27 may. 2010

Qué fue de los tesoros de Irak...

Desde que comenzó la terrible guerra de Irak, más allá de la salvaje carnicería que supuso y la terrible violación de los más elementales derechos humanos que los sentí como cualquier alma con briznas de humanidad, me preocuparon inmediatamente los saqueos y los expolios al patrimonio de la humanidad que representaban sus tesoros arqueológicos.
Naturalmente, a esto se prestó una atención secundaria en los medios de comunicación, más preocupados por los detalles bélicos, los vaivenes políticos, la morbosa ejecución de Sadam Hussein, los atentados y toda esta parafernalia mediática a la que nos tienen acostumbrados y con la que contribuyen poderosamente a manipular nuestro pensamiento.
Pero yo, que soy de ideas fijas y me dejo influir lo mínimo por portadas sensacionalistas y noticias de cabecera, me seguía preguntando, cada vez que salía un atentado y las muertes de inocentes salpicaban con gotas de sagre y barro la pantalla del televisor, ¿qué habrán hecho con el tesoro de nuestro pasado? ¿qué salvajes atropellos se habrán cometido con las huellas de la historia de nuestra civilización? ¿a qué avaricioso multimillonario le habrán vendido las joyas a las que el paso del tiempo del tiempo ha perdonado su desaparición para el aprendizaje de toda la humanidad y que ahora languidecen su misión en cámaras acorazadas de billetes corruptos?
Como siempre, la red y sus azares me trajeron la respuesta, parcial, eso sí, e igual de dolorosa...

Cuenta Donny George Youkhanna un poco de su labor arqueólogica

Youkhanna empezó una búsqueda activa de objetos robados en Bagdad cuando se produjeron los saqueos de abril de 2003
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (16/MAY/2010).- "No puedo volver a Irak. Allí soy un hombre buscado". Donny George Youkhanna baja sus ojos grandes de largas pestañas y se pierde en algún pensamiento. Está a punto de empezar su conferencia sobre el legado arqueológico de Irak en el Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, pero su mente parece sumida en algún otro lugar. Lleva en un 'pen-drive' de su bolsillo algunas fotos de los tesoros de Mesopotamia. Son las últimas fotos que sacó antes de abandonar su país
Donny George Youkhanna, hoy conocido como el hombre que salvó los tesoros de Mesopotamia, era director general del Museo Nacional de Irak, en Bagdad, cuando se produjeron los saqueos de abril de 2003. Estados Unidos acababa de invadir el país y el caos de aquellos días también se cebó sobre el Museo. En unos pocos días, gran parte de la colección desapareció. Piezas de hasta 6 mil años de antigüedad fueron robadas en medio del caos por hombres desesperados, por milicias contrarias al régimen de Saddam, por profesionales que conocían el valor de lo que robaban.
Youkhanna empezó entonces su búsqueda activa de los objetos robados. Conocía como la palma de su mano cada una de las piezas de la colección: su historia, su antigüedad, su valor cultural. Movilizó a la Unesco, a las tropas aliadas, a la policía iraquí y a los países vecinos para confiscar todos los tesoros que estaban saliendo del país de forma ilegal. De las 15 mil  piezas robadas, se recuperó la mitad. Fue un gran logro para quienes contribuyeron en el rescate, pero una gran pérdida para la Humanidad.

Paradero desconocido

Tablas de arcilla con inscripciones cuneiformes (las primeras evidencias de escritura en el mundo), vasijas, estatuillas o joyas de oro y plata de las culturas asirias, sumerias, caldeas, babilonias, cristianas y musulmanas han quedado borradas del circuito oficial. Se desconoce su destino y su estado de conservación. Puede que muchas hayan terminado en manos de coleccionistas privados. Otras son rescatadas, ocasionalmente, en las casas de subastas.
Tener un alto cargo y ser católico, como es Donny George, es un doble riesgo en Irak. El arqueólogo cuenta cómo cada día cambiaba de coche y de ruta para ir a trabajar, y cómo nunca sabía si lograría volver a casa. Una noche de 2006, tras una amenaza directa de muerte, hizo las maletas y huyó con su familia a Damasco. Poco después le daba refugio Estados Unidos con un puesto como profesor de arqueología en la Universidad de Stony Brook, en Nueva York.

