14 nov. 2007

Homenaje a las mujeres desaparecidas de Juárez


TERESA RODRÍGUEZ ENCUENTRA EN LA LITERATURA UNA FORMA DE DENUNCIAR LA VIOLENCIA

Por SOL CARRERAS, EFE

Periodista de origen cubano Teresa Rodríguez considera la literatura una vía para denunciar la violencia de Latinoamérica, como en su libro "Las hijas de Juárez", en el que investiga los asesinatos de mujeres cometidos en esta ciudad mexicana.

Rodríguez participará en un panel sobre la violencia en Latinoamérica este domingo en la Feria Internacional del Libro de Miami junto a la colombiana Virginia Vallejo, su compatriota Evelio Rosero y el peruano Daniel Alarcón.

La periodista analizará la violencia contra las mujeres mexicanas por medio de su libro "Las hijas de Juárez", en el que investiga los asesinatos cometidos en esta ciudad mexicana desde 1993, que ya han dejado más de 400 muertos y mil desaparecidos.

"Mi libro es una denuncia para crear conciencia y que la gente fuera de México se entere de que estas atrocidades se están cometiendo en una ciudad que queda a cinco minutos de la frontera", dijo Rodríguez en una entrevista a Efe.

La periodista, ganadora de once premios Emmy, se interesó por la tragedia de Ciudad Juárez cuando empezó a analizarla en el programa "Aquí y ahora", que presenta en la cadena de televisión Univisión.

El impacto que le produjo conocer estas historias le animó a escribir un libro que, a diferencia de los reportajes para la televisión, fuera un testimonio para la posteridad acerca de estos crímenes.

"Es el deber de un periodista y de un autor cuando se usa el periodismo como justicia social, como en este caso", aseguró.

Al igual que hay libros destinados a educar o entretener, la periodista considera que la función de "Las hijas de Juárez" es "provocar, exigir cambios, crear conciencia y, si Dios quiere, algún día alcanzar justicia".

Según la autora, muchos mexicanos se trasladaron a Juárez en busca de un mejor porvenir tras la firma del Tratado de libre comercio entre México, EE.UU. y Canadá a principios de los noventa, que potenció el establecimiento de fábricas en la frontera que buscaban una mano de obra barata.

Sin embargo, poco después empezaron a aparecer los primeros cadáveres en el desierto, casi siempre correspondientes a mujeres delgadas, bajas, de cabello largo, ojos almendrados y labios gruesos.

"Había un patrón definido de cómo las mataban y mutilaban sus cuerpos", dijo Rodríguez, que añadió que usualmente las desnudaban, arrancaban a mordiscos el pezón izquierdo y dejaban los zapatos y la ropa de la víctima doblada a un lado del cadáver.

La periodista se lamentó de la falta de información e interés respecto a este caso y lo atribuyó al hecho de que las víctimas sean jóvenes hispanas pobres, ya que "cuando desaparece una joven rubia de ojos claros lo ves en todo momento en los medios".

"No puede ser que haya tantas mujeres que nadie vio, escuchó ni sepa nada", comentó la periodista, que señaló que este silencio forma parte de la idiosincrasia de América Latina, donde las propias mujeres no reportan estos crímenes por miedo a las persecuciones.

Rodríguez confía en el papel de la literatura como una forma de denunciar la violencia y de movilizar para que se haga justicia.

"Le pido al lector que si siente la impunidad, la frustración y la injusticia que sienten las familias de estas víctimas, que le escriban cartas al presidente de México Felipe Calderón, que en su campaña presidencial prometió que iba a esclarecer estos casos", apuntó.

http://www.vida-nueva.com/news.php?nid=2359&pag=1

Teresa Rodríguez investiga en México
Presenta su libro 'Las hijas de Juárez'

Rafael Cores, Univision Online

Desde 1993 hasta la fecha más de 400 mujeres han sido asesinadas en la fronteriza Ciudad Juárez, México, a pocos minutos de El Paso, Texas. Muchas fueron violadas y mutiladas antes de su muerte. Algunas eran niñas de 9 o 10 años.

Este crimen masivo, que sigue sin resolverse después de 14 años -los cadáveres de mujeres continúan apareciendo en el desierto- motivaron a Teresa Rodríguez a escribir Las Hijas de Juárez, su primer libro, un relato con el que pretende “poner un rostro, un nombre a las víctimas”.

Especial: El enigma de Juárez

"Un costal de huesos"

Ciudad Juárez ha sufrido un cambio radical en la última década. Desde la entrada en vigor del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norteamérica) en 1994, la ciudad se inundó de maquiladoras que ofrecían trabajo a miles de mujeres jóvenes, mano de obra barata y eficiente a pocos metros de la frontera de Estados Unidos. Atraídas por la oportunidad, mujeres de todo el país comenzaron a llegar. Poco después empezaron a sucederse los asesinatos.

Cuando Rodríguez comenzó a cubrir la noticia en 1998 para Univision, donde presenta el programa Aquí y Ahora, había ya unas 200 muertas sin que nadie hubiera pagado por los crímenes. Algunas familias simplemente recibían “un costal de huesos” y les decían “esa es su hija”.

Los asesinos, impunes

La periodista, sorprendida y frustrada, no creía posible la situación de impunidad ante los asesinatos: “Mientras más morían, supongo que los asesinos dirían: ´Bueno, si no pasa nada, vamos a seguir matando´”.

