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11 abr 2010

Más sobre princesas y príncipes dormidos

No queremos a Blancanieves fuera de la escuela sino que el príncipe comparta las tareas de palacio

Bien debemos estar haciendo las cosas para que las críticas más furibundas contra las políticas del Ministerio de Igualdad y del Instituto de la Mujer se centren en la acusación de que lo que pretendemos es expulsar a Blancanieves o a Cenicienta de la escuela.

Parece ser que es lo único que algunos medios fueron capaces de entender tras más de una hora de explicación –hay testimonio grabado- sobre los objetivos de la Campaña Educando en Igualdad de FETE-UGT, Ministerio de Igualdad e Instituto de la Mujer.

Lo cierto es que no queremos a Blancanieves fuera de la escuela sino que el príncipe comparta las tareas de palacio y las aventuras con toda la panda de enanitos y demás personajes.

Consideramos que los cuentos tradiciones son un legado de la literatura infantil importante y valioso, nuestro objetivo a pesar de titulares grandilocuentes no es desterrarlos de la escuela, sino apostar porque las y niñas y niños aprendan a leerlos contextualizandolos en la época y comprendiendo que los personajes existieron en un tiempo en el que las mujeres y los hombres tenían roles muy diferentes y diferentes derechos.

Los cuentos tradicionales seguirán vivos en la escuela porque son un recurso fundamental, pero podemos jugar con ellos, cambiar los finales, trabajar con las historias y con los personajes y pensar que haríamos en su lugar.

Existe toda una línea de cuentos modernos llenos de humor y creatividad en los que los personajes han evolucionado y los papeles de los protagonista y las protagonistas son mas afines y tienen mayor proximidad a la realidad actual. En los cuentos modernos las niñas siguen siendo niñas y los niños, niños, no se trata de invertir los roles tal como presumen perversas interpretaciones, sino de explorar nuevas posibilidades como seres humanos sin las barreras de los papeles tradicionales.

Curiosamente los cuentos tradicionales han contado con protagonistas femeninas muy transgresoras y valientes e incluso tenemos un “príncipe durmiente”, sin embargo solo se han transmitido , aquellos que perpetúan los papeles tradicionales de la mujer y del hombre. Sería bueno recuperar estas figuras. Deberíamos recuperar estas figuras.

Ojalá la Campaña Educando en Igualdad y muchas otras campañas que tienen que crearse en un futuro para lograr una sociedad más justa cuestionen no sólo los cuentos que transmiten mensajes discriminatorios sino los videojuegos, las series de dibujos animados, la publicidad…

Afortunadamente algunas cosas ya están cambiando… ya es frecuente encontrar a productoras de materiales multimedia que poco a poco adaptan sus personajes a las nuevas situaciones de igualdad y diversidad… es el caso, por ejemplo, de la última película de Wal Disney “Tiana y el Sapo”

Tiana es negra, vive en Nueva Orleans y sueña con regentar un restaurante. Su familia no tiene mucho dinero, por eso trabaja todo lo que puede y ahorra cada céntimo. Su única ayuda para alcanzar tal meta es ella misma… Os recomiendo el texto publicado hace pocos días en La Vanguardia: Los personajes femeninos del cine infantil evolucionan tímidamente, mientras la literatura rompe estereotipos.

Ayer en los informativos de Antena 3 TV se emitió un reportaje sobre la Campaña que terminaba con algunos testimonios de personas que no acababan de entender la importancia de eliminar los estereotipos no sólo en los cuentos sino también en la vida... es nuestro reto. Precisamente por ello son necesarias campañas como Educando en Igualdad y muchas otras.

Porque ya es momento no sólo de repensar el pasado sino de construir el futuro, y en las escuelas tenemos mucho que hacer y lo vamos a hacer. Desde FETE-UGT sin duda apostamos por ello y estamos "estamos trabajando en ello". 

15 ene 2010

Seguimos con el lenguaje sexista

LENGUA: El machismo oculto entre la o y la a

¿Qué sucede con el lenguaje y la forma en que se hace referencia a las mujeres cuando éstas comienzan a ocupar puestos de responsabilidad? Depende del idioma.