Piezas escondidas en Irak


"Saddam Hussein era un dictador y había que complacerle. Pero si no tenías nada que ver con él, vivías tranquilo. Ahora, hay cien Saddam Husseines y no sabes a cuál complacer. Y ni siquiera tienes garantizado que vas a volver vivo a casa", dice durante una entrevista.
Donny George se siente orgulloso de sus raíces asirias. Durante una sesión de fotos en el Museo Metropolitan de Nueva York, el arqueólogo posa bajo dos enormes 'lamassu', dioses protectores de los asirios (siglo IX a.C.) representados por una criatura con cuerpo de toro (a veces de león), el animal más fuerte sobre la tierra; alas de águila, el animal más poderoso del cielo, y cabeza humana, el ser más sabio. Al concluir, Donny George contempla con tristeza los monumentos que le rodean. "Todos los tesoros de Irak están esparcidos por el mundo", dice. "En Nueva York, en Washington, en Londres, en Berlín…".

¿Pero estarían más seguros hoy en Irak?

Actualmente, algunas de las piezas más valiosas del (diezmado) patrimonio iraquí se hallan escondidas en el Banco Central de Bagdad. Otras permanecen en lugares secretos. Otras, al aire libre, como son los miles de monumentos de la larga lista de lugares arqueológicos que hay en Irak, la "cuna de la civilización occidental": Ur, Warka, Nippur, Babilonia, Nimrud, Ashur, Nínive, Dur-Sharrukin, Hatra, Samarra, Basora, Wasit o Karbala. Ciudades que han vivido el ataque de las bombas y que siguen sumidas en las batallas sin tregua que asolan el país. "Irak está en guerra civil. No se dice en las noticias, pero es así", comenta el arqueólogo.
El Banco Central ya ha sido atacado varias veces, aunque de momento sin éxito. Los monumentos arqueológicos están expuestos al ataque. Nadie sabe por cuánto tiempo aguantará intacto el frágil legado de las antiguas culturas de Irak. "Ese patrimonio no es de los iraquíes, es de la Humanidad entera", dice Donny George con su tono pausado. "Son testimonios de las primeras evidencias de civilización, de nuestra civilización. Y se están perdiendo".

Un patrimonio artístico mutilado


La Mona Lisa de Nimrud (foto izquierda), tallada en marfil, es una de las obras maestras de la cultura asiria tardía (siglo IX a. C.). La pieza ha sufrido varias adversidades de las que se tienen noticia. En el siglo VI a. C. fue arrojada a un pozo por los enemigos cuando la ciudadela de Nimrud fue atacada. El busto también sufrió graves daños durante los saqueos que siguieron a la invasión estadounidense en 2003.
Entre los objetos recuperados tras el saqueo destaca el famoso vaso de Warka, del 3.000-3.100 a. C., hecho en alabastro y considerado como una de las primeras evidencias de la religión en la antigua Mesopotamia. Se cree que se utilizaba durante los rituales para rendir culto a la diosa Inanna en los templos de la antigua ciudad de Uruk, hoy Warka, la capital más importante de Mesopotamia durante el cuarto milenio antes de Cristo.
Otra pieza importante rescatada dentro de las fronteras de Irak es la llamada estatua de Bassetki, una escultura acadia del año 2250 a. C. conocida por su valor tecnológico y artístico.
De muchas otras piezas no se han vuelto a tener noticias, como es el caso de La Leona de Nimrud, del siglo IX a.C.; una placa asiria de marfil en la que está representado el ataque de una leona a un nubio.

Con información de el mundo.es

FUENTE:
http://www.informador.com.mx/cultura/2010/201757/6/cuenta-donny-george-youkhanna-un-poco-de-su-labor-arqueologica.htm

 

                                                                                                                            

26 may. 2010

Frutos del taller de Diosas: Blodeuwedd

Aquí está el excelente trabajo de Sara, doblemente inspirada por la palabra y por la imagen. Nos trae una diosa poco conocida pero fascinante y le agradezco infinitamente su particular investigación.


