31 ene. 2008

Lesbiana, ¿palabra maldita?(I)


En estos días hay una sabrosa polémica sobre la última novedad en etiquetas lingüísticas. Un grupo de lesbianas del lejano Oeste de EEUU, que no debían tener luchas más importantes, han propuesto al mundo que nos llamenos "Gay Elle" porque "La palabra lesbiana es anticuada; no es representativa de los tiempos modernos y de personas con un pensamiento moderno. Lesbiana no suena alegre y divertido y tampoco ligero como la palabra gay”, dicen en su página web, (www.sapphicchic.com), "por el contrario, lesbiana suena a solitaria, perdedora y menos. Y las mujeres gays merecen más, no menos”. ¡Toma ya!
O sea, algo que pronunciado a la española sería algo así como "gallil". ¿Os imagináis a alguien saliendo del armario y diciéndole a su madre "mamá, soy gallil"? Y la madre pensando que a su hija le gusta montárselo con gallos...
Pues os digo lo mismo que le he dicho a las compañeras de Bollosfera, (http://www.bollosferablog.com/gayelle-no-gracias/)
a mí la palabra me encanta por las connotaciones culturales que tiene, porque es mediterránea, porque alude a la autora que escribió por primera vez sobre nuestros sentimientos (y sus versos todavía resultan actuales), porque me remite también a una isla y es una metáfora muy potente de lo que ha sido nuestra existencia, perdidas en la isla de lo innombrable...
Porque, por una vez, es exclusiva nuestra y no remite ni incluye para nada a los hombres...
Porque todo el mundo entiende el término y las palabras tienen que ser prácticas y luego si puede ser bellas...
Porque las yanquis estas no tienen otra cosa que hacer que estar siempre dando la nota y hacerse las más listas y las más cultas y se mueren de la puta envidia de la cultura que tenemos en Europa, y por ello siempre se les huele el tufillo a complejo de inferioridad...
Eso se lo han copiado de lo que dijo Ellen Degeneres cuando salió del armario y le preguntaron cómo se sentía al haber dicho que era lesbiana, contestó que eso de lesbiana le sonaba a religión, que a ella le bastaba con ser gay.
Así que si las investigadoras estas basan sus teorías en las declaraciones de una actriz cómica (muy buena actriz pero bastante inculta), imaginaros la credibilidad que me suscitan.
Porque está traducida a todos los idiomas (occidentales al menos), mientras que no hay manera de traducir al español «gay» o «queer» con tanta precisión.
Es cierto que no engloba a todas las culturas, sólo a la nuestra, en China o en Somalia no se sentirían identificadas con ella, pero algún fallo tenía que tener.
No os perdáis el magnífico artículo sobre el tema en:
http://www.rompiendoelsilencio.cl/articulos/articulos_1feb08.html




1 comentario:

mercedes dijo...

Tiene gracia el sonido, yo he pensado lo mismo sobretodo porque en Venezuela, decirte "gallo" o "galla" es lo mismo que decirte que eres una paleta del tamaño del escorial Y paletas es justo el adjetivo que se me ocurre para estas señoras de sapphicchic