En italiano, la mayoría de las mujeres prefieren los títulos en masculino porque la versión femenina, si existe, es considerada ridícula, incluso despectiva.

En español, relacionado con el italiano, la situación es diferente. ¿Entonces, se trata de un problema gramatical o social?

"El problema no es sólo el machismo italiano, sino la falta de conciencia y de pautas sobre cómo referirse correctamente a las mujeres", dijo Angelica Mucchi-Faina, profesora de psicología en la italiana Universidad de Perugia. "Un idioma es el espejo de su sociedad. Hasta hace unas décadas, todos los cargos de poder o de responsabilidad pública eran ocupados exclusivamente por hombres. Por lo tanto, esos roles eran definidos ‘en masculino’", explicó Mucchi-Faina.

¿El español discrimina?

"Mi conclusión es que así es", dijo José Luis Aliaga Jiménez, profesor de Lingüística de la Universidad de Zaragoza.

"Es así en la resistencia conservadora a la formación de nombres femeninos, en el rechazo de las variaciones masculinas cuando los varones se incorporan a profesiones o actividades tradicionalmente desempeñadas por mujeres (azafato, amo de casa, niñero) y, particularmente, en el empleo del masculino como genérico".

"Mis investigaciones me permiten afirmar que el supuesto carácter genérico del masculino en la referencia a grupos mixtos de mujeres y varones no es, en absoluto, una propiedad lingüística sino una interpretación pragmática aleatoria que suele redundar en la ocultación discursiva de las mujeres y de sus logros", dijo.

"En la teoría y sociología feministas", agregó, "es bien conocida la postura de no pocas mujeres que, habiendo obtenido puestos públicos relevantes, tratan de asimilarse al grupo dominante y prestigioso y negar la discriminación de género, incluida la discriminación lingüística". Esa negación "suele ir acompañada con manifestaciones del tipo ‘yo no me he sentido nunca discriminada’, que son el peaje que estas mujeres creen que deben pagar para ser aceptadas en un ámbito masculinizado", planteó.

La filósofa española Amelia Valcarcel se refiere a esto como la "dinámica de las excepciones".

"Es en este contexto donde se explica la preferencia por los términos masculinos de profesión, que también ocurre en el ámbito hispanohablante, aunque en menor medida que en el italiano o el francés", concluyó Aliaga Jiménez.


Los idiomas indoeuropeos, como el español y el italiano, distinguen entre el masculino y el femenino, a diferencia del inglés moderno, que carece de género gramatical.

"La discriminación lingüística de que son objeto las mujeres se realiza por múltiples cauces", aseguró José Luis Aliaga Jiménez, profesor de lingüística de la española Universidad de Zaragoza. "La configuración y funcionamiento del género gramatical en idiomas como el español o el italiano quizá no sea el más importante, pero sí es el de mayor calado simbólico", planteó.

Cuando se trata de títulos de importancia, en italiano cabe la posibilidad de leer "il ministro Mara Carfagna", pese a que Carfagna es precisamente la ministra de Igualdad y es mujer. Por el contrario, en español no existe otra opción que 'ministra'.

"La mayoría de los países adoptaron recomendaciones para evitar el sexismo al referirse a las mujeres. También en Italia, en 1986, la Presidencia difundió recomendaciones similares. Pero en lugar de tomarlas en serio y aplicarlas, fueron objeto de bromas y, finalmente, olvidadas", recordó Mucchi-Faina,

"En contraste con lo ocurrido en otros países, en Italia no existe una regla general y cada uno puede elegir si utiliza neologismos como ‘ministra’ o el tradicional ‘ministro’ para las mujeres", añadió la docente.

La política Luisa Capelli, del partido L’Italia dei valori (La Italia de los valores), opinó que "dejar atrás la supuesta neutralidad universal de la forma masculina es un paso esencial para que se respete la experiencia femenina".