La situación le molestó y le preocupó “como periodista y como madre”, imaginando “el dolor tan grande que supone perder un hijo de una forma tan violenta, y no saber el porqué”.

Poderosos implicados

Cada vez que regresaba a Juárez, Rodríguez veía cómo las personas que investigaban el caso lo abandonaban. Algunos eran despedidos, otros renunciaban por amenazas, e incluso algunos fueron asesinados.

Los crímenes seguían sin resolverse y surgían diferentes teorías, como que los culpables eran traficantes de drogas, de órganos, asesinos en serie que a su vez eran copiados por otros criminales, estadounidenses adinerados de El Paso... incluso policías de Juárez estaban entre los sospechosos. Pero la realidad es que sólo algunos chivos expiatorios fueron procesados, obligados a confesar crímenes que no habían cometido, según Rodríguez, mientras los verdaderos asesinos siguen en libertad.

“Aquí hay personas muy poderosas, con mucho dinero, que si no son cómplices de los asesinatos, están encubriendo a los responsables”, asegura la periodista.

Las autoridades no colaboran

“Los muertos hablan, los muertos dejan algún tipo de seña”, le dijo la doctora forense a Rodríguez mientras le explicaba las muertes de algunas de las víctimas. “Entonces, ¿cómo es posible que hoy, con los adelantos, con la ciencia forense que hay, no se sepa nada del agresor y se sabe tanto de la víctima?”, se pregunta.

Rodríguez denuncia la falta de colaboración de las autoridades, sobre todo en los primeros años. Cuando ya había un amplio historial de mujeres muertas, la policía mandaba de vuelta a sus casas a los padres que denunciaban la desaparición de su hija diciéndoles: “Regresen en 72 horas, seguro la chica está con un novio”.

Ahora, en cambio, la movilización se produce a las 24 horas de la desaparición y existe un sistema de alerta a través de los medios de comunicación para avisar a la población. Todo gracias a la publicidad de la prensa, según Rodríguez, que cree que la concienciación de la gente es fundamental para minimizar el número de víctimas y quizá algún día resolver, de una vez por todas, el caso.

El machismo y la corrupción

Ciudad Juárez es un lugar violento de por sí, algo típico de las poblaciones fronterizas. Además, fue el centro del cártel de Juárez, uno de los más activos en el tráfico de drogas entre México y Estados Unidos.

Rodríguez argumenta también que otro de los factores implicados en el enigma de los asesinatos de Juárez es la sociedad machista a la que llegaron familias cuyas hijas comenzaron a trabajar en las maquiladoras, a ganar un sueldo, lo que creó un resentimiento en la población.

La periodista menciona además la corrupción de la policía y autoridades como otro de los factores fundamentales para que no haya podido resolverse el misterio.

Rodríguez explica cómo uno de los abogados implicados en el caso –y que más tarde sería asesinado sin que hubiera sospechosos- le confesó que México era un “gran violador de los Derechos Humanos”.

También relata el caso de otro abogado, de una conocida familia de Juárez, que fue abatido por la policía judicial “por error” cuando lo confundieron con un narcotraficante.

Las mujeres viven con miedo

Hoy las mujeres de Ciudad Juárez viven con miedo, asegura Rodríguez. Algunas hermanas de las víctimas le confesaron que no saben si los pasos que dan cada día, una vez salen de sus casas, van a ser los últimos. Pero “la vida sigue” y tienen que continuar saliendo, trabajando, estudiando, mientras saben que los asesinos continúan en la ciudad.

“Todas las víctimas tienen algo en común: son pobres. Las familias no tienen los recursos económicos para llevar a cabo una investigación o para poder exigir respuestas”, asegura Rodríguez.

Quizá por ello esta experimentada periodista de televisión hizo caso a su amiga Diana Montané y se decidieron a escribir Las Hijas de Juárez, con la colaboración de la escritora Lisa Pulitzer. Con este libro pretende aportar su granito de arena a la concienciación de la opinión pública ante esta ola de asesinatos. Y no duda en pedir a sus lectores que “escriban cartas al presidente de México y al gobernador del Estado de Chihuahua exigiendo que haya una investigación clara”.

“Es hora de que esto acabe”, afirma Rodríguez.

Las Hijas de Juárez sale a la venta el 27 de marzo, en inglés. La versión en español estará en las librerías el próximo junio, pero ya se puede reservar en los sitios web de Amazon y Simonsays.


Video de la entrevista a la autora:

http://www.univision.com/content/video.jhtml?cid=1127531

http://www.univision.com/content/content.jhtml?chid=3&schid=160&secid=3117&cid=1125400&pagenum=4

Existe una web donde se puede encontrar información desde las propias afectadas e incluso fotografías de las desaparecidas:

"Nuestras hijas de regreso a casa"

http://www.mujeresdejuarez.org/




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:

Mi nombre es Paola y tengo 34 años, vivo en Lima Peru y estoy tratando de adquirir el libro de Tereza Rodriguez Las Hijas de Juarez, Quisiera saber el nombre de la editorial que lo vende para ver si por ese medio lo consigo. Mi correo electrocico es malibu2070@hotmail.com. Agradecere cualquier información

Gracias

Angie Simonis dijo...

Está publicado en la editorial Atria y se puede comprar en amazon.com:
http://www.atlantalatino.com/detail.php?id=7750