1. El mito de Blodeuwedd

Blodeuwedd es una deidad de la mitología galesa. Su historia se narra en Las cuatro ramas de los Mabinogi, que a su vez se incluyen en el Mabinogion, una colección de historias en prosa procedentes de manuscritos medievales de Gales. Su personaje aparece en la cuarta de estas historias: Math Fab Mathonwy (Math, hijo de Mathonwy), cuyo argumento se centra en la historia del rey Math, dios de la magia y la riqueza.
La leyenda cuenta que el rey de Gwynedd, Math, moriría si no se sostenía de pie sobre el regazo de una virgen mientras no estaba en la guerra, así que cuando la joven que lo sustentaba fue asesinada, Arianrhod fue propuesta para el cargo. Ésta era la diosa guardiana del velo que separa la vida y la muerte, diosa por tanto de la muerte y el renacimiento. Sin embargo tenía un hijo: Dylan Ail Don, razón por la que Math la rechazó. En su huída, avergonzada por haber sido descubierta, se le cayó un objeto pequeño, de donde surgió su segundo hijo, Lleu Llaw Gyffes. A este segundo lo castigó con tres maldiciones que negaban los tres aspectos de la masculinidad: no tener un nombre, no poder emplar armas, y no tener nunca una esposa humana.
Math y Gwydion, el hermano de Arianrhod, rompieron las dos primeras maldiciones, y, apiadándose de Lleu, crearon una mujer hecha de flores de roble, ulmaria y retama, a la que dieron el nombre de Blodeuwedd (cara de flor, antiguo nombre de la lechuza ). “Reunieron las flores del roble, las flores de la retama y flores de la reina de los prados y con sus encantos formaron la doncella más bella y más perfecta del mundo. La bautizaron según los ritos de entonces y la llamaron Blodeuwedd (aspecto, rostro de flores”). Era hermosísima, pero al estar hecha de flores carecía de alma y no amaba a Lleu, así que en una ocasión ella y un amante suyo planearon asesinarlo. Pero a Lleu, al ser un dios, sólo se le podía matar bajo ciertas condiciones. No se le podía dar muerte ni dentro ni fuera de casa, ni a caballo ni a pie, y sólo podía ser muerto por una lanza que hubiese sido forjada mientras la gente estuviese asistiendo a misa. Así, Blodeuwedd convenció a su amante para que forjase tal lanza, y pusiera un pie sobre una cabra y el otro en una bañera a la orilla de un río, todo esto bajo un tejado. El amante lanceó a Lleu, pero cuando creían haberle dado muerte, apareció Gwydion y lo curó, transformándolo en águila.
Blodeuwedd fue entonces castigada para toda la eternidad, pues Gwydion la convirtió en lechuza lanzándole el siguiente conjuro: “No te mataré, haré algo peor. Te dejaré ir con la forma de pájaro. Para castigarte por la vergüenza que has echado sobre Lleu Llaw Gyffes, jamás te atreverás a mostrar tu cara a la luz del día, pues temerás a todos los demás pájaros. Habrá enemistad entre ti y todos los pájaros y su instinto les conducirá a agolparse a tu alrededor y a tratarte con desprecio por todos los lugares donde te encuentren. No perderás tu nombre, sino que te seguirás llamando Blodeuwedd para siempre. En efecto, en el lenguaje actual, Blodeuwedd es «búho». Por esta razón, los pájaros odiaron al búho. Y el búho se ha llamado hasta ahora Blodeuwedd”
Y según dicen, ésa es la razón por la cual las lechuzas sólo se muestran de noche y se esconden durante el día, y las aves diurnas las molestan en su descanso.