"No es verdad que esas formas femeninas (para los cargos de poder) no existan en italiano: abundan los ejemplos de feministas, lingüistas y semiólogos que realizaron varias propuestas", puntualizó Capella.

"Se puede decir 'avvocata' (abogada) y 'ministra', pero nadie lo hace. Aunque muchos de nosotros utilizamos esas palabras, se nos ignora. Cambiar el orden simbólico es un trabajo arduo que requiere un consenso basado en convicciones profundas de la gente", afirmó.

El sexismo en el lenguaje fue identificado como un problema internacional durante la primera conferencia mundial sobre la condición de la mujer, celebrada en México en 1975, y que dio paso a numerosas propuestas y recomendaciones posteriores.

En 1989, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cutura (Unesco) publicó el folleto "Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje", con el objetivo de ayudar a "autores y editores a evitar escribir de una manera que refuerce actitudes y supuestos cuestionables sobre las personas y los roles sexuales"

Y en Italia, mientras

En realidad, aún se discute si el género de los títulos de los cargos es estrictamente un problema gramatical. Pero algunos ya lo niegan.

"El idioma nunca es neutral. Una lengua representa a la sociedad que la utiliza. Eso significa que una sociedad que representa a las mujeres de manera discriminatoria es una sociedad que justifica y comparte esa discriminación", dijo Irene Giacobbe, de la asociación feminista Power Gender.

Como la profesora Angelica Mucchi-Faina, de la Universidad de Perugia, Giacobbe cree que el problema de cómo referirse a las mujeres en cargos de responsabilidad ya se ha saldado en Italia, aunque sólo en la teoría.

No obstante, "muchas mujeres dicen que sus títulos suenan mal en femenino, no quieren ser una ‘avvocata’ (abogada), aunque es la forma correcta", dice.

"Lo que ocurre es que hasta los medios más serios cometen errores al llamarlas ‘avvocato’ o utilizan adrede el peyorativo ‘avvocatessa’ y ‘presidentessa’, porque no pueden ser tan ignorantes de utilizar una terminación peyorativa sin percatarse de eso. Y se acaba en situaciones cómicas donde se lee ‘il ministro indossava una gonna vaporosa’ (el ministro llevaba puesto una falda etérea)".

Como sucede en español con la terminación ‘esa’, la terminación femenina ‘essa’ tiene connotaciones peyorativas que indican una posición de categoría inferior, o la esposa de la persona real en el poder.

"En la Suiza italiana", cuenta, "existe una diferencia tragicómica en el uso de las agencias de noticias. Aunque (la agencia oficial italiana) ANSA tiene pautas para evitar el sexismo, la mayoría de sus artículos desde Italia emplean la forma masculina para los títulos de mujeres, pero cuando informa desde Suiza y Alemania, utiliza correctamente ‘cancelliera’ (canciller), ‘ministra’ y ‘avvocata’".


A partir de la década de 1980, España e Italia tomaron rumbos distintos.

El ‘Manual de lenguaje administrativo no sexista’, publicado por la Asociación de Estudios Históricos de la Mujer de la española Universidad de Málaga resume el sentir común.

"La lengua evoluciona en cada época para responder a las necesidades de la comunidad que la utiliza, de ahí que en una sociedad como la nuestra, en la que se demanda una mayor igualdad entre los sexos, la lengua, como producto social, no solo ha de reflejar esa igualdad, sino de contribuir a ella", señala.

Sin embargo, aunque el femenino se generalizó para los títulos de importancia, el español no ha eliminado la discriminación del idioma.

El tema en apariencia aburrido de los títulos en femenino ocupó espacio destacado en los medios de España recientemente, cuando la ministra de Igualdad, Bibiana Aido, utilizó la palabra ‘miembra’.

¿Por qué tanta alboroto? Es que la palabra no existe oficialmente. Aún.

"En la mayoría de sustantivos referidos a personas", dijo Aliaga Jiménez, "existe una correlación entre el género gramatical y el significado referencial ‘sexo’. Se trata de una correlación culturalmente significativa".

