10 jun. 2008

Jornadas en Asturias (I)


Asturias me robó el corazón.
Cuando más escéptica conmigo misma estaba, pensando que eso de la sororidad eran películas utópicas mías, aterrizo en Asturias y las chicas de Tríbadas me vuelven a enseñar su significado y su valor como estrategia insuperable de resistencia, de convivencia, de vivir con entusiasmo la experiencia de ser lesbiana. Que no todo va a ser discusión política o identitaria, que no hay soledad peor que la que se crea una misma, que no importa la edad, ni la formación, ni la clase social, ni la zona geográfica donde has nacido; ser lesbiana sigue siendo una condición de plenitud para mí y las bruixas lesbianas de Asturias me lo han vuelto a poner en claro. Gracias hermanas.
He estado en multitud de sitios defendiendo o exponiendo mis investigaciones sobre las mujeres o el lesbianismo, he pernoctado en hoteles de todos las categorías, desde el albergue más cutre al hotel más glamouroso, me he comido con entusiasmo los más variados experimentos culinarios, he paseado por pequeñas ciudades y pueblos, grandes urbes y medianas capitales de provincia. Pero nunca había sentido ese bienestar generalizado, esa buena vibración a todas horas, compuesto de mil y un detalles a lo largo de este fin de semana tan enriquecedor: el delicioso manjar rojizo del chorizo combinado con el chispear de la sidra (yo que no pruebo el chorizo porque siempre me repite), la aventura incomparable de aprender a disfrutar del centollo con su carro de delicia; el sol deslumbrante sobre la hermosa bahía gijonense ( y eso que el google me anunció tiempo nublado para toda la semana), las olas inmensas (tan distintas a sus hermanas mediterráneas) acariciando con decisión a sus amantes, los muros venerables que contienen su excesivo ímpetu; el respirar de la ciudad atrevida y pacífica, limpia como una mañana de primavera, con conductores audaces que se olvidan de los pasos de cebra y mujeres bellísimas y poderosas, impecables en su originalidad en el vestir, decididas y dulces a la vez, una extraordinaria y sorprendente mezcla de carácter. Sus voces, las voces de las tríbadas con ecos lejanos de xanes y ayalgas, reivindicando a ritmo de charanga la diversidad sexual y el empoderamiento femenino, sus sonrisas plenas y sabias, herencia de nuberus y lavanderas.
Verde añejo, lujurioso y enmascarador de fealdades industriales, viento travieso donde juegan trasgos y trabajan busgosos, escondidos en los márgenes del incrédulo tiempo moderno, a la sombra de venerables carbayus (1), olor a cóctel de mar, río, montaña y yerba jugosa...
Gracias, Asturias, por robarme el corazón...







(1) Para introducirse en el bable y en la cultura asturiana, nada mejor que el trabajo de "El Camuño", un recopilador de esta entrañable lengua, todavía no reconocida como oficial, pero cariñosamente protegida por los astures: http://members.fortunecity.com/trasgu3/testbabl.htm
Más cositas sobre esta tierra maravillosa:

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5 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Angie, que forma más bonitas nos dices de esta tierra, que para mí es de adopción, y de sus gentes acogedoras, divertidas y cariñosas. Te esperamos de vuelta cuando quieras.
La reusenca adoptada.

Angie Simonis dijo...

nada que no se merezca ni el lugar ni sus gentes...
pues cuando os apetezca daros una vuelta por mi tierra, aquí está vuestra casa...

Noelia dijo...

Fantástico, me encanta como escribes y como describes mi tierrina. Después de leer esto hasta se ve de otro color.Ya en las jornadas oí lo bien que hablabas, y fui corriendo a la biblioteca a buscar algun libro de los que mencionaste.Ahora me gustaría conseguir el de amazonia libre, lo haré.

yosu dijo...

jooooo, que guay¡¡¡¡que bonito¡¡¡¡ bueno no tuve tiempo para material para entrar en tu blog... casi no lo tengo para entrar en el mio... estoy en Mallorca con la tribadilla de corazón, Cris...

te seguiré dando las gracias por estar en las jornadas, para mí fue un orgullo presentarte...

seguiremos viéndonos pancha¡¡¡ besinos de Yosune y Cris¡¡¡

Anónimo dijo...

22 DE JULIO 2008

Acabo de ser consciente y leyente de tu comentario sobre las jornadas que tuvimos el placer de disfrutar todas nosotras aquí en Xixón.
Aunque de León, que no de Burgos soy, esta tierra a mí también me tiene fascinada, y algunas de sus maravillosas muyeres, que tienen un poderío especial.
Puxa Asturies. Roro.