2. La triple diosa

Blodeuwedd forma, junto con Arianrhod y Ceridwen, la tríada celta, de forma que podríamos llamarlas “La Triple Diosa”:
Arianrhod representa a la diosa virgen y se le atribuye la luna creciente. Es la guardiana del velo que separa la vida de la muerte, llamado por los celtas “Rueda de Plata”, de donde procede su nombre. Por este motivo a veces se la considera también diosa de la muerte.
Por el carácter del mito y su relación con las flores, Blodeuwedd puede representar a la belleza efímera y el florecimiento que siempre precede a la muerte, como en todos los ciclos. De esta manera, podemos considerarla “la madura”.
Por último, Ceridwen, poseedora del caldero de la Inspiración y la Sabiduría, representa principalmente el arquetipo de “bruja” o “anciana”, de manera que le correspondería la luna menguante y con ella se cerraría el ciclo. 




3. Interpretación

Arianhrod, que, como ella, fue utilizada por el hombre, comprende su situación y se compadece. La diosa virgen utiliza su poder creador para perdonar el castigo de Blodeuwedd, que estaba condenada a permanecer bajo la forma de una lechuza. En la imagen Arianhrod está retirándole de los hombros el velo de la muerte, que es su atributo, y por ello se produce el renacimiento de Blodeuwedd: la muerte de su castigo y su falsa identidad, el florecimiento de su verdadera esencia de mujer de flores. Lo que era en el principio, antes de que el hombre le dijera quién debía ser.
Es otro paso para el renacer del poder de las mujeres.

   

18 may. 2010

Frutos del taller de Diosas: Bastet


A María la eligió Bastet, la diosa egipcia felina protectora del hogar, las madres parturientas y los bebés. Con su ojos de gata tranquila, apuntó directo a su esencia más maternal y en una tarde cualquiera, frente al poco divino ordenador, parió este hermoso poema, que seguro deleitó a la diosa y la tendrá bajo su protección cuando le llegue el momento de ser madre. Pues la sabidura de la Diosa, una vez adquirida, jamás se pierde...


A  TU  QUE  SERÀS

Et dic sense saber-te,
però et conec,
t'imagine,
t'anhele,
fa anys que et porte al cap
i t'enyore al ventre.                                                                                             
Malgrat la meua panxa,
(exagerada segons els creients de la religió de 90-60-90)
i el generalitzat pànic a les estries aquelles...
(també patides des de fa anys),
espere amb deler que el ventre se m'unfle,
que s'òmpliga de tu.
T'acaronaré la galta passant-me la mà per la pell,
el pare et parlarà dels secrets de la terra,
i la mare et cantarà els encants de la lluna.
I sé que ploraré d'alegria en sentir la mar que t'acull regalimant-me per les cames,
el senyal del teu pas al món badant el  calze.
També sé del buit infinit, de la gelor a l'ànima,
apareguda en tallar el fil de carn que ens unia,
el tall que m'obliga a compartir-te amb la vida.
No m'importarà.
El teu aliment em pujarà als pits,
l'amor inabastable em recorrerà cos
i els aromes m'inundaran el sexe.
Serem animals
i agrairé com mai l'existència.
                                                María
                                  Imagen tomada de: info@elanfibio.com 
 

13 may. 2010

Frutos del taller de Diosas: Sulis

Irene, alumna de mi curso de Diosas y Mitos, ha parido este dibujo inspirándose en la Diosa Sulis, madre de la curación británica, cuyo santuario en Bath acabó convirtiéndose en un célebre balneario hasta la actualidad. Sulis representa las profundidades que todos los seres humanos debemos sobrepasar hasta alcanzar la luz, la salud y la totalidad.

Según sus propias palabras "Lo que he intentando representar es esa mezcla de oscuridad y luz, en relación al bienestar/ malestar y mostrar a Sulis con una imagen personal, hecha por mi."

 
                                                                      Irene Canals

11 may. 2010

Las sirenas y otros seres de agua

Recomiendo este nuevo libro, fresquito y todavía mojado, que Asun Libertad ha parido desde el manantial de su corazón, gota a gota de sudor creativo:

A través de estas páginas vas a iniciar un largo viaje por el agua, por playas, grutas, ríos y ensenadas, un viaje a través de cuentos y leyendas hasta el albor de los tiempos humanos. A través de estas historias vamos a recuperar lo femenino auténtico, lo femenino profundo, la voz del corazón; vamos a crear nuevos arquetipos que confluyan en el entendimiento entre hombres y mujeres, entre los seres humanos y la naturaleza.