"Todo sustantivo referido a personas contará con variación de género, más tarde o más temprano. Es en este contexto donde hay que ubicar la aparición de palabras como ‘miembra’ o ‘testiga’, en las que se ha interpretado la terminación ‘a’ como propia de un sustantivo femenino, de acuerdo con la regla más común en español", explicó.

Miembro y testigo son actualmente dos excepciones a esta la regla y no tienen variación femenina aceptada académicamente.

"Quienes no poseen conocimientos de la historia de la lengua son quienes se indignan con la aparición de neologismos, cuando aceptan sin problemas muchas otras palabras que escandalizaron a sus antepasados", señaló el profesor. "La idea de que los cambios en el idioma son para peor no tiene ningún fundamento lingüístico", afirmó.

Para Irene Giacobbe, de la asociación feminista italiana Power Gender, la diferencia con España es que en ese país "ha habido una postura clara y una reacción positiva del gobierno de (José Luis Rodríguez) Zapatero".

"Nosotros llegamos tarde a todo", sostuvo la activista.

"Italia modificó las leyes sobre la familia en los años 70. La ley fascista que consideró la violación una agresión moral y no un delito contra la persona, recién se modificó en 1996. Este es un país en el cual la fobia histórica contra las mujeres se ha enmascarado con una gran atención a la madre, y hace falta mucho para retirarla", dijo Giacobbe.

¿Qué se necesita, entonces?

"El problema es la escasez de mujeres en cargos de poder", agregó la activista. Este es un país con uno de los índices más bajos de mujeres en la dirección de empresas y en el parlamento", dijo Giacobbe. "Las niñas y los niños creen que son iguales mientras estudian. Descubren la diferencia cuando ingresan al mundo del trabajo", acotó.

"Las jóvenes descubren que incluso cuando se gradúan con mejores calificaciones y en menor tiempo que sus colegas hombres, el sistema no las recompensa. Todo eso ha sido estudiado y analizado. Pero aún no fue integrado al debate público", se lamentó.

Fuente: La Ciudad de las Diosas
http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2010/01/lengua-el-machismo-oculto-entre-la-o-y.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email

18 abr 2009

Nuevo libro calentito

Tras unos cuantos años de retraso y múltiples peripecias, salió por fin este precioso e imprescindible volumen en el que también me siento orgullosa de participar.
Precisamente ahora (y es que el universo tiene un orden y equilibrio sorprendentes) que estoy sumida en la preparación de un taller sobre lenguaje no sexista...
¿Para cuándo hablaremos bien y correctamente todas y todos? Sin excluirnos unos a otras, sin menospreciar un sexo sobre otro, con propiedad, con sabiduría, con elegancia (que lo cortés no quita lo valiente)...
¿Para cuándo ese reconocimiento en el lenguaje de que nuestra lucha por SER y ESTAR presentes no ha sido estéril?
¿Para cuándo el fin de las discusiones sin fin sobre la utilidad o inutilidad de un lenguaje ya no sexista, sino simplemente realista por parte de los que se hacen llamar intelectuales o sabios o filólogos o simplemente inteligentes y no hacen más que despreciar con su actitud a las mujeres que les rodean, que les aman, que les cuidan, que les aprecian, que les toleran, que les han parido, que les acompañan, que les escuchan, que les comprenden, que les miman, que les desean, que les invitan a un café, que les HABLAN en masculino?
Hablar de discurso sexista no es exactamente lo mismo que hablar de lenguaje sexista. Lo lingüístico no es deslindable de lo social, sino necesariamente social. Así que la discusión clásica acerca de si la lengua española es o no sexista “en sí misma”, más sexista o menos que otras lenguas (“en sí mismas”) es, ciertamente, muy interesante para nosotros los lingüistas, pero seguramente está “desenfocada” para los estudiosos de lo social. Como fenómeno social que es, el sexismo puede manifestarse en cualquier ámbito, y alcanzar reflejo (explícito o implícito) en el lenguaje (aunque no siempre ni necesariamente).
A nuestro alrededor (en los medios de comunicación, en la literatura, en nuestro trabajo o en nuestra vida cotidiana…) encontramos con frecuencia manifestaciones y hechos en los que diríamos razonablemente que subyace un punto de vista o una ideología claramente sexistas, un discurso sexista, pero no siempre nos será fácil encontrar huellas explícitas en el lenguaje implicado ni poner palabras precisas al fenómeno.

