8 jun. 2009

Ecofeminismo y Feminismo ecológico

Los primeros acercamientos entre la ecología y feminismo surgen de las utopías feministas de los 60, en donde se anhelaba una sociedad ecológica, descentralizada, no jerárquica y no militarizada y en la que prevalece el uso de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.

La precursora del eco feminismo, Franchise d’Eaubonne arraigó este concepto con el fin de representar el potencial de las mujeres para encabezar una revolución ecológica que conlleve nuevas relaciones de genero y una relación distinta entre estos y la naturaleza.
Tras 40 años, el eco feminismo ha tenido diversas corrientes anexas, todas ellas preocupadas por el cambio de las relaciones entre las personas y el medio ambiente:

El eco feminismo radical
Considera que la explotación y opresión de ambas es la consecuencia del dominio y del orden patriarcal los orígenes de dicha explotación se encuentran en la prehistoria Se parte de la existencia de una sociedad anterior al patriarcado que podría definirse como mayoritariamente matriarcal, en la que "lo femenino" gozaba de mayor prestigio. En dicha sociedad la biología de la mujer (su capacidad para crear vida) y la naturaleza (entendida como la madre-tierra) eran festejadas como se puede interpretar a partir del predominio de divinidades femeninas que hacían referencia a la fertilidad y a la madre naturaleza sobre las masculinas. El patriarcado supuso la imposición de los valores masculinos y la substitución de las diosas por los dioses

La propuesta es la recuperación de los valores matriarcales y la implantación de la cultura femenina, convirtiendo el rol insustituible de las mujeres en la preservación de la especie en un instrumento de poder para las mujeres y en un activismo ecológico propio.
Las eco feministas que defienden esta corriente proponen reformas medioambientales en base a una mejor aplicación de la ciencia moderna acompañada de una legislación que asegure el cumplimento de las condiciones necesarias para un desarrollo ecológicamente sostenible. Su planteamiento ecológico es fundamentalmente conservacionista. Las mujeres deben acceder al poder, a través de la igualdad de oportunidades, participando de todas las decisiones entre las que se encuentran la gestión de los recursos naturales, la preservación de un medio ambiente saludable y la defensa de la calidad de vida.

Eco feminismo socialista:
Visión: que los problemas medioambientales son intrínsecos al patriarcado y al capitalismo, el cual justifica la explotación de la naturaleza mediante la técnica para facilitar el progreso, entendido principalmente como crecimiento económico. El capitalismo ha liberado a los hombres de la naturaleza, les ha proporcionado los medios para explotarla y controlarla para su beneficio valiéndose de la explotación de las mujeres al invisibilizar su participación histórica en la economía (tanto por su contribución a través del trabajo productivo como reproductivo). El capitalismo esta acabando con otros medios de producción como la agricultura de subsistencia y la artesanía, en los que hombres y mujeres participaban en condiciones de mayor igualdad; adjudicando el trabajo asalariado a los hombres y la reproducción, gratuita, devaluada e invisible, a las mujeres.
Misión: Las eco feministas socialistas proponen la construcción de una sociedad socialista que cimiente una nueva relación entre los géneros y una relación distinta con la naturaleza, lejos de la dominación que hace el capitalismo y que garantice una buena calidad de vida para todos y todas.

Argumentos generales de los ecofeminismos:
• La biología de las mujeres (característica que las capacita para gestar y crear vida) hace que estas estén en una posición de mayor proximidad a la naturaleza, lo que permite su identificación con ella.
• Los hombres, guiados por la razón, en oposición a la intuición femenina, pertenecen al mundo de la cultura. Por su capacidad para controlar y transformar la naturaleza, la cultura se considera superior a la naturaleza. Los binomios mujer-naturaleza y hombre-cultura y la superioridad de la cultura sobre la naturaleza en el patriarcado explican que las mujeres sean consideradas inferiores a los hombres.
• El movimiento feminista y el movimiento ecologista tienen objetivos comunes (la igualdad de derechos, la abolición de jerarquías, etc.) y deberían trabajar conjuntamente en la construcción de alternativas teóricas y prácticas

Visiones:
Sherry B. Ortner, fue la primera feminista en analizar la supuesta proximidad de las mujeres a la naturaleza, simbólicamente asociadas a ella, en oposición a los hombres que son identificados con la cultura.
Esta autora se refiere a factores biológicos, sociales y psicológicos como elementos que contribuyen a la identificación de las mujeres con la naturaleza, ubicándolas en una posición intermedia entre la naturaleza y la cultura, permitiéndoles actuar como mediadoras entre ambas. Algunas eco feministas, acusadas al igual que Sherry B. Ortner de "esencialistas", argumentan que la maternidad debe ser entendida como capacidad, logrando en las mujeres una comprensión distinta y de mayor proximidad a la naturaleza.
Según Carolyn Merchant, la identificación de la naturaleza con el sexo femenino viene dada, por una parte, por la maternidad de las mujeres y la definición de la naturaleza como la madre-tierra, capaz de proveer, y por otra, por la definición de la naturaleza como salvaje, incontrolable, amenazante, responsable de los desastres "naturales"; asociada al carácter "emocional" de las mujeres en oposición a la "racionalidad" masculina. Dicha relación justificaría el control y dominio del hombre sobre la naturaleza y sobre las mujeres.
Vandana Shiva coincide con Carolyn Merchant en que la experiencia común de opresión de las mujeres y de la naturaleza por parte del patriarcado define la conexión entre ambas, pero Shiva establece dicha conexión a nivel ideológico y material
Según Vandana Shiva, "La ciencia que no respeta las necesidades de la naturaleza y el modelo de desarrollo que no respeta las necesidades de las personas amenaza la supervivencia"

Pero luego de duras criticas a estas autoras por su corte escencialista y no completamente apegado a la realidad, surge un nuevo movimiento: el feminismo ecologista.
Este contempla que la relación de las mujeres con el medio ambiente tomará formas distintas de acuerdo a la clase social, casta, raza, etc... a la que pertenecen. Estos factores, a su vez, determinan la relación que las mujeres tenemos con la organización de la producción, la reproducción y la distribución.
El feminismo ecologista, tal como Bina Agarwal lo define, reconoce que la destrucción ambiental afecta en especial a las mujeres y al conjunto de las poblaciones pobres de los países del "Tercer Mundo", pero al analizar sus mecanismos atribuye una parte de la responsabilidad a los grupos dominantes que monopolizan el poder, la propiedad y el privilegio y control de los recursos.
Desde el feminismo debemos desafiar y transformar el sistema de géneros, la división sexual del trabajo y la distribución desigual de los recursos entre los géneros.
Desde el ecologismo debemos desafiar y cambiar las relaciones entre las personas y el medio ambiente, así como acabar con los procesos que permiten que una minoría se apropie de los recursos de la naturaleza , ya sean los países desarrollados o las oligarquías de los países del sur, a expensas de los/las demás.
El feminismo ecologista pone su énfasis en la necesidad de luchar y transformar desde el feminismo y el ecologismo simultáneamente.

Susana Bravo
Fuente:
Feminismo ecologico
Diario: El Incendio - lunes, 08 de junio de 2009

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