La mar nos está llamando, con su brisa, con su luz, con su voz nos llama, la mar del amor nos llama para contarnos historias de sirenas buenas, pescadores enamorados, Selkies amantes, Ondinas tristes, caballeros valientes, hermosas historias para compartir, historias que nos ayuden a lograr un triple amor: el amor a nosotros mismos, el amor a nuestros semejantes y el amor a nuestro planeta, planeta cada vez más necesitado de los cuidados amorosos de la MADRE.



Las Sirenas y otros Seres de Agua.

Autora: Asunción  Libertad Torres Gosálvez.

Ed. Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert. 

      El libro consta de tres partes. La primera  dedicada a las Sirenas. La Segunda es un corpus ensayístico sobre el origen del mito de la Sirena  y su posterior demonización en las estructuras patriarcales. En la tercera parte hago un amplio recorrido por el mundo de las Selkies, Ondinas y otros Seres de agua.

      Presentaciones del libro: 

      21 de Mayo, a las 20.00, en el Instituto Gil Albert.  Casa Bardin. San Fernando 44. Alicante.

      4 de Junio, a las 20.30, En la Sala Ramón Llull de la Biblioteca de El Campello. 

     Habrá proyección de imágenes y cuentacuentos

    Asun Libertad. 


4 may. 2010

Terminó mi curso de Diosas y mitos femeninos

Días frenéticos, confusión de aulas, tecnología que siempre falla en el último momento...
Tardes maravillosas, corazones abiertos, mentes críticas, manos unidas todos los días por la fuerza de la luna y el poder femenino... Césped oliendo a mujer, brisa veraniega que nos acariciaba algunas tardes. Algunos hombres aprendían a ser un poco mujeres...
Hemos cumplido juntas un ciclo. La luna ha crecido mientras yo me vaciaba y mis alumn@s se llenaban. La luna llena de abril brilló como nunca, llena también de un poquito más de conciencia femenina. 