ANA MARÍA VIGARA TAUSTE. "De sexismo, lenguaje, discurso y discriminación de género", "Nombrar en femenino. El caso emblemático de jueza". Profesora Catedrática de Lengua Española en el departamento de Filología Española III (Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid). Labor investigadora centrada en el estudio de la lengua oral (sobre todo en su vertiente hablada, “coloquial” o conversacional), del discurso juvenil, y del uso del lenguaje en los medios de comunicación (publicaciones periódicas, radio, televisión) y del sexismo discursivo y lingüístico.
ESTHER FORGAS BERDET. "Siguiendo pistas: la emergencia de la mujer en el diccionario". Doctora en Filología Románica por la Universidad de Barcelona, Catedrática de Lengua Española de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.
EULÀLIA LLEDÓ CUNILL. "De yeguas, vacas, rebaños y cluecas".Doctora en Filología Románica por la UB, es profesora de secundaria en Barcelona y colaboradora docente de distintas universidades.
JOAQUÍN Mª AGUIRRE ROMERO. "Mujer y lectura. La formación del género novelesco en los siglos XVIII y XIX". Doctor en Ciencias de la Información y profesor. Titular de Periodismo de la Universidad Complutense.
MARÍA ELENA GÓMEZ. "Mujeres columnistas y actualidad política". Doctora en Ciencias de la Información y Profesora Titular de Redacción Periodística en la Universidad Europea de Madrid.
DOLORES ANUNCIACIÓN IGUALADA BELCHÍ. "Estrategias de imagen en el discurso parlamentario femenino (Legislatura constituyente). Doctora en Filología Románica y Profesora Titular de Lengua Española por la Universidad de Murcia.
JESÚS CASTAÑÓN RODRÍGUEZ. "Mujer y deporte. Evolución de la presencia femenina en el fútbol español". Doctor Honoris Causa por el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa y Doctor en Filología Hispánica.
IBAI ARAMBURUZABALA ARRIETA. "¡Somos hombres! El machismo en las revistas masculinas". Licenciado en Traducción e Interpretación por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid y ha realizado los cursos doctorales de La Lengua y la Literatura en relación con los Medios de comunicación en la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid.
FÉLIX RODRÍGUEZ GONZÁLEZ. "El estereotipo femenino en la caracterización gay". Catedrático de Filología Inglesa en la Universidad de Alicante, y doctor en Lingüística Románica por la Universidad de Alberta (Canadá).
ANGIE SIMONIS. "Lesbofilia: la asignatura pendiente del feminismo español". Licenciada en Filología Hispánica.
http://huergayfierro.com/html/files/NOVEDADES_28239.html

13 jun 2008

Sobre miembros y miembras y las sandeces machistas



Hoy he abierto el blog muy animada, dispuesta a escribir sobre mi intervención ayer en el festival Diversa de Elche. Pero me he puesto a leer las noticias de “El Plural” (y lo pongo entre comillas con ironía, no por diferenciarlo como nombre propio de un periódico que no parece tener lectores muy “plurales”, ya que lo correcto sería ponerlo en cursiva, como tod@ filólog@ sabe perfectamente… Y ya de paso, justifico mi uso de la arroba con un argumento subjetivo a ultranza: ¡porque me da la real gana y quiero reivindicar un uso no sexista del lenguaje! Así que mientras no se inventen otra cosa que me satisfaga como usuaria legítima del español (ya que es mi lengua materna, la de la madre que me parió y a muchísima honra), seguiré haciéndolo, asumiendo gozosa el riesgo de que se me tache de incorrecta, inconsistente o cosas peores, y diga lo que diga la RAE , que para eso estoy en mi blog y en un país libre y si los demás se toman la libertad de llenar de faltas de ortografía, sintaxis, estilo, anglicismos y neologismos multitud de páginas web, yo no voy a cortarme ni un pelo.
Estoy pero que muy, muy indignada con el trato que se le está dando a Bibiana con el tema del maltrato y la puñetera anécdota de la palabra miembra, que yo uso con total intencionalidad, le pese a quien le pese, especialmente a los miembros cavernícolas de la comunidad hablante del español. Que las mujeres también somos hablantes y tenemos el mismo derecho a usar la lengua desde nuestro punto de vista, ninguneado sistemáticamente por esa institución, cuyo (y cito textualmente con la negrita donde me interesa)

