20 sept. 2009

Regresa la incombustible Isabel Allende


Nueva novela de Isabel Allende, La isla bajo el mar.
Si algún mérito tiene esta mujer (y creo que tiene bastantes) es que no se cansa de escribir. No se si tendrá negros o negras escribiendo para ella, pero si los tiene se ganan bien la vida.
No estoy criticando en absoluto a Isabel, que conste que la aprecio y admiro muchísimo y que he tenido con ella una relación literaria con altibajos, larga y casi siempre fructífera.
Ella fue toda una revelación para mí cuando la conocí, allá por los ochenta. Me maravillé con su Eva Luna, con su Casa llena de espíritus y con su Plan infinito. Me fascinaron su feminismo y su estilo literario y me indignaba cuando la calificaban de "alumna de García Márquez", como si no hubieran sido todos, en aquella época, alumnos más o menos aventajados del genial colombiano. Su novelas me poseían, no sólo me gustaban. Después de un tiempo y un montón de novelas, me cansé un poco. Seguramente de la repetición del esquema incansable de Allende: mujer independiente, llena de dificultades, búsqueda de aventuras que la hagan madurar, desengaño con los hombres, sexualidad desaforada... lenguaje barroquista y toques aquí y acullá de su realismo mágico "femenino", como calificaba la crítica su estilo y el de sus compañeras de época, como Laura Esquivel o Gioconda Belli. Tal vez me dio un empacho, después del atracón.
Siempre supe que estaba en deuda con ella y siempre la incluí en mis talleres como una de las voces más importantes de la literatura contemporánea de mujeres. Se lo merece y se lo ha trabajado mucho, a golpe de tecla.
Quizá algún día vuelva a leerla, con la excusa de su nueva novela.

Isabel Allende regresa al realismo mágico con 'La isla bajo el mar'

La isla bajo el mar' (Plaza & Janés y Círculo de Lectores), recién llegada a las librerías, es la última novela de la sobrina del malhadado presidente chileno, una de las escritoras más populares de la historia de la literatura en castellano, y aborda la vida de los esclavos haitianos en el siglo XVIII, un asunto para el que recurre a la magia como herramienta narrativa, pues la haitiana es, subraya la autora, una cultura preñada de elementos mágicos y sobrenaturales. Imposible hurtar el cuerpo.

La idea de abordar el asunto de la esclavitud, y en particular la de Haití –tal vez el régimen esclavista "más brutal" de la historia, dijo una locuaz Allende–, para ambientar su nuevo relato emocional de reafirmación femenina le salió a la novelista al encuentro mientras se documentaba para otro libro. Sorprendida por ese sabor afrancesado y caribeño de Nueva Orleans, supo que allí llegaron los franceses huyendo de las revueltas de los esclavos de Haití. Decidió indagar qué había ocurrido en el XVIII en La Española para que los hacendados pusieran pies en polvorosa, y así fue como descubrió la existencia de una sociedad en la que medio millón de esclavos malvivían –"apenas vivían cinco o seis años, ni llegaban a reproducirse, era más rentable sustituirlos por carne fresca, tal era el régimen de explotación a que estaban sometidos"–, subyugados por unos 24.000 ciudadanos libres.

La escritora afincada en Estados Unidos asegura que la investigación la turbó de tal forma que enfermó del estómago sin motivo aparente, dolencia que no desapareció hasta que completó la escritura de la novela. Un asunto sórdido, recalcó Allende, que en absoluto está fuera de la agenda: "Hoy hay más esclavos que nunca; 27 millones", entendiendo por esclavos a quienes están privados de libertad, retenidos bajo amenaza de violencia y trabajando sin recibir pago; así las niñas camboyanas, los niños soldado o los trabajadores del carbón en Brasil, mencionó. Pero, en un mundo que, en su opinión, "cuando habla de derechos humanos habla de derechos del hombre", no podía faltar la causa feminista; "presente de algún modo en todas mis novelas", admitió. Zarité Sedella es el nombre de la nueva heroína de Isabel Allende, una esclava indómita que persigue la libertad personal y su sublimación en la solidaridad humana. En la rebeldía de Zarité hay mucho de la escritora: "Mi mamá era una víctima y yo no quería ser como mi mamá, quería ser como mi abuelo, al que nadie le mandaba. No sabían qué pasaba conmigo hasta que llegó a Chile la palabra feminismo".

Recién aterrizada de una conferencia internacional celebrada en Estados Unidos sobre los nuevos caminos del feminismo, Allende habló largamente de lo mucho avanzado desde el mundo de su infancia al de hoy día, pero también del trecho que aún falta por recorrer, en particular en algunas culturas como la musulmana y en continentes pobres como África, para que la mujer pueda darse por satisfecha.
Fuente: http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2009/09/isabel-allende-regresa-al-realismo.html
[...] Vendida como esclava a los nueve años, la joven logrará conseguir la libertad y la felicidad, saliendo adelante pese a las numerosas trampas que le ponga delante su destino.
Zarité trabaja como esclava en la plantación de azúcar del francés Valmorain. La protagonista está rodeada de numerosos personajes que la ayudan o la frenan en sus objetivos. Una prostituta, una curandera, la cocinera de la plantación o las dos esposas de su amo: todas ellas personajes con un toque de magia que le dan a la novela el color característico de otras obras de la autora. En una de las rebeliones de los esclavos, cansados del constante maltrato al que son sometidos, éstos provocan un incendio en la plantación. Zarité huye junto con Valmorain en un primer paso en su camino para la dignidad que se le ha negado como esclava.
A lo largo de la novela, Allende nos narra cuatro décadas en la vida de esta mujer, a la vez que reconstruye las condiciones de vida de los esclavos y su lucha incansable por la libertad. La isla bajo el mar es una novela que seguramente atrapará a quienes disfrutaron de títulos tales como La casa de los espíritus, Eva Luna o De amor y de sombra.
Fuente: http://www.blogdelibros.com/la-isla-bajo-el-mar-de-isabel-allende/

2 comentarios:

Cris dijo...

Hola Angie. Tu trayectoria literaria con Isabel Allende es un calco de la mía con esta escritora: tengo como uno de mis libros favoritos de todos los tiempos La casa de los espíritus. Me encantaron Eva Luna, El Plan Infinito y Paula pero a partir de Hija de la fortuna comencé a cansarme. Aún así, cuando edita un nuevo libro siempre me siento como en deuda con ella por haberme despertado en un mundo maravilloso y lleno de feminidad y me lo acabo comprando aunque algunas veces ni siquiera termine de leerlo.
Pero aunque quizá debiera cambiar un poco el patrón, vale la pena esta mujer.
Un beset

Cris dijo...

Por cierto, el otro día leí en un periódico que nuestra Isabel Allende está pasando la gripe A. Pobrecilla... bueno, así se inmuniza y una cosa menos que pasar ¿ no?