La Diosa, las diosas, no son una religión, como un@s poc@s han querido interpretar. Del feminismo no podría salir jamás una religión porque el concepto mismo de religión nos lleva a la jerarquía, a la creencia dogmática, a la obediencia ciega. Las religiones son productos culturales de los hombres que intentan manipular a sus fieles con verdades indemostrables, asumibles sólo con la garantía de la fe. La espiritualidad es un movimiento del alma, que sólo puede sentirse, se le dé la forma que sea, bajo la religión que sea. La espiritualidad puede sentirse con el catolicismo, con el islamismo, con el budismo, en ausencia de cualquier religión, contemplando la naturaleza o el cielo estrellado, sin la obligación de ponerle a dios o diosa nombre alguno.
La Diosa, para mí, es un arquetipo muy poderoso, vigente en nuestro inconsciente colectivo, que lleva ahí siglos y siglos, como he intentado demostrar en el curso. Que se manifiesta y que transforma a mujeres y hombres, sin distinción. Porque tanto las mujeres como los hombres sufren la carencia de lo esencial femenino en nuestra cultura, en nuestra espiritualidad, en nuestro sistema de valores. Podemos llamarlo Diosa, o Santísima Virgen, o Energía femenina, o a gusto del consumidor/a. Dado que no es ninguna religión, no hay catecismo ni mandamientos a seguir. Cada ser humano puede ser Creador o Creadora de su propia espiritualidad. Ser consciente de ese arquetipo de una forma racional y abrir nuestra mente a su influencia irracional es una manera tan buena como cualquier otra de crecimiento personal. Es un principio del camino para conseguir el equilibrio, primero personal y después colectivo, porque toda nuestra sociedad está hambrienta y necesitada de fuerza femenina, de respeto a ese poder y hasta que no sea restablecido no podremos estar realmente completos.
Yo no creo en milagros, ni revelaciones, ni poderes sobrenaturales. Soy producto de mi cultura, escéptica, objetiva y racionalista por una parte. Pero, como ser inteligente, la vida me ha enseñado que no todo se puede (ni siquiera es necesario) explicar con la mente. Que hay mecanismos en nuestra psique que sólo responden a estímulos emocionales, no mentales, que hay reacciones provocadas por nuestro subconsciente que no podemos dominar y controlar como pensamientos racionales. Que tenemos una parte objetiva y otra subjetiva y que la una no puede funcionar sin la otra, y que si negamos esto, como se intenta negar desde hace siglos, empiezan nuestros problemas emocionales, mentales, de salud corporal. No podemos seguir en la prepotencia de que podemos explicarlo y arreglarlo todo con el pensamiento racional. 
Ese pensamiento y sus consecuencias han querido mantener oculta (como una verguenza, como un pecado, como una degeneración) la esencia femenina y mantener la humanidad unida sólo bajo el principio masculino de la acción competitiva. Se ha manipulado el significado de lo femenino y nos han hecho asociarlo a parcialidades que interesan al androcentrismo, como la maternidad (tan indispensable para la procreación) y la sumisión. Pero, como hemos podido ver, el esencial femenino es mucho más y está cargado de poder. No hablo de poder político, ni de poder externo, ni de fuerza material. Hablo de poder transformador, creador, interior. Ese es el poder femenino, al que tienen derecho a desarrollar en sí mismos hombres y mujeres.
El dios tenía el poder de sembrar en la diosa el principio de la semilla, de la vida, de la regeneración constante, el poder del bíos, el principio masculino. La diosa era el todo creador que lo creaba y lo trasnformaba, la zoé, o principio femenino. Todos los mitos y leyendas de creación, todas las divinidades precristianas conservaban esta dualidad arquetípica bajo múltiples formas míticas. Era una manera como otra de aprehender, de intentar explicar o definir lo inexplicable. Ahora, en nuestra prepotencia occidental, llamamos "ciencia" a las explicaciones. Las cosas que la religión científica no explica o no puede explicar son "ocultas", "esotéricas", "oscuras" o simple y llanamente "locuras".
Pero creer sólo la visión que se nos presenta, bajo el discurso que sea, como "verdadera", por comodidad, por desidia, por pereza es impropio de seres inteligentes, de seres críticos, de seres racionales y razonables. Es como creer en las plagas de Egipto sólo porque lo dice la Biblia o en la Unión Europea porque lo diga Zapatero.
Los mitos son relatos maravillosos, pero son también huellas de nuestra historia como seres humanos, testigos emocionales de nuestro desarrollos personal; pero, más importante y más útil, los mitos son Armas de Construcción Masiva. Con ellos podemos aprender cosas de nosotr@s mism@s que pertenecen a la esfera de lo inxplicable, de lo sentible, de lo querible. Podemos explorar y conquistar nuestros territorios interiores más lejanos e ignotos para llevar la luz a nuestra oscuridad y equilibrar en nuestra psique objetividad y subjetividad, positividad y negatividad, luz y sombra que nos hagan vivir en plenitud.

Y la Diosa es un mito, el mito más poderoso y persistente del inconsciente colectivo de la humanidad.
Conozcámoslo, cultivémoslo, démosle a nuestro yo interior la oportunidad de desarrollarlo para ser personas más felices y completas en ESTE MUNDO, AQUÍ Y AHORA y no esperemos a la lejana fecha de nuestra muerte para ponernos en paz con nosotr@s mism@s.   
Sin dogmas, sin pecados, sin mandamientos.
Con responsabilidad, con amor, profundamente humanos.
Los hijos e hijas responsables y amantes no abandonan a sus padres ancianos a su suerte.
¿Por qué la Humanidad ha abandonado a su propia madre y la deja morir asfixiada por el humo, anegada entre vertidos de petróleo, asolada por la sequía y el hambre, depredada por la codicia?