objetivo prioritario en los estatutos vigentes el de «velar porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico». Quiere esto decir que nuestro viejo lema fundacional, «limpia, fija y da esplendor», ha de leerse ahora, más cabalmente, como «unifica, limpia y fija» y que esa tarea la compartimos, en mutua colaboración, con las veintiuna Academias de la Lengua Española restantes, las de todos los países donde se habla el español como lengua propia.

Todo mi cabreo ha venido a cuenta de la lectura de un artículo donde se informaba de las innovadoras medidas que está tomando nuestra ministra en materia de maltrato y de igualdad de género y los comentarios que ha suscitado en la página del citado periódico virtual.
Os pego un resumen de la noticia y los comentarios denigratorios íntegros (2).

Bibiana Aído presenta impactantes medidas para conseguir la igualdad

La ley de igualdad de trato o un teléfono de información al maltratador que le “ayude a canalizar su agresividad en vez de recurrir a la violencia” son algunas de las medidas más impactantes que el Ministerio de Igualdad pondrá en marcha a partir de este verano. Así lo anunció ayer Bibiana Aído, quien pasó con nota su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Ley integral de igualdad de trato

En los próximos cuatro años el Gobierno socialista continuará con el desarrollo de la Ley de violencia de género y la Ley de igualdad -ambas aprobadas en la pasada legislatura-, y desarrollará la Ley integral de igualdad de trato, que erradicará la discriminación social por motivos de religión, sexo, creencias, orientación sexual u origen social.

Violencia de género


Aído también anunció que este verano se llevará a cabo una campaña de sensibilización “continuada y multifocal” contra la violencia de género. El objetivo consiste en que las mujeres “no minimicen los riegos” y los agresores perciban el rechazo de la sociedad. En este sentido, el Gobierno construirá un monumento en recuerdo a las víctimas de la violencia machista.


Aquí algunos comentarios a la noticia. He seleccionado los que en mi opinión no tienen desperdicio (bien por su carácter denigratorio, bien por el excelente dominio de la ortografía y gramática españolas que demuestran) y no quiero leer ni uno más porque corro el riesgo de convertirme yo misma en maltratadora encarnizada de verdaderos esperpentos hispánicos:

