10 en:
http://findarticles.com/p/articles/mi_hb3440/is_4_37/ai_n29237315/pg_2/?tag=content;col1.
También puede comprobarse la influencia de Harrison en Woolf y otros autores del modernismo anglosajón en Martha C. Carpenter, Ritual Myth and the Modernist Text. The Influence of Jane Harrison on Joyce, Elliot and Woolf, Gordon and Breach Publishers, 1998. El ritual y el mito se muestran en este libro de análisis como uno de los mejores enfoques para la ficción modernista, la mayoría de cuyos autores buscó conscientemente su incorporación en la ficción. El libro también revisa décadas de exceso de énfasis crítico en Frazer, como una influencia antropológica importante en estos escritores, que desarrollaron con mayor precisión su revisión histórica de la antropología comparativa, mediante la corrección de las definiciones simplistas de la teoría del ritual. Carpenter analiza en detalle la influencia del trabajo de Harrison en las obras de estos autores y  muestra cómo la visión feminista de Harrison de la religión griega fue una inspiración para ellos.
[3] Diego Mariño Sánchez, Historiografía de Dioniso. Introducción a la Historiografía de la religión griega antigua, Tesis de doctorado, Geografía e Historia, Universidad de Santiago de Compostela, 2007, p.185.
[4] Ibídem.
[5] Randall Collins, (2005), Cadenas de ritual de interacción, Anthropos, 2009, p. 24.
[6] Collins, op., cit., p. 25.
[7] Collins, op., cit., p. 26.
[8] Patricia Cramer, art., cit.
[9] Lamentablemente, ninguna obra de Harrison ha sido traducida al español.
[10] Themis: A Study of the Social Origins of Greek Religion, Ancient Art and Ritual (1912),  Alpha and Omega (1915), Epilegomena to the Study of Greek Religion (1921) y la autobiográfica Reminiscences of a Student’s Life de 1925.
[11]Juan José Prat Ferrer, “El mito de la Magna Dea en la cultura contemporánea”, Revista de Folklore, Caja España/Fundación Joaquín Díaz. Leído el 11/12/09 en: http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=2175.
[12] Alfonso Reyes, Obras Completas, XVIII: Estudios Helénicos, (1966), México, Fondo de Cultura Económica, 2000 (2ª reimpresión) p. 154.
[13] Mariño, op., cit., p. 28.
[14] Mariño, op., cit., p. 183.
[15] José Carlos Bermejo Barrera, “Historia antigua: ¿Para qué? Vigor y decadencia de la tradición clásica” en Dialogues D’Histoire Ancienne, Vol. 10, Universidad de Besançon, 2003, p. 48. “Se decía en la Inglaterra victoriana (R. Jenkins, 1980) que la cultura clásica, que se ofrecía en Oxford y Cambrigde es algo que, una vez adquirido permite sentirnos superiores a los demás. Y ello era así debido al reducidísimo número de estudiantes de lenguas clásicas y a su alta extracción social que les daba el suficiente ocio como para no dedicarse a una actividad práctica. La vigencia de este modelo pasará a depender igualmente de la credibilidad no sólo de los valores democráticos y de la fe en la civilización industrial, sino también en la creencia de la superioridad de Europa sobre el resto del mundo, que se verá puesta en duda tras el proceso de descolonización que tendrá lugar después de la Segunda Guerra Mundial ”, art., cit., p. 36.
[16] Bermejo, art., cit., p. 49.

 Para quien quiere leer algo de Harrison, Ancient Age está disponible aquí:

file: / / / C: / Users / angie / Documentos / TESIS /% harrison% 20age 20ancient-h.htm

2 sept. 2010

Taller de Afrodita en Elche

El próximo 23, mi taller de Afrodita en Elche con la asociación La Mujer es una Diosa.

Afrodita: ¡Me amo con los cinco sentidos!

*     Afrodita, la Dorada y la Amante de la risa, era conocida en Grecia como la diosa del amor, aquella que transforma las costumbres establecidas del mundo.
*     Ella es la síntesis entre la belleza natural y el arte, la celebración de la creatividad femenina como parte imprescindible de nuestra vida.
*     Amar nuestro cuerpo, disfrutar de la sensualidad y ofrecer nuestra creatividad al mundo es ser hija de la Madre Afrodita. Renovar nuestra belleza en cada estación y contribuir al arte para alegrar el corazón del mundo son las tareas que nos impone.

*     Estructura del taller:
*     Vista: Conociendo a Afrodita
*     Oído y olfato: El baile del amor
*     Tacto y gusto: Amar nuestro cuerpo
*     Celebración de la creatividad:
§  Corporal: Maquillaje de confianza
§  Mental: Corona de palabras
*     Homenaje a Afrodita: ¡Yo me amo!
Traer:
*     Venir vestidas bien guapas, si es posible con algo dorado porque venimos a la fiesta de Afrodita pero muy cómodas y lo menos maquilladas posible (nos maquillaremos en el taller).
*     Un pañuelo o cinta para atarse.
*     Algo dulce y pecaminoso para comer: chocolate, golosinas, bombones, pasas, garrapiñadas…
*     Manta, toalla o colchoneta para tumbarse.
*     Artículos de maquillaje: lápices, sombras, pintalabios, etc.
DIA: 23 de Septiembre HORA: 17:30 horas LUGAR: C/Almansa,16 (As.Tateiju)
(Polígono de Carrús, al lado de hydroburbujas)
IMPARTE: ANGIE SIMONIS http://amazonialibre.blogspot.com/
Información: Asociación LMD (La Mujer es una Diosa) www.asociacionlmd.es