• Por favor, por favor, acláremos una cosa: ¿Pero alguin, de verdad, se toma en serio la chorrada del teléfono para que el maltratador canalice su ira y no me digan que hay quien se toma en serio a una ministra, -una chorva que todavía no ha salido de la edad del pavo- que dice cosas como miembros y miembras? Por favor.
• Sería mejor que siguiese allá en su casa con su agencia del flamenco. Ya la ha montado para la legislatura. Más de uno va a querer enseñarle eso del "miembro" a esta chiquilicuatre intelectual.
• Creiamos que andalucía ya había aportado al gobierno de este pais a lo mas tarado como La Maleni o la Calvo. . . por no halar de los corruptos felipe y guerra. . ahora llegamos al maximo de la estupidez. . con esta "periquita". Me asquea que a Andalucia se la conozca como la tierra del cachondeo la ineptitud y vagancia. . . . Ahora nos llega esta IDIOTA. . ¿Esta es tu paridad ZaPatero? estan cortadas a tu imagen. . . la imagen es la de un/a IDIOTO/A. . . . pero cuando abren la boca dan ganas de cerrarsela con un MOJON DE MIERDA. . . ¿Esta tia cobra realmente por las idioteces que dice?. APARTE DE HOCICAR EN EL PESEBRE DE CHAQVES ¿QUE HACIA ESTE HEMBRA?. . alguien con dos dedos de frente. . . que no sea ZP. . . cree que la ocurrencia de esta soplapolla de poner un telefono para que alguien que va a matar a su mujer o marido. . . se cuelgue al aparato y le cuente su caso al que esté al otro lado de la linea. . . que seguramente será un enchufao, sobrino, primo, amigo del pesebre sociata y. . . que le sudará la polla lo que el otro/la otra le cuente. Este es el gobierno de este jilipollos/jilipollas que mientras el pais se paraliza por la crisis, que este idioto/idiota y su recua de pesebreros/as NO VE, saca a esta periquita a decir idioteces paa que sea el centro de atención y no se pronuncie la palabra crisis. . . Zapatero's vete a la mierda. . . . . idiotO/A Y LLEVATE CONTIGO A TODA ESA RECUA DE HOCICADORES/AS DE PESEBRE/A.
• El esfuerzo progre desmedido de la ministra Aído en su estreno le ha salido por la culata. Su ya famoso "miembros y miembras" que soltó ante sus señorías ha puesto de uñas a los que se encargan de velar por la utilización del lenguaje. El académico de la RAE Gregorio Salvador dice que es una "vergüenza" y que la ministra se ampare en un viaje a América del Sur "me parece insultante". "Miembras y miembros" dijo la joven ministra gaditana Bibiana Aído. Y la armó. En su afán por llevar la Igualdad a donde sólo se puede hacer el ridículo, la ministra de Zapatero ha enfadado a los miembros de la Real Academia. "Lo que se siente es vergüenza que use la lengua de esa manera. Si fuera, si quiera, para hacer una gracia, puede deformarse el género de una palabra que es masculina, porque pertenece al género, que no tiene nada que ver con el sexo". "Ahora resulta que si se le hace un femenino a miembra, pues la pierna será una miembra, no un miembro y el brazo será, en cambio, un miembro".


En cuanto al maltrato a las mujeres, la realidad es muy simple: toda la atención se ha concentrado siempre en la mujer y nadie ha tenido el valor de incluir también a los hombres en el proceso. Gracias, ministra, por empezar a tenerlo en cuenta. Hasta que los hombres no se den cuenta de su parte de responsabilidad en el lamentable problema del maltrato, hasta que no reconozcan que son ellos los que tienen el problema y las mujeres las que sufren las consecuencias, no se podrá llegar a ninguna solución. Y menos todavía si dinamitan las iniciativas los propios hombres (no hombres de verdad, sino un remedo cavernícola que no tiene argumentos sólidos, sino sólo descalificaciones burdas y soeces), haciendo estos comentarios tan faltos de sentido común, insultantes, y despreciativos hacia la ministra, sólo porque es joven, guapa, emprendedora, inteligente y no tiene pelos en la lengua.
Parece que en lo único que se han fijado los ciudadanos (y alguna ciudadana también, claro está) es en la supuesta "metedura de pata" de la palabra "miembra". Antes de criticarla deberían darle un repaso a la propia normativa de la RAE y a la formación del femenino para los sustantivos que terminan en o (3) y verán que es una contradicción tachar de error la formación de miembra, con toda lógica lingüística (claro que la RAE no está para cuestiones de lógica, sino para acumular excepciones a sus normas). Lo mismo sucedió con abogado, con médico y con juez y tendrá que suceder tarde o temprano con el resto del español. Muy pronto con lo de piloto, porque nos ha salido una mujer pilota militar, Rocío González, y además número uno de su promoción entre 1415 tíos. Esto, según la RAE, vale para los sustantivos animados y que yo sepa, ni la pierna ni la cabeza lo son. Me hace mucha gracia que sean correctas ambas posibilidades, mujer médico o mujer médica, atentando contra el principio de la economía lingüística inherente a todas las lenguas occidentales y que ellos defienden tan lustrosamente (4).
L@s hispanoamerican@s (por lo que se ve y por la excusa que ha tenido que inventar a toda prisa la acosada Bibiana) demuestran más sentido común en ello y no rechazan de plano lo que es obviamente legítimo según las propias normas de los vejestorios anquilosados de la Academia. Mi mujer es colombiana y me comenta que lo usan con toda normalidad y la Academia Colombiana de la lengua participa de la preceptiva del español correcto desde 1871, fue la primera en añadirse a la colaboración con la española. Deberíamos aprender de ell@s, en lugar de considerarlos "hablantes de segunda categoría", como hacen algunos prepotentes y poco amantes de la diversidad lingüística (o cualquier otra diversidad) cuando están haciendo por el español mucho más que nosotros, los supuestos hablantes privilegiados del español estándar, el que se vende internacionalmente como el más correcto (y eso lo sé muy bien que he sido durante ocho años profesora de español para extranjeros), estando como está lleno de incongruencias y anclado en el machismo y la misoginia. Igualdad también en el lenguaje, pero no por favor y cuando se vaya pudiendo, sino ¡YA!
El criterio a la hora de prescribir (qué palabra tan horrorosa), debería ser el uso, que es lo que se transmite, aunque no le guste a los ACADÉMICOS de la RAE. ¡REVOLUCIONÉMOSLO! Para eso sí que haría yo una manifestación y una huelga y no para pedir quimeras (discriminatorias con el resto de la humanidad que consume combustible y sufre las mismas subidas especuladoras) al sistema capitalista liberal en el que tan gozosamente nos hemos precipitado, o para joder a tus propios compañeros de profesión prendiéndoles fuego o atropellándolos a lo bestia
¡Ánimo, Bibiana, que la mayoría de las mujeres con la cabeza despejada te apoyamos!
Bueno, al menos me he desahogado. Os prometo que mañana hablaré de Diversa’08.
Un besazo para ellas, ellos y ell@s (y que cada cual se incluya donde le apetezca).

[1] 2.2. Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudadanos y ciudadanas, etc.; → 2.1), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s niñ@s. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño.

http://buscon.rae.es/dpdI/

[2] La noticia al completo en

http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=21869#introopi

[3] 3. Formación del femenino en profesiones, cargos, títulos o actividades humanas.

Aunque en el modo de marcar el género femenino en los sustantivos que designan profesiones, cargos, títulos o actividades influyen tanto cuestiones puramente formales —la etimología, la terminación del masculino, etc.— como condicionamientos de tipo histórico y sociocultural, en especial el hecho de que se trate o no de profesiones o cargos desempeñados tradicionalmente por mujeres, se pueden establecer las siguientes normas, atendiendo únicamente a criterios morfológicos:a) Aquellos cuya forma masculina acaba en -o forman normalmente el femenino sustituyendo esta vocal por una -a: bombero/bombera, médico/médica, ministro/ministra, ginecólogo/ginecóloga. Hay excepciones, como piloto, modelo o testigo, que funcionan como comunes: el/la piloto, el/la modelo, el/la testigo (no debe considerarse una excepción el sustantivo reo, cuyo femenino etimológico y aún vigente en el uso es rea, aunque funcione asimismo como común: la reo).

k) Independientemente de su terminación, funcionan como comunes los nombres que designan grados de la escala militar: el/la cabo, el/la brigada, el/la teniente, el/la brigadier, el/la capitán, el/la coronel, el/la alférez; los sustantivos que designan por el instrumento al músico que lo toca: el/la batería, el/la corneta, el/la contrabajo; y los sustantivos compuestos que designan persona: el/la mandamás, el/la sobrecargo, un/una cazatalentos, un/una sabelotodo, un/una correveidile.

http://buscon.rae.es/dpdI/

[4] […] Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los ciudadanos.

http://buscon.rae.es/dpdI/